La donación de esperma es el procedimiento mediante el cual un varón humano cede voluntariamente, en general de manera anónima y gratuita, su semen, portador de espermatozoides y específicamente el material genético que estos contienen, para que sea utilizado en un proceso de reproducción asistida.
Introducción La donación de esperma es utilizada tanto en la inseminación artificial con donante (IACD), como en la fecundación in vitro con donante (FIVD).
La donación de esperma no es algo nuevo. Históricamente, ante la imposibilidad de lograr la paternidad y la imposibilidad de procrear, los matrimonios han utilizado el recurso de los servicios de un amigo o amante para conseguir el embarazo de la esposa, haciendo pasar al marido por el progenitor basándose en el principio «Pater is est quem nuptiae demonstrant». Lo que la inseminación actual de esperma donado permite es evitar el adulterio al separar sexualidad y procreación.
Las primeras donaciones anónimas de esperma en tratamientos médicos de fertilidad se hicieron al inicio de los años 1970.
Normalmente se realiza un contrato de donación entre el donante y los receptores. Para realizar la donación se debe estar en edad fértil y demostrar ser completamente sano.
Los principales receptores de la donación anónima de esperma son los matrimonios infértiles, parejas del mismo sexo, ambas mujeres, que desean ser madres y mujeres heterosexuales sin pareja que quieren ver cumplido su sueño de formar una familia.
Las mujeres solas no son más que el 1% de las que recurren a un banco de esperma, la mayoría de los usuarios de bancos de esperma son matrimonios o parejas heterosexuales con problemas de fertilidad en el varón.
Los matrimonios ocultan el hecho de haber concebido gracias a una donación anónima de esperma del mismo modo que años atrás se ocultaba la adopción de un niño. En los casos de matrimonios del mismo sexo o de madres solteras por elección no lo hacen.
La inseminación con esperma de donante anónimo produce cientos de miles de nacimientos al año desde los años 1980. Solo en Estados Unidos genera más de diez mil nacimientos al año.
Historia La idea de conservar el esperma masculino se remonta a Paolo Mantegazza quien en 1866 fundó el primer banco de esperma para uso veterinario. En esa época se pretendía poder conservar el esperma de los soldados que marchaban a la guerra para inseminar a sus viudas. El primer caso publicado de inseminación con semen de donante data de 1909.
Las primeras investigaciones fueron veterinarias. Los medios técnicos disponibles derivan de los progresos zootécnicos. La inseminación heteróloga comenzó a usarse primero en animales para mejorar la cría de especies domésticas.
En los años '50 se perfeccionaron los primeros intentos de congelamiento de esperma masculino pero recién en los años 1970 comenzó a usarse la donación anónima, cuando se probó reemplazar el esperma defectuoso de un varón por otro, anónimo. Aparecieron las técnicas de la inseminación artificial con donante (IAD) y fecundación in vitro con donante (FIVD).
En 1972 se creó en Francia el Centro de estudio y conservación del semen humano (CECOS) integrado a la Asistencia pública cuya misión era recolectar donaciones anónimas para conservarlas para los matrimonios que no podían tener hijos. Como las sustancias originadas por el cuerpo humano no pueden comercializarse —excepto en Estados Unidos—, en el resto del mundo tanto el trasplante de órganos y la donación de sangre son gratuitas), estas debían ser gratuitas.
Por eso se trata de donaciones y no de compra-venta de esperma. En la actualidad esta lógica se sigue sosteniendo, por eso la retribución económica que reciben los donantes es mínima y solo cubre sus gastos de viáticos a la clínica que se paga como compensación por las molestias y el consumo de tiempo.
Un banco de esperma es un laboratorio donde se guardan congeladas las muestras de esperma luego de una preparación especial en nitrógeno líquido a una temperatura de 196 °C bajo cero.
Las investigaciones muestran que el porcentaje de embarazos por ciclo es menor utilizando esperma descongelado en comparación con esperma fresco.
Sin embargo, los bancos de esperma existen por varios motivos. La criopreservación de esperma puede ser pedida por un paciente para diferir su paternidad, por ejemplo en pacientes con cáncer que pueden ver afectada su fertilidad tras los tratamientos. La criopreservación también es utilizada en casos en los cuales se realiza un tratamiento de reproducción asistida a una pareja y se guarda el esperma del marido para el momento preciso. Luego de tratamientos exitosos algunos maridos deciden donar su esperma para que dispongan de él otras parejas infértiles y por eso se conserva congelado. Algunos donantes deciden contribuir voluntariamente para ayudar a parejas con trastornos genéticos hereditarios a tener hijos saludables. Los donantes pueden ayudar anónimamente a parejas infértiles, parejas del mismo sexo o mujeres solas a realizar sus sueños de tener hijos y por eso dejan sus muestras en los bancos de esperma para su posterior utilización.
Cuando se utiliza esperma de donante anónimo siempre se usa criopreservado por lo menos durante seis meses antes de su uso por la seguridad que implica esta ventana de tiempo. Se controla especialmente la existencia de anticuerpos del HIV o Sida y hepatitis. Tan solo si el donante muestra negatividad a los anticuerpos del Sida y la hepatitis tras esos seis meses la muestra de esperma es utilizada.
El mayor banco de esperma del mundo, según el Guinness World Records es Cryos. Con sede en Dinamarca exporta muestras de esperma a todo el mundo. Según su dueño la mayor demanda les llega solicitando donantes altos, de cabellos y ojos oscuros.
Banco de esperma
Recogida de la muestra Para la obtención de la muestra hay que tener en cuenta los siguientes puntos: La muestra ha de obtenerse, tras 2-7 días de abstinencia, por masturbación directamente en un envase de plástico estéril en las salas habilitadas para ello de la clínica. Los datos del paciente, la fecha y los días de abstinencia deben quedar correctamente anotados en el recipiente. En ningún caso se deben utilizar preservativos normales, ya que estos pueden contener lubricantes y espermicidas. Además, para los pacientes con dificultades psicológicas o morales para recoger la muestra por masturbación, existen preservativos especiales, sin compuestos que interfieran en la viabilidad de los espermatozoides. En casos de paraplejia o dificultades de erección, se puede utilizar estimulaciones mecánicas e incluso electroeyaculación. Es importante que la muestra no se obtenga mediante coitus interruptus, porque en este caso se podría perder la primera fracción de la eyaculación que es la que contiene la mayor concentración espermática. Además, se puede producir contaminación bacteriana y, por otro lado, el pH ácido del flujo vaginal afecta negativamente a la movilidad de los espermatozoides. En caso de eyaculación retrógrada en la cual el semen va en sentido contrario, es decir, hacia la vejiga, se consiguen los espermatozoides mediante la alcalinización de la orina. Se ingieren 25g de bicarbonato la noche anterior y la mañana de la obtención de la muestra para alcalinizar la orina.
Preparación de los espermatozoides Las clínicas y bancos de esperma normalmente proceden a un lavado de la muestra para extraer los espermatozoides y separarlos del resto de componentes del semen. Si este esperma se va a congelar en nitrógeno líquido, se le añaden crioprotectores que mantengan el equilibrio osmótico. Dependiendo de la cantidad de semen obtenido, se dividirá la muestra entre 1 y 20 viales.
Análisis médicos Screening
Los bancos de esperma analizan todas las muestras de los donantes para buscar el posible desarrollo de enfermedades genéticas, anomalías cromosómicas e infecciones de transmisión sexual. En Europa, el procedimiento de selección de donantes está regulado por la Directiva Europea de tejidos.
En este screening se analizan: El historial médico del donante, sus hijos, hermanos, padres y abuelos, etc. de tres o cuatro generaciones. Análisis de sangre y orina para las enfermedades infecciosas, tales como: VIH HTLV Hepatitis B Hepatitis C Sífilis Gonorrea Citomegalovirus Análisis de sangre y de orina para la determinación del grupo sanguíneo y de los indicadores generales de salud. Examen físico completo incluyendo el pene, el escroto y los testículos. Pruebas genéticas para estudiar las características del portador, por ejemplo: Fibrosis quística Talasemia Otros trastornos relacionados con desórdenes sanguíneos Análisis de la salud general del donante. Análisis de semen (espermiograma) para determinar: Concentración de espermatozoides: un valor de normozoospermia, donde la cantidad de espermatozoides es la adecuada, corresponde a un valor ≥ 15 millones de esermatozoides/ml o ≥ 39 millones de espermatozoides del total eyaculado. Morfología: una muestra adecuada deberá tener, al menos, un 4% de espermatozoides normales. Que sean normales quiere decir que los espermatozoides deben tener la cabeza con forma oval, y que no haya defectos en la cabeza, pieza intermedia y cola. Movilidad: un esperma adecuado deberá tener, al menos, un 40% de espermatozoides móviles y un 32% de espermatozoides móviles progresivos, es decir, que además de presentar motilidad, deben desplazarse de forma progresiva y rápida. También se miden otros parámetros como son el color, la viscosidad, el pH o la vitalidad, entre otros.
La donación de semen y los problemas tras el nacimiento Los niños concebidos a través de la donación de esperma tienen menos probabilidad de desarrollar cierto tipo de enfermedades tras el nacimiento en comparación con la población general. Esto se puede explicar por el hecho de que los bancos de esperma solo aceptan a donantes que tienen una buena calidad seminal y por los rigurosos procedimientos de selección que se adoptan, entre los que se incluye la limitación en la edad de los donantes (normalmente entre 21 y 39 años), detección genética de posibles complicaciones y la salud de los donantes. Además, se aseguran de que el esperma utilizado para una mujer receptora proviene de un donante cuyo grupo sanguíneo y perfil genético es compatible.
Perfil del donante anónimo La selección de los donantes es muy estricta y solo se aceptan los mejores candidatos. Menos del 5% de los postulantes es aceptado como donante contribuyente de esperma. Para entrar en el programa y ser donante de esperma se debe tener entre 21 y 35 años (varía según la legislación de cada país) y demostrar estar completamente sano. En el caso de España, la ley permite ser donante a los varones entre 18 y 50 años. Sin embargo, muchas clínicas de reproducción solo admiten hasta los 30 o 40 años, ya que la calidad seminal disminuye a medida que aumenta la edad.
Pero incluso una vez aceptado en el programa de donantes de esperma, el estado de salud del donante es evaluado de manera continua.
Generalmente se trata de jóvenes universitarios sin involucramiento en la situación que lo hacen por cuestiones solidarias y padres de familia que lo hacen porque conocen gente que pasó por esta situación o porque ellos mismos tuvieron a sus hijos mediante un tratamiento de reproducción asistida.
En algunos países, como Francia o Argentina, les exigen previamente ser padres para demostrar antecedentes de fertilidad.
Cada donante puede tener entre de seis y diez vástagos — no hijos — dependiendo el país. Se le realizan pruebas genéticas, evaluación de fertilidad, exámenes físicos y pruebas de enfermedades infecciosas. Los profesionales son muy cautelosos en la selección del donante porque podrían ser legalmente responsables de la transmisión de enfermedades, complicaciones como infecciones, enfermedades congénitas o anormalidades cromosómicas.