Son conocidos como la tragedia de Heysel (en francés: Drame du Heysel; en neerlandés: Heyseldrama y en italiano: Strage dell'Heysel) los sucesos acontecidos el 29 de mayo de 1985 en el Estadio de Heysel de Bruselas, en Bélgica, en el que murieron 39aficionados (32italianos en su mayoría seguidores de la Juventus, cuatro belgas, dos franceses y un irlandés) a causa de una avalancha de aficionados en los prolegómenos de la final de la Copa de Europa (hoy Liga de Campeones de la UEFA) entre el Liverpool y la Juventus de Turín, provocados por un incidente entre los aficionados más radicales del club inglés y un grupo de espectadores en su mayoría seguidores del equipo italiano. Los sucesos causaron, además, 600heridos de diversa consideración. La tragedia sucedió solo dos semanas después de la tragedia de Valley Parade, con 56muertos; y tres días antes en México ocurriría la Tragedia del Túnel 29 con 19 víctimas mortales.

La UEFA aplicó una sanción sin precedentes en el mundo del fútbol a raíz de la tragedia. Impuso un veto de cinco años de toda competencia europea a todos los clubes ingleses, con el doble del castigo para el Liverpool, aunque después se rebajó el castigo al club a seis años. Además, el estadio de Heysel fue clausurado para partidos de fútbol hasta su posterior demolición y reconstrucción.

Contexto del partido La final de la Copa de Europa generó expectativa en el aficionado por: Los contendientes, Liverpool y Juventus, eran considerados los mejores equipos del momento en el continente: El Liverpool llegaba a la final de Heysel como vigente campeón de la Copa de Europa, que había ganado en Roma el año anterior. La Juve llegaba a la final como vigente campeona, e invicta, de la Recopa de Europa de la temporada anterior, con un equipo lleno de jugadores que habían formado parte de la selección italiana campeona del mundo en 1982, y con el mejor jugador de Europa del momento, el francés Michel Platini, que acababa de llevar a la Selección francesa a proclamarse campeona de la Eurocopa de 1984. Liverpool y Juventus venían de enfrentarse en enero en la final de la Supercopa de Europa por su condición de campeones de la Copa de Europa y de la Recopa respectivamente. Se había proclamado campeón la Juve en partido único por acuerdo entre los directivos de ambos clubes. La derrota en la Supercopa Europea, dejó en los jugadores y aficionados del Liverpool un deseo de revancha, «de demostrar la supremacía del fútbol inglés». La final de Heysel fue también interpretada por muchos medios de comunicación como un duelo entre el fútbol inglés y el fútbol italiano, considerados los mejores exponentes del panorama balompédico europeo de aquel momento. El fútbol inglés era el que había dominado el fútbol europeo de los últimos años: los clubes ingleses habían ganado siete de las últimas ocho Copas de Europa disputadas. El fútbol italiano, tras el triunfo de la Selección de Italia en el Mundial de España de 1982 con 6jugadores de la Juve en el once titular de la Nazionale durante el torneo y la potenciación de la Liga italiana, estaba en alza, y aspiraba a convertirse en el nuevo dominador del balompié europeo (cosa que, efectivamente, sucedió). La final de la Copa de Europa de la temporada anterior había enfrentado en Roma al Liverpool y a la AS Roma, que estuvo envuelto en clima de gran tensión y violencia. Ganó el Liverpool en la tanda de penaltis, pero muchos aficionados del Liverpool habían sido objeto de ataques violentos, antes y después del partido, por parte de los aficionados del AS Roma que, al jugar la final en su ciudad, eran abrumadora mayoría. Los días previos a la final de Heysel algunos medios sensacionalistas ingleses recordaron lo sucedido en Roma el año anterior, exasperando el ánimo de los aficionados ingleses frente a los italianos. En 1985 estaba en pleno apogeo el fenómeno del extremismo surgido en Inglaterra. En la mayoría de las aficiones de equipos ingleses habían surgido grupos de «hooligans» (vándalos), que al amparo del anonimato que proporcionaban las masas de aficionados de los estadios de fútbol, aprovechaban para consumir grandes cantidades de alcohol y promover ideas violentas, exhibir símbolos neonazis o de partidos de extrema derecha y realizar actos de vandalismo tanto en el interior de los estadios como en las calles de las ciudades donde se disputaba el partido. En los años anteriores a 1985 se habían sucedido numerosos actos vandálicos provocados por los ultras ingleses, especialmente cuando se desplazaban fuera de las islas británicas. En pocos años, el fenómeno «hooligan» se extendió por toda Europa, e Italia fue uno de los países donde más arraigó conocido con el nombre de fenómeno ultras. Los enfrentamientos entre grandes clubes de fútbol eran también entendidos por los ultras de cada equipo como un enfrentamiento entre las bandas. Así, la final de Heysel fue entendida por muchos aficionados no solo como un enfrentamiento entre dos equipos de fútbol, sino como un enfrentamiento entre «hooligans» (ingleses) y «ultras» (italianos) que debía tener lugar dentro y fuera del estadio. Cabe decir que la tragedia de Heysel sucedió tan solo 18días después de la tragedia de Bradford cuando, el 11 de mayo de 1985 fallecieron 56personas en el estadio del Bradford City, en la ciudad de Bradford (Inglaterra) a causa del incendio de una tribuna de madera en mal estado.

La tragedia miniatura|Esquema del Estadio de Heysel.

El estadio de Heysel estaba abarrotado con 60000espectadores, con más de 25000aficionados de cada equipo. Los fondos del estadio, detrás de las porterías, eran zonas sin asientos donde el público estaba de pie.

La UEFA repartió a las aficiones de cada club en diferentes zonas, y reservó unas zonas para los aficionados belgas que quisieran asistir al partido. Pero muchas de las entradas reservadas al público local fueron adquiridas por aficionados de uno y otro equipos que, de esta manera, coincidieron en una misma zona.

Los sucesos se desencadenaron sobre las siete de la tarde, una hora antes de la hora del inicio del encuentro, en la zona Z, una zona de a pie situada en uno de los fondos del estadio junto a una esquina. La zona Z estaba mayoritariamente ocupada por aficionados de la Juventus, pero era anexa a la zona X, donde había muchos aficionados del Liverpool.

Los aficionados más radicales del Liverpool situados en la zona X, muchos de ellos en estado de embriaguez, empezaron a tirar objetos y se abalanzaron sobre los aficionados de la Juventus situados en la zona Z: se produjo una avalancha y los aficionados de la Juventus, intentando alejarse de los del Liverpool, se acumularon en el fondo de la zona, aprisionados por una parte contra el muro donde finalizaba la gradería, y por otra parte contra las vallas «protectoras» que separaban las gradas del terreno de juego.

Cientos de aficionados de la Juventus quedaron aprisionados contra las vallas, que eran fijas y no tenían salidas de emergencia, bajo la presión de miles de aficionados.

La situación encrespó a los aficionados situados en el resto del estadio, que presenciaron estos hechos impotentes desde sus localidades. Algunos aficionados, tanto de uno como de otro equipo, llegaron a saltar al campo armados con palos y otros objetos, y se dirigieron a las zonas de la afición rival con ánimo de agredirla.

Las fuerzas de seguridad se dedicaron entonces a tomar posiciones para evitar que la situación fuese a más. Hicieron cordones de seguridad intentando separar las zonas del estadio, convirtiéndolas en zonas estancas para evitar que se produjeran más invasiones de una zona a otra. Sin embargo, no intervinieron con la suficiente celeridad para restablecer el caos que se había producido en la zona Z. Además, al cerrar los accesos a la zona Z para que no pudiesen entrar aficionados, también impidieron que pudieran salir los que había en ella, hecho que convirtió la zona Z en una jaula donde cientos de aficionados seguían amasados y aplastados por la presión de la multitud.

La situación se prolongó durante muchos minutos a la espera de la llegada de especialistas que pudieran sacar las vallas que aprisionaban a los aficionados. Se produjeron cientos de casos de asfixia, aplastamiento y crisis de ansiedad.

Algunos aficionados incluso pudieron ser evacuados al terreno de juego por otros aficionados y por las fuerzas de seguridad, pero el número de agentes sanitarios fue insuficiente ante la situación y muchos aficionados recibieron los primeros auxilios de otros aficionados.

Finalmente las ambulancias llegaron a entrar al mismo terreno de juego y empezaron a evacuar a cientos de heridos, pero no se pudo evitar la muerte de 39aficionados. La mayoría fallecieron por asfixia y aplastamiento. Muchos cadáveres fueron depositados en un espacio anexo al mismo terreno de juego, visibles desde otras zonas del estadio.

Los sucesos causaron un gran impacto mundial, ya que ocurrieron pocos minutos antes del inicio del partido, cuando las televisiones ya estaban emitiendo las imágenes en directo para todo el mundo. Solo se conoce el caso de una televisión que decidió suspender la emisión, la de la República Federal de Alemania.

Ante la caótica situación, el gobierno belga decretó el estado de sitio en Bruselas, mientras que la UEFA sopesó la suspensión del encuentro, pero finalmente decidió que se jugase ante el riesgo de que la suspensión conllevase peores consecuencias, decisión que fue duramente criticada por la opinión pública.

Las víctimas La tragedia de Heysel se cobró 39víctimas mortales (32italianos mayoritariamente seguidores de la Juventus FC, cuatro belgas, dos franceses y un británico). Estos son los nombres de los fallecidos:

Rocco Acerra 25-12-1956 (28) Bruno Balli 6-2-1935 (50) Alfons Bos ?-?-? (35) Giancarlo Bruschera ?-?-1951 (34) Andrea Casula 15-8-1974 (10) Giovanni Casula 20-12-1941 (43) Nino Cerrullo 2-6-1961(23) Willy Chielens ?-?-? (41) Giuseppina Conti 26-1-1968 (17) Dirk Daeninckx 28-9-1958 (27) Dionisio Fabbro 1-4-1934 (51) Jaques François ?-?-? (45) Eugenio Gagliano ?-?-1950 (35) Francesco Galli 6-1-1960 (25) Giancarlo Gonnelli 6-9-1939 (45) Alberto Guarini 21-6-1964 (20) Giavacchino Landinni 29-11-1935 (49) Roberto Lorentini 4-4-1954 (31) Barbara Lusci 4-12-1927 (57) Franco Martelli 5-11-1962 (22) Gianni Mastroiaco 5-2-1965 (20) Sergio Bastino Mazzino 14-9-1947 (37) Loris Messore 2-5-1957 (28) Rocco Papaluca 12-12-1947 (37) Luigi Pidone ?-?-? (31) Benito Pistolato 10-12-1935 (49) Patrick Radcliffe ?-?-? (37) Domenico Ragazzi ?-?-? (44) Antonio Ragnanese 10-5-1956 (29) Claude Robert ?-?-? (27) Mario Ronchi 19-9-1942 (42) Domenico Russo 25-4-1959 (26) Tarcisio Salvi 31-3-1936 (49) Gianfranco Sarto 11-10-1938 (46) Mario Spanu 7-4-1944 (41) Giuseppe Spolaore 21-10-1930 (54) Tarcisio Venturin 10-2-1962 (23) Jean-Michel Walla ?-?-? (32) Claudio Zavaroni 31-05-1956 (28)

El partido El encuentro se disputó con una hora y 25minutos de retraso respecto al horario inicialmente previsto por decisión del jefe de la policía belga, capitán Johan Mahieu, y del alcalde de Bruselas, Hervé Brouhon, «para evitar una guerra civil», a pesar de la negativa en pleno de los jugadores y del cuerpo técnico de la Juventus.

Antes del inicio del encuentro, y de común acuerdo con las directivas de los clubes involucrados, los capitanes de ambos equipos Gaetano Scirea y Phil Neal leyeron un comunicado redactado en italiano e inglés, respectivamente, por la megafonía del estadio con la finalidad de tranquilizar a los aficionados.