La temporada de huracanes del Atlántico de 2013 fue la tercera más tranquila en los últimos 19 años, desde 1994. La temporada inició oficialmente el 1 de junio y finalizó el 30 de noviembre de 2013. Sin embargo, la formación de ciclones tropicales o subtropicales es posible en cualquier época del año, como lo demuestra la formación de la Tormenta subtropical Sin Nombre el 7 de diciembre, una semana después del fin oficial de la temporada.
Catorce tormentas se formaron en la cuenca del Atlántico; la primera tormenta de la temporada fue Andrea, que se formó el 5 de junio, y fue la única tormenta nombrada en tocar tierra en Estados Unidos, dejando a su paso 4 fallecidos y aproximadamente $25 millones en daños. A mediados de junio, Barry afectó a Centroamérica como una tormenta tropical débil dejando lluvias intensas y 5 fallecimientos; 2 en El Salvador y 3 en México. A finales de agosto, Fernand afectó a México dejando fuertes aguaceros y 14 fallecidos. La formación de un huracán no ocurrió hasta el 11 de septiembre, con la intensificación de Humberto a la categoría uno de huracán en la Escala de Saffir-Simpson. Después siguió el huracán Ingrid que junto con la Tormenta tropical Manuel causaron intensas lluvias en todos los estados del centro de México; estos huracanes nunca llegaron a alcanzar la categoría de un huracán mayor, lo que convierte a la temporada de 2013 en la primera y única del sin tener formación de huracanes importantes. Ingrid tuvo que ser retirada de la lista de nombres debido a los daños que provocó, dejando un total de 32 fallecidos en México y un daño total de alrededor de $230 millones junto con aguaceros torrenciales. El resto de las tormentas en la temporada no tuvieron ningún impacto significativo sobre tierra. A pesar de que el número de tormentas nombradas fueron sobre el promedio, el número de huracanes y huracanes mayores a categoría tres fueron debajo del promedio de seis y tres respectivamente.
El 29 de noviembre, el Dr. Phil Klotzbach de la CSU afirmó que "(Dr. Gray y Yo) estuvimos haciendo estos pronósticos por 30 años y eso es, probablemente, la mayor redada de previsión que hemos tenido, obviamente, eso no es, obviamente, una gran sensación." El Dr. Jeff Masters de Weather Underground afirmó que el aire seco proveniente del Sahara y del noreste de Brasil podrían haber inhibido la ciclogénesis tropical. Durante la temporada, la NOAA y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos hicieron un total de 45 vuelos de reconocimiento sobre la cuenca del Atlántico, totalizando 435 horas; este fue el número horas de vuelos más bajo desde la temporada de 1966. A pesar de los pronósticos elevados, Brian McNoldy de la Universidad de Miami afirmó que había muchas razones que explicaban la equivocación de la NOAA en sus pronósticos.
Pronósticos {| class="toccolours" cellspacing=0 cellpadding=3 style="float:right; margin-left:1em; text-align:right; clear: right;" |+Predicciones de la Temporada de actividad tropical |- style="background:#ccf; text-align:center;" ||Fuente ||Fecha ||Tormentasnombradas ||Huracanes ||Huracanesmayores |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Promedio <span style="font-size: 80%;">(1950–2000) |9,6 |5,9 |2,3 |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Registro de Mayor Actividad|28 |15 |7 |- | style="text-align:center;" colspan="2"|Registro de Menor Actividad|1 |0 |0† |- | colspan="6" style="text-align:center;"| |- |align="left"|TSR |align="left"|5 de diciembre de 2012 |15 |8 |3 |- |align="left"|TSR |align="left"|5 de abril de 2013 |15 |8 |3 |- |align="left"|WSI/TWC |align="left"|8 de abril de 2013 |16 |9 |5 |- |align="left"|CSU |align="left"|10 de abril de 2013 |18 |9 |4 |- |align="left"|NCSU |align="left"|15 de abril de 2013 |13-17 |7-10 |3-6 |- |align="left"|UKMO |align="left"|15 de mayo de 2013 |14* |9* |N/A |- |align="left"|NOAA |align="left"|23 de mayo de 2013 |13–20 |7–11 |3–6 |- |align="left"|FSU COAPS |align="left"|30 de mayo de 2013 |12–17 |5–10 |N/A |- |align="left"|CSU |align="left"|3 de junio de 2013 |18 |9 |4
|align="left"|TSR |align="left"|4 de junio de 2013 |16 |8 |4 |- |align="left"|TSR |align="left"|5 de julio de 2013 |15 |7 |3 |- |align="left"|CSU |align="left"|2 de agosto de 2013 |18 |8 |3 |- |align="left"|NOAA |align="left"|8 de agosto de 2013 |13–19 |6–9 |3–5 |- | colspan="6" style="text-align:center;"| |- |align="left"| |align="left"|Actividad registrada |14 |2 |0
| style="text-align:left;" colspan="5"|* Solamente de junio-noviembre.† de los mayores sucesos recientes.
Los pronósticos de la actividad ciclónica son emitidos antes de cada temporada por los expertos Philip J. Klotzbach, William M. Gray y asociados en la Universidad Estatal de Colorado - CSU y por separado los meteorólogos de la NOAA.
El equipo de Klotzbach (anteriormente liderado por Gray) definió el promedio del número de tormentas por temporada (1981 a 2010) de 12,1 tormentas tropicales, 6,4 huracanes, 2,7 huracanes mayores o iguales a la categoría tres en la Escala de Saffir-Simpson y el índice ACE. La NOAA define una temporada por encima de lo normal, casi normal o por debajo de lo normal, por una combinación del número de tormentas nombradas, el número en alcanzar fuerza de huracán, el número en alcanzar fuerza de huracán mayor y las del índice ACE. Se espera que durante el octubre-noviembre,los huracanes sean más frequentes.
Pronósticos pretemporada
El 5 de diciembre de 2012, la Tropical Storm Risk, un consorcio público formado por expertos en seguridad, manejo de riesgos y predicción climática estacional de la University College of London, emitió un rango prolongado de pronósticos que predicen una temporada de huracanes por encima del promedio. En su informe, la TSR señaló que la actividad de ciclones tropicales podría ser de 15,4 (±4,3) tormentas nombradas, 7,7 (±2,9) huracanes, 3,4 (±1,6) huracanes mayores, y un índice ACE acumulado de 134, citando el pronóstico de fuerza de viento menor que el promedio y más cálido que el promedio de temperatura superficial del mar. Cuando ningún valor se colocó en el número estimado de recaladas durante la temporada, la TSR declaró que se espera que el índice ACE en recaladas sea mayor que el promedio.
Mientras, el 8 de abril el Weather Services International (WSI) emitió su primer pronóstico para esta temporada de huracanes. En su reporte, la organización pronosticó 16 tormentas nombradas, 9 huracanes y 5 huracanes mayores a categoría tres, tomando como referencia la temperatura de toda la región del Atlántico que será por encima del promedio. El pronóstico principal inciertamente involucró si El Niño estaría influyendo o no a la intensidad de los ciclones que se desarrollarán en la temporada. El 10 de abril, la Universidad Estatal de Colorado (CSU) emitió su primer pronóstico para la temporada, llamándolo potencialmente hiperactivo con 18 tormentas, de las cuales 9 serán huracanes y 4 alcanzarán la categoría tres o mayor, con un índice de Energía Ciclonica Acumulada de 165.
El 15 de mayo, la United Kingdom Met Office (UKMO) pronosticó una temporada ligeramente por encima del promedio. Se pronosticaron 14 tormentas nombradas con un 70% de probabilidades de que el número de tormentas tropicales sea entre 10 y 18, y 9 huracanes con un 70% de probabilidades que sea entre 4 y 14. También predijeron un índice de Energía Ciclónica Acumulada de 130 con un 70% de probabilidades que sea en el rango de 76 y 184. El 23 de mayo de 2013, la NOAA emitió su primer pronóstico de temporada en el año, iniciando un 70% de probabilidades de tener de 13 a 20 tormentas nombradas, de las cuales de 7 a 11 se convertirían en huracanes, incluyendo de 3 a 6 huracanes, mayores a categoría 3 en la Escala de Saffir-Simpson. Los tres factores principales que contribuirían a una temporada sobre el promedio y de actividad ciclonica hiperactiva estarán determinados por una temperatura superficial del mar sobre el promedio en el Atlántico, la ausencia de El Niño en el Pacífico y la continuidad de una época activa desde 1995.
Pronósticos a mediados de temporada El 3 de junio, la Universidad Estatal de Colorado (CSU), emitió su pronóstico actualizado de la temporada de huracanes, con 18 tormentas nombradas, 9 huracanes, y 4 huracanes mayores a categoría tres, con un índice ACE de 165 unidades. La organización afirmó que no era probable que El Niño obstaculizara la actividad de ciclones tropicales del Atlántico, y se esperaba que las temperaturas superficiales del mar fuesen favorables para el desarrollo de tales. La Universidad afirmó que había un 72% de probabilidades de que al menos un huracán intenso impacte en cualquier punto de la costa de los Estados Unidos, un 48% de probabilidad de que al menos un ciclón impacte la costa este de los Estados Unidos, y un 47% de probabilidades de que al menos un huracán intenso impacte en la costa del golfo de México; estos valores se encuentran sobre el promedio de 52%, 31% y 30% respectivamente.
El siguiente día, la Tropical Storm Risk, emitió su tercer pronóstico para la temporada del Atlántico de 2013, formándose 16 tormentas nombradas, 8 huracanes y 4 mayores a categoría tres con un ECA de 134 unidades. Sin embargo, un mes después, la TSR bajó sus números debido a la predicción de una temporada superficial del mar por debajo y encima del promedio. El 2 de agosto, la Universidad Estatal de Colorado emitió otra actualización para la temporada. A pesar de bajar los números como resultado de la actividad anómala del Atlántico, la organización aseguró que había una probabilidad alta de que varios ciclones tropicales tocaran tierra en Estados Unidos y el Caribe. Finalmente, el 8 de agosto la NOAA emitió su segundo y último pronóstico de la temporada, prediciendo entre 13 a 16 tormentas nombradas, 6-9 huracanes y entre 3-5 huracanes mayores a categoría tres. La agencia afirmó una frecuencia de ciclones tropicales por encima del promedio al oeste de África y una temperatura por encima del promedio en su reporte.
Resumen de la Temporada 2013
La temporada de huracanes del Atlántico comenzó oficialmente el 1 de junio de 2013. Fue una temporada por debajo del promedio en la que se formaron 14 ciclones tropicales y un ciclón subtropical. Trece de los quince ciclones designados alcanzaron el estado de tormenta tropical. Sin embargo, solo dos de ellos se convirtieron en huracanes, la menor cantidad desde 1982 ; ninguno de estos se intensificó hasta convertirse en un gran huracán, la primera ocasión de este tipo desde 1994. 2013 también fue la temporada más activa sin un gran huracán. De forma predeterminada, 2013 extendió el período sin que tocaran tierra huracanes importantes en los Estados Unidos a ocho años desde el Huracán Wilma en 2005. Además, ninguno de los huracanes excedió la intensidad de Categoría 1 por primera vez desde 1925. A lo largo de la temporada, la NOAA y la Reserva de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos realizaron un total de 45 misiones de reconocimiento sobre la cuenca del Atlántico, con un total de 435 horas; este fue el número más bajo de horas de vuelo desde 1966. Un huracán y tres tormentas tropicales tocaron tierra durante la temporada, causando 56 muertes y alrededor de $255 millones en daños. La última tormenta de la temporada se disipó el 7 de diciembre una semana después del final oficial de la temporada de huracanes el 30 de noviembre de 2013.