thumb|Aragón. La jota, por Joaquín Sorolla (1914).
La jota es una forma de danza y canto folclórico extendida por gran parte de España. Su estilo varía dependiendo de cada territorio. Existen, por ejemplo, la jota aragonesa, la castellana, la manchega, la de León, la jota valenciana, la jota mallorquina, la de Navarra, la de La Rioja, la «montañesa» de Cantabria, la de Asturias, la de Galicia, la de Extremadura, la de la Alta Andalucía, la de Murcia, las jotas del País Vasco, la jota catalana, e incluso la jota de Canarias.La jota fue declarada en 2023 manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial.
Entendida como representación escénica, la jota se canta y se baila acompañándose de castañuelas. Los intérpretes suelen ir vestidos con trajes tradicionales de sus regiones de origen. Suele estar elaborada a partir de una parte instrumentada y cantada a coro (estribillo), seguida de estrofas. El estribillo suele iniciar la jota y se repite varias veces a lo largo de la misma.
Las variedades de jota de Aragón, La Rioja y Navarra están emparentadas entre sí y forman las llamadas Jotas del Ebro, siendo unas de las más características de este género. Se celebran concursos y certámenes de jotas del Ebro por todo el territorio español.
Etimología No se conoce con seguridad el origen de la palabra. Según la RAE, proviene del mozárabe šáwta, que significa "salto", y del latín saltāre, que hace referencia a "bailar". En cambio, otra teoría afirma que el término deriva del celtíbero y éste de la forma ἰῶτα, que significaba "jota" en griego antiguo.
Al norte de los Pirineos, se bailan danzas similares a las jotas llamadas también sauts, 'saltos', en las provincias gascona-aquitanas, bearnesas y la Baja Navarra, derivadas directamente del Branle del Renacimiento (c.f. "Le saut de Béarn", "Les sept sauts", y "Le saut du lapin").
Origen
La creación de la jota se ha atribuido a lo largo de la historia popularmente a Aragón aunque, realmente, no hay un juicio claro por parte de los historiadores. De hecho, algunos apuntan a una primera referencia de la jota en Valencia. Por un lado, respecto a la tesis que aboga que las jotas nacieron en Aragón, respaldada por la mayoría de documentalistas, ésta señala que esta danza proviene de la música teatral de la Zaragoza del . Por otro lado, según una leyenda la jota nació en Valencia gracias al mozárabe Aben Jot. Éste era un árabe que inventó un canto y un baile profano que exaltaba la capital del Turia. Esta invención levantó la ira del rey Muley Tarik, que mandó al exilio a Aben Jot. Por ello, éste se marchó a Calatayud y popularizó la que hoy conocemos como jota. De hecho, así lo reflejan algunas coplas de este pueblo zaragozano en el : «La jota nació en Valencia y de allí vino a Aragón; Calatayud fue su cuna, a la orilla del Jalón.»
En la línea de la última tesis, algunos historiadores afirman que existen documentos que hablan de la jota como baile generalizado en el Reino de Valencia a partir del . Es decir, antes de que esta tradición se extendiera por otras regiones como Cataluña, Aragón (la jota aragonesa aparece el ), Navarra y el resto de España. Es más, Galán Bergua señalaba que una especie de jota se bailaba ya en la corte de Alfonso X el Sabio (rey de la Corona de Castilla entre 1252 y 1284).
Por otra parte, el arabista Henri Peres afirma que hay un cuadro pintado en el que sale gente bailando jotas. Temporalmente, la obra de arte en cuestión corresponde a cuando se inauguró el Palacio del Real en 1009 por orden de Abd-Al-Aziz, rey de Balansiya (topónimo de Valencia durante la época árabe). Relacionada con esta historia hay otra que indica que quienes comenzaron a popularizar la jota en España fueron los jornaleros de Requena y Utiel que se acercaban a la Ribera del Júcar para trabajar en la siega de arroz.
Características Su ritmo suele ser compaseado en 3/4, aunque algunos autores sostienen que el 6/8 se adapta mejor a la estructura del ciclo coreográfico y estrófico.
Respecto a su modo melódico, el recurrente en la mayoría de variantes joteras (valenciana, navarra, aragonesa) es el modo mayor. En cambio, en el resto de España y especialmente en el noroeste, el modo de mi es el más común. Por último, también se utiliza el modo menor, el modo mixolidio y otros cantos con un complicado modo de clasificación.
Las armonizaciones populares más habituales se ciñen a acordes de primera, cuarta y quinta del modo mayor con séptima dominante. Para su interpretación se utilizan flautas, violines, guitarras, bandurrias y laúdes,Acordeón en el caso de la jota de Navarra,de La Riojay de Aragón; dulzaina y tamboriles en la castellana txistu en el caso vasco, y en el caso de la cántabra, leonesa, asturiana y gallega gaitas, pitu montañés, gaita charra, panderetas, tambores y bombo.
Las cuerdas son los instrumentos que marcan el ritmo. Las versiones de exhibición se cantan y bailan con trajes regionales y castañuelas, lo que no es tan habitual cuando es practicada como diversión o baile social. Por otro lado, el contenido de las canciones es muy diverso: va desde el patriotismo, hasta la religión o las picardías sexuales. Especialmente, prevalecen aquellas que tienen utilidad como generadoras de cohesión en el pueblo que las baila.
Los pasos que ejecutan los danzantes se parecen a los del vals, aunque en el caso de la jota hay mucha más variación. En ella, los danzantes dan saltos pequeños con sus brazos en alto. La letra, en cuanto a la forma, suele escribirse en cuartetos octosílabos, siendo asonantes el primer y el tercer versos.
Autores no españoles Un buen número de compositores no españoles han utilizado el estilo de la jota en obras de inspiración española: Maurice Ravel incluye compases de jota en su impresionista Rhapsodie Espagnole. Jules Massenet en Le Cid y Georges Bizet en Carmen incluyen sendas «aragonaises». Emmanuel Chabrier (1841-1894) la incorpora a su famosa sinfonía Espagne (1883). Mijaíl Glinka, compositor ruso (1804-1857), tras un viaje por España utilizó el estilo de la jota en su obra La jota aragonesa. Liszt, pianista y compositor de origen húngaro (1811-1886), escribió una jota para piano. Saint-Saëns, compositor francés (1835-1921), compuso una jota para orquesta, lo mismo que el compositor ruso Mili Balákirev (1837-1910). Raoul Laparra, compositor francés (1876-1943), compuso una ópera titulada La jota. José White, compositor cubano (1836-1918), compuso La Jota Aragonesa.
Variedades regionales en España thumb|Jota aragonesa.
Jota aragonesa La jota aragonesa forma parte de las jotas del Ebro y es la más conocida de las manifestaciones del folclore musical de Aragón. Su origen podría estar hacia finales del , y tuvo su mayor esplendor durante el , adquiriendo gran auge tras la Guerra de la Independencia. Desde finales del ha sido llevada a los escenarios como espectáculo. La jota fue incluida en zarzuelas, películas, coreografiada para grandes festivales, y llevada a concursos y certámenes.
La jota aragonesa incluye tanto por baile como canto y rondalla.
El baile lo hacen mujeres y hombres de todas las edades. Posee gran dificultad sobre todo en los pasos. Se suelen bailar jotas de tres coplas, boleros, fandangos y todo ello se baila en parejas formando diferentes figuras grupales.
El canto es habitualmente solista, aunque también se puede cantar a dúo, compuesto por una voz que lleva la melodía y otra que lleva la octava, también llamada dúo. Se canta a modo grupal como pueden ser boleros, fandangos estribillos y cantos de bodega compuesto por hombres y mujeres. Respecto en el baile, los cantadores acompaña a los bailadores según el tema instrumental y por ello se forma un grupo de bailadores y cantadores que se adecúan al estilo musical. Los cantadores cantan las jotas comprendidas en los tonos mayores y menores desde DO hasta SI.
En cuanto a la formación de la rondalla no hay límite de edad. Las rondallas suelen estar formadas por los instrumentos más reconocibles como guitarra, bandurria, laúd y guitarrico (este se usa más para rondas), aparte también se pueden introducir nuevos instrumentos a esta formación como bajo eléctrico, viola o contrabajo. La rondalla juega un papel importante pero a la vez muy discreto, se encargan de acompañar a los bailadores en las jotas de baile y a los cantadores en sus jotas tanto solistas, como a dúo o grupales.
Los estilos de baile, llamados puros, por haberse conservado hasta nuestros días, son los correspondientes a las localidades de Calanda, Alcañiz, Andorra, Albalate del Arzobispo, Huesca, y Zaragoza. Entre las más populares en los repertorios se encuentran: Jota de San Lorenzo (Huesca), Jota Repetida (Teruel), Jota vieja, Aragón tierra bravía, Gigantes y cabezudos, La Dolores (estas últimas pertenecen a las zarzuelas del mismo nombre), La danza de la Olivera, etc.
Muy importantes son también otros bailes relacionados con la jota, como los boleros del , destacando el de Alcañiz, el de Caspe, y el de Sallent de Gállego, que aunque hoy en día están muy influidos por la jota, en su día gozaron de gran popularidad, y se bailaban acompañados de dulzainas y tambores, como en la Jota Hurtada de Albarracín. Otras danzas singulares eran la Gitanilla de Andorra, con cintas, hoy coreografiada como Danza de Andorra, la danza de los pañuelos de Remolinos, o las danzas decimonónicas del Pirineo, tales como el Cadril, el Villano, la Canastera o el Tin tan.
Entre los cantantes destacan las figuras de Pedro Nadal («el royo del Rabal»), Mariano Malandía («el Tuerto de las Tenerías»), Juanito Pardo, Cecilio Navarro, Jesús Gracia, José Iranzo Bielsa («el pastor de Andorra»), y José Oto, considerado el más importante «cantador» de jota aragonesa.Véase Antón Castro, art. cit.: Entre las voces femeninas se pueden señalar las de Asunción Delmás, Pilar Gascón, Jacinta Bartolomé, Pascuala Perié, Felisa Galé, Pilar de las Heras o María Blasco.
Jota castellana
La jota castellana (tanto la de la parte castellana de Castilla y León, como la de Madrid y la castellano-manchega) se suele acompañar con guitarras, bandurrias, laúdes, dulzaina y tambor.
Jota murciana
Las Jotas murcianas tienen variantes que han creado músicas y bailes muy vistosos y de una sencillez extraordinaria como son las Jerigonzas, las Hierbabuenas, y los Zánganos, que se bailan en distintos puntos de la Región de Murcia.
La Jota aparece documentada en algunos cancioneros musicales y literarios de principios del . Por aquel entonces, convivía con otros géneros del folclore, como el fandango y la seguidilla.
Originalmente se bailaban en pareja, aunque hoy en día por evolución propia de los tiempos y necesidades estético-artísticas se incorporan en coreografías de grupos folclóricos y peñas huertanas.
Jota catalana En Cataluña, la jota es parte del folclore tradicional de las tierras occidentales de la comunidad, y especialmente de las llamadas Tierras del Ebro. La primera referencia escrita conocida es una condena por parte del obispo de Tortosa, de 1734, si bien se refiere a Calaceite, localidad aragonesa vecina a Cataluña. En los últimos tiempos se ha revalorizado este género musical en la comunidad gracias sobre todo al grupo tortosino Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries; el gobierno autonómico declaró en 2010 la jota danza de interés nacional en Catalunya.
Jota extremeña Extremadura conserva gran número de bailes y danzas tradicionales autóctonas. Las jotas toman en Extremadura gran variedad de formas y matices, también sobresale el fandango, la rondeña, la jota del triángulo, las paleos, el pindongo, el perantón, sones brincaos y sones llanos.