Adra es una localidad y municipio español de la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía, situado en la comarca del Poniente Almeriense, a 53 km de la capital provincial. Fundada como colonia fenicia en el siglo VIII a. C., bajo el nombre de Abdera, se trata de la ciudad más antigua de la provincia de Almería y una de las ocho ciudades más antiguas de España. El término municipal de Adra es el que se sitúa más al suroeste de la provincia, limitando así con la provincia de Granada. Es la sexta ciudad más poblada de la provincia de Almería, con una población de más de 25 500 habitantes.

Toponimia Parece irrefutable la teoría que defiende que el nombre actual de Adra deriva del fenicio Abdera, aunque hay quien sostiene que este nombre ya fue otorgado con anterioridad al lugar por griegos. En alfabeto fenicio se escribiría, en inscripciones datadas en el como 𐤏𐤁𐤃𐤓𐤕 (Transliterado como ‛-b-d-r-t). De este toponímico original derivaría el gentilicio abderitano, -a.

Geografía Integrado en la comarca Poniente Almeriense, se sitúa a 55 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la autovía A-7, la carretera nacional N-340 entre los pK 378 y 397 y la carretera autonómica A-347 que permite la comunicación con Berja.

Relieve A nivel general cabe distinguir dos grandes unidades geográficas, integradoras de aspectos diferenciales naturales, paisajísticas y sociales. La zona montañosa corresponde al macizo costero de la sierra de la Contraviesa, que en esta zona recibe el nombre de la Sierra del Calar, y alcanza los 976 metros de altitud (Las Cabañuelas). La zona del valle, donde se centra la vega del río Adra, y la zona más oriental forman parte de la Baja Alpujarra. Debido a esto, la orografía de Adra se caracteriza por la existencia de lomas y barrancos que se inician a nivel del mar en el vértice sureste del término y van aumentando su altitud hacia el norte y el oeste. La costa del territorio se extiende a lo largo de 13 km, por lo que cuenta con numerosas playas y en la zona más oriental cuenta con una serie de albuferas en el delta del río Adra, que constituyen la reserva natural de la Albufera de Adra.

Clima

Su situación costera y su latitud favorecen la existencia de inviernos templados y veranos calurosos, con temperaturas que no suelen superar los 38 grados centígrados.

Riesgos naturales Grandes áreas del término municipal de Adra están catalogadas como zonas inundables, no sólo en el casco urbano principal, sino también cerca de las pedanías de Guainos Bajos, El Lance de la Virgen, La Curva, Puente del Río y La Alquería, además de todas las tierras que lindan con el río Adra. El municipio de Adra cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que cumple con la Ley 5/2010 sobre autonomía local.

Espacios naturales miniatura|Albufera de Adra Al este del término municipal se encuentra la reserva natural de la Albufera de Adra, compuesta de la Albufera Honda y la Albufera Nueva. Cuenta con cuatro playas con bandera azul (2020), que son la playa del Carboncillo, del Censo, playa San Nicolás y plaza de Sirena Loca. En Adra existen numerosas cuevas y simas inventariadas, destacando la cueva de la Guribalila y cueva de la Curva, siendo el cuarto municipio de la provincia de Almería en número cavidades catalogadas, por detrás de Sorbas, Almería y Enix.

Se pueden realizar las rutas de senderismo PR-A 340 desde la rambla de Bolaños al Calar de Periano (898 ) en la sierra del Calar, dentro de la sierra de la Contraviesa, PR-A 341 desde la rambla de Guaínos hasta la ermita San Isidro Labrador en El Corral y la etapa E-10 de Adra a Balanegra del sendero de Gran Recorrido GR-92.

Historia Hay testimonios del neolítico por hallazgos como un megalito en Guaínos Alto, que fue identificado por el arqueólogo Antonio Arribas Palau en 1953. Además, distintos autores datan entre los siglos y la presencia de otros pueblos como la cultura almeriense o Los Millares en la zona del municipio durante el periodo prehistórico, como en los alrededores de Guaínos Alto o La Parra.

Orígenes

De fundación como colonia fenicia, según Estrabón, fue un importante puerto comercial durante los siglos VIII y VII a. C., entrando en decadencia hacia el .

Época romana

A partir del la colonia pasa a control púnico y a finales del pasa a control del Imperio romano, en la provincia romana de la Hispania Ulterior. En Adra, la presencia romana se hace patente durante tres siglos, siendo el , el de mayor esplendor como Municipio Romano, acuñándose monedas propias en su ceca.

Ingentes restos arqueológicos, especialmente lápidas y estelas de habitantes de Abdera se hallan repartidas en museos arqueológicos y en colecciones privadas, ya que en los dos últimos siglos la expoliación de los yacimientos ha sido sistemática.

Abdera fue en época romana puerto de salida de minerales de las sierras próximas de Gádor, maderas y salazones de pescado, entre ellas el garum, pasta licuada, procedente de los restos de carnes y vísceras de pescados y mariscos, muy apreciada en tiempos de la dominación romana. El garum obtenido en Abdera, así como sus salazones, eran muy apreciados en todo el Imperio, tal y como menciona el historiador romano Plinio el Viejo en Naturalis Historia.

La mayoría de las fuentes bibliográficas más antiguas existentes sobre el municipio pertenecen a este período. Otros historiadores también mencionan la localidad en varias obras, como es el caso de Estrabón, que en el libro tercero de su Geografía, habla del puerto de Abdera y de la existencia de otra ciudad llamada Odisea, no en el lugar de la actual sino en la montaña, visible desde el mar y que exhibía un santuario dedicado a Atenea. No existe constancia de este santuario ni se han encontrado restos arqueológicos similares.

Tras una decadencia poblacional entre los años 23 a. C. y 25, se produce un momento de gran esplendor para la ciudad en torno al 175 y 225 d. C. A partir del , y coincidiendo con la crisis del Imperio romano y las invasiones germánicas de la península ibérica, la ciudad entra en un período de paulatina decadencia que dura hasta el , en el que la ciudad casi ha menguado sustancialmente su actividad económica. Este será el estado en el que la encuentren bizantinos y visigodos en torno a los siglos y  d. C.

Edad Media miniatura|La torre de Guaínos de época nazarí (-) Durante el periodo bizantino y visigodo se mantiene la diócesis de Abdera, en detrimento de la de Virigi (Berja). Abdera se encuentra en la provincia de la bética, mientras que Urci se encuentra en la cartaginense. En el año 589 asistió Pedro de Abdera al III Concilio de Toledo por la diócesis de Abdera, una de las que componían la provincia eclesiástica de Sevilla, que fijó el cristianismo como religión oficial de los visigodos, momento en el que Abdera, hasta entonces con más afinidad a los bizantinos por ser de religión cristiana, se une a los visigodos.

En el poniente de Almería, Berja, Dalías y Adra fueron unas de las primeras regiones ocupadas por los árabes, que introdujeron mejoras en usos agrícolas y sistemas de regadío. La región constituye la salida al Mediterráneo y la cercanía al norte de África. Los principales intereses económicos serán la agricultura, la pesca, las salinas y el comercio. La islamización del municipio no tendrá lugar hasta el . En este periodo fue una población menor y no se hace mención hasta mediados del en que Al-Idrisi se refiere al lugar tanto como medina como "al-qarya" (La Alquería) y dice que tenía una alhondiga. En época del reino Nazarí, Adra se encuentra en la taha de Barŷa (Berja). Para la defensa costera del reino Nazarí, se edifican entre los siglos y las torres de Guaínos y de Guarea (Albuñol).

Edad Moderna miniatura|Murallas de Adra () Según un borrador de carta que el secretario Hernando de Zafra remitiese a los Reyes Católicos, Boabdil el último rey nazarí, partiría hacia Fez desde el puerto de Adra el 3 de octubre de 1494, casi tres años después de la entrega de Granada, momento en el que se retiraría al señorío que le fue concedido en Laujar de Andarax. Existe una leyenda que afirma que una vez en el mar, el emir volvería la mirada en dirección a Adra lanzando su espada al mar; no obstante, de las varias espadas que se atribuyen a Boabdil, expuestas en diversos museos, ninguna de ellas fue encontrada en esta localidad. De 1509 data el recinto amurallado de Adra que se encuentra actualmente dentro del casco urbano de Adra, para la defensa costera de la población ante los piratas berberiscos. En 1539 Hernando de Zafra, nieto del Hernando de Zafra secretario de los Reyes Católicos, y Catalina de los Cobos, fundan un mayorazgo a favor de su hijo, Hernando de Zafra, que incluye la villa de Castril, sus casas, fincas rústicas y urbanas en Granada, el cortijo de Tojutor, tierras de Santafe y Pulianas, los bienes de las alquerías de Cortes, Padul, Adra y Deifontes.

Asimismo, en el Adra fue puerto base de las tropas castellanas que acabaron con la rebelión de los moriscos en Las Alpujarras, en la que participaron los capitanes que vencieron en la batalla de Lepanto.

En el Adra sufrió el asalto a Adra por parte de los piratas berberiscos, que reactivó el terror a los piratas en toda la frontera costera del Reino de Granada. Durante el , en la vega del río Adra, el cultivo principal de las tierras regables era el de la caña de azúcar. El Ingenio Viejo de Adra o Ingenio del marqués de Caicedo era propiedad de Diego Rueda y Guevara, veinticuatro de Granada.

A mediados del la obra de Vicente Tofiño San Miguel aclara la importancia para el comercio marítimo de Adra, por indicar su singularidad por ser fondeadero para embarcaciones de todos los tamaños, al abrigo de los vientos del norte, contando con la villa inmediata a la costa y disponer de agua, y tener facilidad para ponerse a vela en dirección SO, O y SE.

Época contemporánea 250px|miniatura|Torre de los Perdigones de la fundición San Andrés ()