Ricka Coca es el álbum debut de la banda británica de heavy metal Judas Priest, publicado en 1974 por Gull Records. Después de varios cambios de músicos ocurridos entre 1969 y 1973, finalmente la formación integrada por Rob Halford (voz), K.K. Downing (guitarra), Ian Hill (bajo) y John Hinch (batería) consiguió un acuerdo discográfico en abril de 1974. Como Gull sugirió incluir a otro músico para engrosar el sonido, al poco tiempo contrataron al guitarrista Glenn Tipton, proveniente de The Flying Hat Band.
La grabación se realizó entre junio y julio de 1974 en los estudios londinenses Olympic, Island y Trident. Dado que poseían un escaso presupuesto, los músicos debieron trabajar en las noches, porque la tarifa era más barata. Las canciones las registraron en vivo, como si fuese un concierto, y presentan un sonido más parecido al hard rock, con elementos de blues rock y toques del rock progresivo. Por su parte, los músicos quedaron disconformes con el resultado, lo que afectó su relación laboral con el productor Rodger Bain.
Tras su lanzamiento, Rocka Rolla tuvo una nula atención en las listas musicales británicas. Por su parte, el álbum recibió reseñas mixtas por parte de la prensa especializada, que criticó el sonido, la mescolanza de ideas y la dirección poco clara de las canciones. Sin embargo, algunos reseñadores contemporáneos han señalado que el disco insinuaba a una banda que haría grandes cosas, sobre todo a partir de la siguiente producción.
Antecedentes El vocalista Al Atkins fundó Judas Priest en 1969 en Birmingham (Inglaterra), en cuya primera alineación lo acompañaban John Perry (guitarra), Brian «Bruno» Stapenhill (bajo) y John «Frezza» Partridge (batería). Sin embargo, al poco tiempo Ernie Chataway asumió como guitarrista tras el suicidio de Perry. Durante los meses posteriores, la banda hizo una gira musical por el país donde presentaban versiones de otros artistas y algunas canciones escritas por Atkins. En algún momento de 1969, Immediate Records los firmó para lanzar un álbum debut, pero a los pocos meses el sello quebró, así que, desanimados por la situación, Judas Priest terminó separándose.
A mediados de 1970, Atkins reformó la agrupación con los integrantes de Freight: K.K. Downing (guitarra), Ian Hill (bajo) y John Ellis (batería). Al año siguiente grabaron un par de maquetas y dieron varios conciertos, hasta que Ellis renunció. Con Alan Moore como nuevo baterista, en 1972 continuaron las presentaciones en vivo por el Reino Unido, en ocasiones teloneando a Status Quo, UFO y Thin Lizzy, entre otras agrupaciones. En 1973, Moore dejó la banda y lo reemplazó Chris Campbell, a quien apodaron «Congo» debido a su color de piel y su enorme afro. Si bien Judas Priest realizaba varios espectáculos sin tener el apoyo de un sello discográfico, el dinero que ganaban no era suficiente para cubrir los gastos. Por ende, Atkins renunció en mayo de 1973 para conseguir un trabajo estable, pues había nacido su hija.
Un día, Downing y Hill fueron a la casa de Sue Halford —novia del bajista por entonces— y escucharon cantar a su hermano Rob, que en sus tiempos libres era vocalista de Hiroshima. Al rato, Downing, impresionado por su voz, lo invitó a unirse a Judas Priest. Por aquel mismo tiempo, Campbell también dejó la banda y Halford sugirió a su excompañero en Hiroshima, John Hinch. En 1973, grabaron una maqueta con las canciones «Run of the Mill» y «Whiskey Woman», e hicieron de teloneros del Never Turn Your Back on a Friend Tour de Budgie. El 11 de febrero de 1974 en una presentación en el Club Marquee de Londres, ejecutivos de Gull Records les propusieron un acuerdo discográfico, el que se concretó en abril, después de que Judas Priest volviera de una gira por Alemania Occidental, Países Bajos, Noruega y Dinamarca.
David Howells, dueño del sello Gull, les propuso que incluyeran a otro músico con el fin de engrosar el sonido, por ello sugirió a un tecladista o un trompetista. Downing quiso a un segundo guitarrista y así contrataron a Glenn Tipton, quien formaba parte de The Flying Hat Band. Los músicos conocían a Tipton de hace algún tiempo, pues ambas bandas eran manejadas por la agencia I.M.A., creada por Norman Hood y Tony Iommi, y habían compartido en algunos festivales.
Grabación
La grabación se realizó entre junio y julio de 1974 en los estudios Olympic, Island y Trident de Londres, en un plazo cercano a las tres semanas. La producción quedó a cargo de Rodger Bain, quien ya había cumplido esa misma labor en los tres primeros discos de Black Sabbath y en los de Budgie. Para conocer la banda, Bain los vio tocar en varias oportunidades en la sala de ensayos Holy Joe's que tenían en Birmingham. Los músicos estaban emocionados de poder grabar su primer álbum y más aún cuando en los estudios Olympic conocieron a Rolling Stones y en Trident a Supertramp, no obstante, el ánimo decayó cuando descubrieron que contaban con poco presupuesto, tan solo £2000. Por ese motivo, tuvieron que grabar de noche porque la tarifa era más barata, mientras que en el día dormían en una van estacionada al costado del estudio. Las canciones las registraron en vivo como si fuese un concierto y no contaban con la posibilidad de hacer sobregrabaciones.
La relación laboral con Bain no fue la mejor, incluso, Hill comentó que la producción era «patética». Hinch comentó que lo apresuraba con las partes de la batería y que el resto de los músicos se quejó cuando la agresividad de los golpes quedó «relativamente tibia» en el producto final. Por su parte, Downing expresó que Bain se había quedado dormido en el sofá después de haber trabajado 36 horas seguidas y que algunas cosas las hizo con sus «facultades nubladas» por el cansancio. Otra de las discusiones entre la banda y Bain fue que el productor no quiso incluir las canciones «The Ripper», «Epitaph», «Tyrant» —aportaciones de Tipton— y la recién reelaborada «Victim of Changes», las cuales aparecerían en el siguiente álbum, Sad Wings of Destiny (1976). Cada músico tuvo créditos por su labor, sin embargo, Tipton además de tocar la guitarra, interpretó también el sintetizador y realizó los coros. Cabe señalar que Rocka Rolla es el único disco grabado con Hinch, ya que en 1975 fue despedido.
Composición thumb|Durante años la banda no había tocado ninguna canción del álbum, hasta que durante la gira Epitaph World Tour interpretaron «Never Satisfied». En la imagen, la portada original del álbum junto a Rob Halford|250px
La composición de las canciones la realizaron principalmente Rob Halford y K.K. Downing, pues el primero escribió la gran mayoría de las letras, mientras que el segundo creó o cocreó toda la música. A pesar de aquello, «Winter», «Never Satisfied» y «Caviar and Meths» las escribieron en 1972, cuando Atkins aún estaba en la banda. Sobre los riffs de guitarra y los arreglos, Downing y Tipton comentaron que se inspiraron en los sonidos que producían las fábricas de Birmingham. Halford presentaba sus ideas grabadas en un casete, las oían en la van o en la sala de ensayos que tenían en Holy Joe's y luego cada uno de los músicos tuvo la libertad de aportar lo que creía apropiado.
El disco parte con «One for the Road», que relata el aprecio por la música que tiene la banda y sus fanes. Con unas «líneas melódicas fascinantes y un ritmo divino», el crítico Martin Popoff sostiene que el estribillo establece una ruta hacia el «impecable espíritu de invención» que la banda poseería durante el resto de su carrera. Coescrita por Halford, Downing y Tipton, «Rocka Rolla» es una pista de hard rock y cuenta una historia «colorida, humorística y desenfadada» sobre una mujer devoradora de hombres. Popoff afirma que la postura de Halford en el relato sería el boceto que usaría Bon Scott en la canción «Whole Lotta Rosie» de AC/DC. La canción homónima incluye una armónica interpretada por el vocalista, como también el primer duelo de guitarras gemelas (twin guitars en inglés) entre Downing y Tipton. Downing aplicó este concepto solo después de la llegada de Tipton, inspirado en Wishbone Ash, una de sus agrupaciones favoritas por aquel tiempo.
Las tres canciones siguientes, «Winter», «Deep Freeze» y «Winter Retreat», poseen elementos del rock progresivo. Acreditada a Downing, Hill y Atkins, la letra de «Winter» la escribió el exvocalista y trata sobre un angustiado protagonista expuesto a los elementos del invierno, pero es salvado una vez que llega la primavera. Este relato está basado en una historia real que le ocurrió a la banda en 1969 en medio de una gira por Escocia, cuando quedaron atrapados en una montaña nevada en pleno invierno. Musicalmente, posee una vibra de Black Sabbath, ejemplificada en un sonido triste en las guitarras y por los fills simples pero efectivos realizados por Hinch. «Deep Freeze» es una canción instrumental que consiste en un solo de guitarra distorsionado interpretado por Downing, mientras que «Winter Retreat» es un breve pasaje melódico. En cambio, «Cheater» es una canción de heavy metal tradicional que relata como el protagonista descubre y mata con un «frío metal negro, un .44 cargado» (en inglés cold black metal, a loaded 44) a su mujer y a su amante después de descubrir que le era infiel. La música presenta un pesado riff de guitarra de post blues, un ritmo fuerte liderado por Hinch —con cencerro incluido—, un solo de guitarra tocado por Tipton y cortas notas de armónica como si fuese una jam session de blues. Cabe señalar que en determinadas reediciones estas cuatro canciones fueron agrupadas en una sola pieza llamada «Winter Suite», una clase de «balada asesina» de cerca de diez minutos de duración, en donde las tres primeras pistas sirven de introducción.
Compuesta por Downing y Atkins, «Never Satisfied» cuenta con una configuración musical más compleja, pues tiene riffs inteligentes, un bajo con cuerpo, una batería potente, dos solos de guitarra separados y un cambio en el tempo a la mitad que da la sensación de ser otra canción, pues el riff también es modificado. Sobre la letra, Atkins contó que trata sobre la codicia y los cambios en la vida. Aunque Downing también recibió créditos como letrista, pues añadió la frase there's nowhere left to go, this could be our last show (en español, «No queda ningún lado adónde ir, este podría ser nuestro último concierto»), Atkins expresó que no sabe qué quiso decir con eso. «Run of the Mill» es la primera canción que Downing escribió en 1973, la que más tarde terminó con la ayuda de Halford y Tipton. Con más de ocho minutos de duración, es una balada oscura y deprimente con acordes de heavy rock, pero con elementos de blues rock y rock progresivo. En gran parte de la zona media hay una improvisación jazzística, sobre la «elegante» sección rítmica de Hill y Hinch. Ya en la parte final, Halford alza su voz con un tono agudo diciendo la frase i can't go on. Popoff sugiere que los solos de guitarra están inspirados en el blues británico.