El orden primigenio es lo que se opone al caos. Es importante no confundir orden-caos con orden-desorden.

El desorden encuentra su sentido frente a un orden previo establecido en el que tiene su punto de referencia.

El concepto de orden-caos es un concepto primario en la reflexión filosófica. El caos ha sido siempre un elemento importante en toda la mitología sobre el origen del universo. El mito y las creencias religiosas suelen hacer necesaria la intervención de una inteligencia divina o un poder mágico para constituir el orden del universo. En muchas culturas ese orden se refleja a partir del movimiento perfecto de los astros, cuyo orden es entendido como cosmos.Se usan aquí los términos siguientes con estos significados: Universo: como el conjunto de todo lo que hay. En el sentido más universal de la comprensión conceptual equivale al ser. Cosmos: en cuanto el universo está ordenado. Seguimos en esto la denominación griega. Es el primer orden que aparece en el movimiento de los astros en el cielo. El cosmos es el modelo de ese orden en el movimiento. De ahí la importancia que todas las culturas dan a los astros y a sus movimientos en la predicción del futuro, la astrología. Mundo: comprende tanto el universo como el cosmos en cuanto es objeto del conocimiento humano. Es por tanto el mundo conocido por la experiencia. Aunque la reflexión sobre sus movimientos y su orden nos remite a los órdenes superiores tanto del cosmos como del universo.

No puede haber más que un Universo y un Cosmos. Pero en cambio puede haber muchos mundos; de hecho en cierto modo cada persona tiene y vive su mundo.

Se hace esta aclaración por cuanto no siempre tales términos se usan con el mismo significado que aquí se considera.

La pregunta fundamental es: ¿Cómo el orden puede surgir del caos?Pregunta equivalente a la pregunta de Parménides ¿Cómo el ser puede surgir del No-ser? Para el griego la imposibilidad del no-ser, La Nada, es sustituida por el caos el desorden, puesto que los griegos no pudieron concebir el 0, el cero, como la nada. que en definitiva viene a ser la gran pregunta metafísica sobre el origen o principio del universo.

El orden en el pensamiento filosófico antiguo Cualquier reflexión sobre el mundo exige un orden para su inteligibilidad; bien divino, mágico, mítico o simplemente asequible para la razón humana; y cada cultura construye el orden del mundo en sus primitivas creencias según unas posibles explicaciones.

Pero el pensamiento griego clásico añadió algo fundamental en la concepción del orden de la Naturaleza: es un orden que no depende del azar, ni de los astros, ni de la voluntad de los dioses, sino que es orden que surge del cumplimiento de una Ley natural, un «logos» (), una razón cuyo origen es fruto de una «nous» ().Concepto de difícil interpretación por la variedad de sentidos con que es utilizado por los propios griegos, pero cuyo mejor referente en la actualidad sería el de inteligencia cuya intuición inteligente es o bien ordenadora de lo que hay preexistente en el Universo, o bien es creadora; lo que en ambos casos viene unida a la idea de poder, espíritu y divinidad. Para Platón un "Demiurgo" ordena la "materia caótica" conforme al orden "preexistente" de las ideas eternas, presididas por la Idea del Bien. Para los cristianos Dios es inteligencia cuya intuición no es cognoscitiva sino creadora a partir de la nada

Presocráticos Los presocráticos pensaron que todo sucede conforme a un λόγος, entendiendo la Naturaleza como: Un todo ordenado: como un Único Ser Viviente (hilozoísmo) dotado por tanto de una finalidad, pues todo sucede y ha de suceder conforme a razón. Un movimiento: resultado de una unión y separación de elementos. El Ser es entendido como principio o arjé (άρχή) constituido por unos pocos elementos,Suelen considerarse los más famosos por su perduración en la historia del pensamiento: el fuego, el aire, el agua y la tierra, pero no siempre coinciden todos ni todos en el mismo sentido en los presocráticos, ni siquiera en un sentido material. Para Anaxágoras eran elementos cualitativamente diferentes (homeomerías); para Anaximandro un solo elemento indeterminado (ἂπειρον) que puede ser todas las cosas o un solo elemento en infinitas partes iguales e inmutables, los átomos; elementos que se mueven, chocan, se juntan y se separan en el vacío, conforme a una ley que determina y dirige el movimiento. Como un λόγος de preconfiguración formal, inmutable y eterno, los números (pitagorismo), las idea s o formas (Platón y Aristóteles) que informan a una materia amorfa y caótica que no es nada. Las cosas se explican y se comprenden según el orden de los números, o la jerarquía de las formas; la ciencia es sobre todo Lógica-Matemática y deductiva a partir de unos principios supremos.

Platón thumb|En muchas culturas el orden de los astros muestra el orden del mundo que nos remite a lo sobrenatural.

Platón es el primero que realiza un gran sistema de pensamiento considerando estos factores: Una materia que es caótica y eterna compuesta de átomos que se mueven en el vacío sin sentido alguno.Platón asume el postulado materialista de Demócrito pero considera que lo fundamental, lo que constituye el orden del ser son las ideas Un orden formal, eterno, inmutable, matemático, que está fuera de este mundo; un universo de formas: las ideas Un Superhéroe, Demiurgo, Semidiós, que tomando como modelo el mundo de las ideas, da forma a la materia, constituyéndose así el mundo material en el que vivimos.<ref>Este modo de presentación del origen del mundo lo expone en el Timeo. Es muy discutible que Platón se tomara en serio el papel del demiurgo; más bien puede tomarse como una imagen tomada de los mitos para poder separar la trascendencia e inmutabilidad de la Idea del Bien en el mundo de las Ideas y la causalidad material del movimiento. Inmanencia y Trascendencia, como eterno e irresoluble problema metafísico.</ref>

El orden platónico es, pues, un orden metafísico, ontológico y esencial que es la idea que da forma a la materia. Las ideas constituyen a la realidad como tal. Las formas, como ideas, constituyen el verdadero orden del ser. La realidad queda escincida en dos mundos separados: La verdadera realidad del mundo de las ideas. El mundo material que es un mundo falso de sombras; una multitud de seres imperfectos e inestables, cambiantes, resultado de la participación de lo material en lo formal de una idea o esencia universal y por tanto copia imperfecta de la idea perfecta, eterna e inmutable.

El sentido de la vida y del movimiento no es más que la purificación de las almasLas almas para los griegos son principio de vida y automovimiento por lo que son inmortales que, como formas, pertenecen al mundo de las ideas. A través del hombre como alma racional podrán las almas alcanzar, mediante la filosofía, el conocimiento del mundo de las ideas y su definitiva salvación, es decir la liberación de este mundo material y sensible e imperfecto. Para ello las almas tendrán que ir sucesivamente reencarnándose en diversos seres materiales.Sobre la inmortalidad de las almas tratan sobre todo los diálogos Fedón y Fedro

Aristóteles

Aristóteles define el orden como una de las clases de la medida,Cat. 8,8b,27; Met.,Δ,19,1026b 1 en tanto que la forma constituye los límitesSigue en esto a lo que su maestro Platón enseña en el Timeo de la cosa en su forma esencial de ser y actuar. Por eso el orden hace referencia a la disposición (διάθεσις) y el hábito (ἕξις) de la sustancia (ούσια). El orden aristotélico sigue siendo fundamentalmente ontológico, perteneciente a la sustancia (propiamente el ente en cuanto tal) que supone un orden en la relación de unas partes con otras,Sus partes definidas como formas, cualidades o propiedades en su capacidad de recibir diferentes formas accidentales subordinadas unas a otras; cada una en un orden jerárquico y en su relación con las demás si bien concebido el orden fundamentalmente en la unidad e identidad que fundamentan su actuar como causa, lo que produce el movimiento en este mundo.Movimientos: De generación De corrupción De espacio o posición local De cualidad accidental Las formas platónicas generan así las sustancias a través de los sucesivos movimientos que constituyen el devenirSegún las causas aristotélicas: material, formal, eficiente y final

El orden en la Edad Media

En cuanto a lo que se refiere al concepto platónico, este se contempla dentro de la tradición cristiana; de tal forma que hay un orden del mundo, este se corresponde al mundo de la Ideas, y en el Entendimiento divino, que crea y ordena el mundo conforme a su Divina Providencia. Este orden, según San Agustín, hace que el mundo sea bueno conforme a un orden jerárquico: species, modus, ordo. El orden es por tanto una perfección que conviene a la subordinación de lo inferior a lo superior, de lo creado al Creador. El desorden es por tanto la "insubordinación" al orden establecido por Dios. Y el orden moral se corresponde con ese orden divino que en último término es el amor: ordo est amoris,De doctrina christiana, I, 27 que establece las propiedades de jerarquía y finalidad. thumb|Dios y el orden del mundo según Santo Tomás y el P. Suárez

Para Santo Tomás el orden es así; pero, considerando el pensamiento de Aristóteles como la subordinación de las partes entre sí respecto a la unidad de un todo, añade algo importante, la posición en el espacio-tiempo.Positio non addit supra ubi, nisi ordinem partium determinatum, quae nihil est quam determinata relatio partium ad invicem; includit in se aliquem modus prioris et posterioris. S. Theol., II-IIª, q. XXVI a 1

Santo Tomás mantiene el orden ontológico y metafísico de la tradición, pero añade su referencia a la disposición del orden mundano según el espacio-tiempo. Por ello el orden mundano es un argumento o víaLa cuarta vía del orden entendida al modo clásico platónico como grados de perfección de los entes que nos remiten a la Suprema Perfección de Dios para la demostración de la existencia de Dios: Es una novedad importante en el pensamiento cristiano y en el progreso en el interés por el conocimiento del mundo. Supone la posibilidad de la demostración de la existencia de Dios a partir del hecho de experiencia de las propiedades del mundo. Fundamenta la autonomía e independencia de la Razón con respecto a la Fe como contenido de verdad en la creencia. Sitúa la razón como independiente de la Fe religiosa.

El orden en la Edad Moderna

La Filosofía de la Edad Moderna en este tema plantea un cambio fundamental a partir del pensamiento de Descartes: El orden es primariamente un orden del conocer.

Este principio es válido tanto para los racionalistas como para los empiristas.

En la Edad Antigua y Media el orden fundamental se refiere a la relación de la cosa con su idea, como forma, en su identidad y entidad: un orden del ser.

Pero en la Edad Moderna el concepto de orden tiene su punto de referencia en la relación que una ideaEn un sentido moderno, que se refiere a un contenido en tanto que percibido en la conciencia tiene con las demás; siendo esta relación en primer lugar lógica y epistemológica; su evidencia y certeza proviene de la percepción de la relación entre las ideas, producto del funcionamiento de la propia razón por medio del análisis del que derivan sus implicaciones, entre las cuales la referencia a una realidad objetiva y extramental se convierte: En un postulado que encuentra su justificación en la implicación a partir de la idea innata de Dios (racionalistas) o En un contenido problemático acerca de lo posible pero sin conocimiento del mismo (empiristas).