Juana Grey, Juana I de Inglaterra (hacia 1537-12 de febrero de 1554), también conocida por su nombre en inglés, Jane Grey, o Lady Jane Grey y como la «Reina de los Nueve Días» por su breve reinado, fue una noble y, de facto, la primera mujer que reinó en Inglaterra e Irlanda desde el 10 de julio hasta el 19 de julio de 1553.No se tiene en cuenta a Matilde de Inglaterra, puesto que su mandato nunca fue considerado independiente y siempre se le vio como una pretendiente al trono durante el reinado de Esteban I.
Juana era bisnieta de Enrique VII a través de su abuela materna María Tudor, duquesa de Suffolk, siendo además sobrina segunda del rey Eduardo VI. Poseía una excelente educación humanista así como la reputación de ser una de las jóvenes más cultas de su tiempo. En mayo de 1553, Juana contrajo matrimonio con Lord Guilford Dudley, el joven hijo del primer ministro de Eduardo, John Dudley, duque de Northumberland. En junio del mismo año, el rey Eduardo VI redactó su testamento, nombrando a Juana y a sus herederos varones como sucesores al trono, en parte debido a que su medio hermana María era católica, mientras que Juana era una ferviente protestante y, como tal, apoyaría la reforma de la Iglesia de Inglaterra, cuya fundación Enrique VIII afirmaba haber instaurado. El testamento eliminó a sus medio hermanas María e Isabel de la línea sucesoria sobre la base de la ilegitimidad de ambas, subvirtiendo sus reclamaciones mediante la Tercera Ley de Sucesión.
Tras la muerte de Eduardo VI, Juana fue proclamada reina el 10 de julio de 1553. No obstante, el apoyo a María empezó a crecer rápidamente, siendo Juana gradualmente abandonada por sus partidarios. El Consejo Privado de Inglaterra cambió repentinamente de bando y proclamó a María reina el 19 de julio del mismo año, siendo Juana derrocada. Su principal partidario, su suegro, el duque de Northumberland, fue acusado de traición y ejecutado menos de un mes después. Juana fue encerrada en la Torre de Londres y acusada en noviembre de alta traición (delito penado con la muerte), aunque inicialmente logró evitar ser ejecutada. No obstante, Juana empezó a ser vista en poco tiempo como una amenaza a la Corona cuando su padre Henry Grey, duque de Suffolk, se involucró en la Rebelión de Wyatt, un levantamiento popular surgido por la oposición a los planes de la reina María de contraer matrimonio con Felipe II de España. En consecuencia, tanto Juana como su esposo fueron ejecutados el 12 de febrero de 1554.
Biografía Primeros años y educación Juana fue la hija mayor de Henry Grey, I duque de Suffolk, y su esposa Frances Grey. El punto de vista tradicional es que Grey nació en Bradgate Park, Leicestershire, en octubre de 1537, mientras que investigaciones recientes indican que nació poco antes de esa fecha, a finales de 1536 o en la primavera de 1537, y en otro lugar, posiblemente Londres. Frances era, por su parte, la hija mayor de María Tudor, hermana pequeña de Enrique VIII, teniendo Jane a su vez dos hermanas pequeñas: Catalina y María. Por vía materna, las tres hermanas eran bisnietas de Enrique VII, sobrinas nietas de Enrique VIII, y sobrina segunda de Eduardo VI y sus hermanas María e Isabel.
Juana recibió una educación humanista, estudiando latín, griego y hebreo con el obispo John Aylmer e italiano con el fraile franciscano Michelangelo Florio. Gracias a la influencia de su padre, Juana se convirtió en una ferviente protestante, llegando a mantener correspondencia con el teólogo suizo Heinrich Bullinger. Juana prefería estudiar libros en vez de acudir a partidas de caza, percibiendo su estricta educación, algo típico en aquella época, como severa. Su instrucción llegó a ser tan extrema que en una ocasión, ante la visita del intelectual Roger Ascham, quien la encontró leyendo a Platón, se dice que la pequeña se quejó con las siguientes palabras:
A principios de febrero de 1547, Juana fue enviada a vivir a la casa de uno de los tíos de Eduardo VI, Thomas Seymour, I barón Seymour de Sudeley, quien al poco tiempo contrajo matrimonio con la viuda de Enrique VIII, Catalina Parr, residiendo Juana con la pareja en el Castillo de Sudeley, en Gloucestershire, hasta la muerte de Catalina en septiembre de 1548 tras haber dado a luz a su única hija, María Seymour, en el mes de agosto.
Matrimonio Juana fungió como la principal doliente en el funeral de Catalina, mostrando Thomas interés en que la joven siguiese viviendo en su casa, regresando Juana durante aproximadamente dos meses antes de que Seymour fuese arrestado a finales de 1548. Su hermano, el Lord Protector Edward Seymour, I duque de Somerset, se sentía amenazado por la popularidad de Thomas con el joven rey Eduardo VI (entre otros aspectos, Thomas Seymour estuvo a cargo de proponer a Juana como esposa del monarca).
En el transcurso de la condena y ejecución de Thomas, el padre de Juana tuvo la fortuna de no verse inmiscuido en ningún asunto problemático. Tras su cuarto interrogatorio por parte del Consejo Privado, Henry propuso a su hija Juana como prometida del hijo mayor del Lord Protector, Edward Seymour, I conde de Hertford. Dicha propuesta no llegó nunca a buen término y Juana no se prometió hasta la primavera de 1553, siendo su futuro esposo Lord Guilford Dudley, hijo de John Dudley, I duque de Northumberland. El duque, Lord presidente del Consejo Privado desde finales de 1549, era por aquel entonces el hombre más poderoso del país después del rey. El 25 de mayo de 1553 la pareja contrajo matrimonio en Durham House, en Londres, en una triple ceremonia, donde Catalina Grey contrajo nupcias con Henry Herbert, II conde de Pembroke, y Katherine Dudley con Henry Hastings, hijo de Francis Hastings, II conde de Huntingdon.;.
Reclamación del trono y ascenso El Acta de Sucesión de 1544 restauraba a las hijas de Enrique VIII, María e Isabel, en la línea sucesoria, pese a que todavía seguían siendo consideradas ilegítimas. De hecho, esta acta autorizaba a Enrique VIII a alterar la sucesión del trono a su voluntad, reforzando el rey los derechos sucesorios de sus tres hijos y declarando que, en caso de no dejar descendientes ninguno de ellos, el trono pasaría a los herederos de su hermana pequeña María Tudor, lo que incluía a Juana como legítima heredera. Por razones desconocidas, Enrique excluyó a la madre de Juana, Frances, de la línea sucesoria e ignoró las reclamaciones de los descendientes de su hermana mayor Margarita Tudor, vinculada por matrimonio a la nobleza y a la Casa Real de Escocia.
Tanto María como Isabel habían sido declaradas ilegítimas por ley durante el reinado de su padre tras la anulación de sus sucesivos matrimonios con Catalina de Aragón y Ana Bolena. Cuando Eduardo VI, de 15 años de edad, se hallaba en su lecho de muerte a comienzos del verano de 1553, su medio hermana María seguía siendo su presunta heredera. Sin embargo, el rey, en un borrador de su testamento elaborado a principios de año, había restringido la sucesión de los descendientes varones de Frances Brandon y sus hijas antes de nombrar a su sobrina Juana, protestante, y a sus herederos sus sucesores en el trono, habiendo hecho esto probablemente en el mes de junio de 1553; la intención del monarca era asegurar su legado protestante pasando por encima de los derechos de su hermana María, quien era católica. Sin embargo, sus consejeros le dijeron que no podía desheredar sólo a una de sus medias hermanas: tendría que desheredar también a Isabel, aunque ella también era protestante como su medio hermano. Posiblemente instigado por Northumberland, el rey tomó la decisión de desheredar tanto a María como a Isabel y nombrar a Jane Grey como su heredera.Dale Hoak: "Edward VI (1537-1553)", Oxford Dictionary of National Biography, Oxford University Press.
Eduardo VI supervisó personalmente la copia de su última voluntad la cual fue emitida mediante patente real el 21 de junio y firmada por 102 notables, entre ellos pares, obispos, jueces, todo el Consejo Privado y la Corte de Regidores. Además, el rey anunció que su testamento sería aprobado en el parlamento en septiembre, siendo preparados los mandamientos judiciales necesarios. thumb|270px|La corona ofrecida a Lady Jane Grey. Grabado anónimo a partir de una obra de Charles Robert Leslie (hacia 1827) Eduardo murió el 6 de julio de 1553, si bien su deceso no fue anunciado hasta cuatro días después. El 9 de julio, Juana fue informada de que se acababa de convertir en reina, y según su posterior declaración, aceptó la corona con renuencia. El 10 de julio, Grey fue oficialmente proclamada reina de Inglaterra, Francia e Irlanda tras haber establecido su residencia en la Torre de Londres, donde los monarcas residían tradicionalmente desde el ascenso al trono hasta el momento de la coronación. Juana rehusó nombrar rey a su esposo Dudley debido a que ello hubiera requerido un acta del parlamento,Ives 2009 p. 189 accediendo únicamente a convertirlo en duque de Clarence.
El 10 de julio, el mismo día de la proclamación de Juana, llegó a Londres una carta de María Tudor en la que decía que ya era reina y exigía la obediencia del Consejo.Chapman 1962 p. 122 María se encontraba en Anglia Oriental, donde empezó a reunir a numerosos partidarios. Northumberland marchó a Cambridge con sus tropas y pasó una semana sin acción hasta que escuchó el 20 de julio que el Consejo de Londres se había pronunciado a favor de María. Northumberland proclamó a la propia María Tudor en el mercado y fue arrestado a la mañana siguiente. Por su parte, el Consejo Privado cambió de bando y proclamó reina a María en Londres el 19 de julio. La mayoría del Consejo abandonó la Torre antes de cambiar de lealtad. Al darse cuenta del cambio de opinión de sus colegas, el padre de Juana, el Duque de Suffolk, abandonó el mando de la fortaleza y proclamó a María I en la cercana Tower Hill. El consenso histórico asume que este giro de los acontecimientos se debió al considerable apoyo popular con el que contaba María. No obstante, no existen evidencias claras de apoyo a la hija de Enrique VIII fuera de Norfolk y Suffolk, donde Northumberland había logrado sofocar la Rebelión de Kett. De hecho, parece ser que el católico Henry FitzAlan, XIX conde de Arundel (a quien Dudley había arrestado dos veces por ser aliado de Somerset), había preparado un golpe de Estado en el Consejo Privado en ausencia de Northumberland. El 19 de julio, pocas horas antes de la proclamación de la Reina María I en Londres, tuvo lugar el bautismo de uno de los hijos de los Caballeros Pensionados. Juana había aceptado ser la madrina y deseaba que el nombre del niño fuera Guildford.Ives 2009 p. 215 El obispo de Winchester, Stephen Gardiner, que había estado encarcelado en la Torre durante cinco años, se sintió muy ofendido por este hecho cuando se enteró.Ives 2009 p. 184, 241
A Juana se la suele llamar la Reina de los Nueve Días, aunque si su reinado data del momento de la muerte de Eduardo el 6 de julio de 1553, su reinado podría haber sido unos días más largo.Ives 2009 p. 1 El 19 de julio de 1553, fue encarcelada en los apartamentos del Caballero Carcelero de la Torre, y su esposo Guildford fue encarcelado en la Torre Beauchamp. Allí pronto se le unió su hermano, Robert.Ives 2009 p. 249 Los hermanos restantes de Guildford fueron encarcelados en otras torres, al igual que Northumberland, que era por el momento la única persona destacada que subió al cadalso. El duque fue ejecutado el 22 de agosto de 1553. Poco antes de ser ejecutado, Dudley renunció al protestantismo y volvió a la fe católica, para gran indignación de Juana, que era una ferviente protestante.Ives 2009 p. 249 En septiembre, el Parlamento declaró a María sucesora legítima y denunció y revocó la proclamación de Juana, quien pasó a ser considerada usurpadora del trono.
Juicio y ejecución