El término ASMR (del inglés autonomous sensory meridian response: ‘respuesta sensorial meridiana autónoma’) es un neologismo que hace referencia a una experiencia caracterizada por una sensación estática u hormigueo en la piel que normalmente comienza en el cuero cabelludo y recorre la parte posterior del cuello y la parte superior de la columna vertebral. Se ha comparado con la sinestesia auditiva táctil y puede solaparse con el escalofrío.

Se trata de una experiencia subjetiva de «euforia de bajo grado», caracterizada por «una combinación de sentimientos positivos y una sensación de hormigueo estático en la piel». Se desencadena más comúnmente por estímulos auditivos o visuales, y menos comúnmente por el control de la atención intencional.

Denominación

Antes del consenso social que llevó a lo que ahora es la adopción del término, se propusieron y discutieron otros nombres en varios lugares, incluyendo el foro Steady Health, el grupo Yahoo! de la Society of Sensationalists y el Unnamed Feeling Blog. Los nombres formales propuestos incluían «orgasmo mental inducido auditivo», «euforia inducida por la atención» y «euforia observadora inducida por la atención», mientras que los términos coloquiales en uso incluían «masaje cerebral», «hormigueo en la cabeza», «hormigueo en el cerebro», «hormigueo en la columna vertebral» y «orgasmo cerebral».

Mientras que muchos de los términos coloquiales y formales utilizados y propuestos entre 2007 y 2010 incluían una referencia al orgasmo, durante ese tiempo hubo una objeción mayoritaria a su uso entre aquellos que participaban activamente en discusiones en línea, muchos de los cuales han continuado persistiendo en diferenciar la naturaleza eufórica y relajante de la ASMR de la excitación sexual. Sin embargo, el argumento a favor de la excitación sexual persiste y algunos de sus defensores han publicado videos clasificados como ASMRotica (ASMR erótica), que están deliberadamente diseñados para ser estimulantes.

Los primeros defensores de la ASMR concluyeron que el fenómeno generalmente no estaba relacionado con la excitación sexual, y Jennifer Allen propuso que el fenómeno se denominara «respuesta sensorial meridiana autónoma». Allen escogió las palabras con la intención o asumiendo que tuvieran los siguientes significados específicos:

Respuesta: se refiere a una experiencia desencadenada por algo externo o interno. Sensorial: perteneciente a los sentidos o a la sensación. Meridiana: significa un clímax o punto de mayor desarrollo. Autónoma: espontáneo, autónomo, con o sin control.

Allen verificó en una entrevista en 2016 que seleccionó a propósito estos términos porque eran más objetivos, cómodos y clínicos que los términos alternativos para la sensación. En esa entrevista, Allen explicó que seleccionó la palabra meridiana para reemplazar a la palabra orgasmo y dijo que había encontrado un diccionario que definía el meridiano como «un punto o período de mayor desarrollo, mayor prosperidad o similar».

Sensación y detonantes Sensación La experiencia subjetiva, la sensación y el fenómeno perceptivo identificados por el término «respuesta sensorial meridiana autónoma» son descritos como «similar a una corriente eléctrica suave... o las burbujas carbonatadas en una copa de champán».

Detonantes La ASMR suele originarse por medio de estímulos denominados detonantes. Estos, que son comúnmente auditivos y visuales, pueden encontrarse a través de las interacciones interpersonales de la vida diaria. Además, la ASMR se activa a menudo por la exposición a audio y video específicos. Dichos medios pueden estar especialmente diseñados con el propósito específico de activar la ASMR o haber sido creados originalmente para otros fines y posteriormente descubiertos como detonantes de la experiencia.

Los estímulos que pueden desencadenar la ASMR, según lo señalado por aquellos que la experimentan, incluyen los siguientes:

Escuchar una voz suave o susurrante. Escuchar sonidos suaves y repetitivos que provienen de alguien que se dedica a una tarea como pasar las páginas de un libro. Observar atentamente a alguien que realiza una tarea como preparar la comida. Masticar, crujir, sorber o morder alimentos, bebidas o chicles en voz alta. Recibir atención personal. Iniciar el estímulo a través de la manipulación consciente sin la necesidad de activadores externos de vídeo o audio. Escuchar los golpes, normalmente en superficies como plástico, madera, metal, etc. Movimientos de la mano, especialmente en la cara.

Detonantes por susurros

Los psicólogos Nick Davis y Emma Barratt descubrieron que el susurro era un detonante eficaz para el 75% de los 475 sujetos que participaron en un experimento para investigar la naturaleza de la ASMR, y que esta estadística se refleja en la popularidad de los videos de ASMR que incluyen a alguien que habla en voz baja.

Detonantes auditivos

Muchos de los que experimentan ASMR señalan que los ruidos ambientales no vocales realizados a través de la acción humana también son detonantes efectivos de ASMR. Ejemplos de tales ruidos incluyen dedos rascando o golpeando una superficie, cepillándose el pelo, frotándose las manos o manipulando tela, aplastamiento de cáscaras de huevo, arrugamiento de un material flexible como el papel, o la escritura. Muchos videos de YouTube que tienen la intención de activar la ASMR presentan a una sola persona que realiza estas acciones y los sonidos que resultan de ellas.

Detonantes por la interpretación del rol de atención personal

Además de la eficacia de los estímulos auditivos, muchos sujetos informan de que la ASMR se desencadena al recibir una tierna atención personal, que a menudo incluye el tacto físico y la expresión vocal combinados, como cuando les cortan el pelo, les pintan las uñas, les limpian las orejas o les dan un masaje en la espalda mientras el proveedor del servicio habla en voz baja con el receptor. Además, muchos de los que han sentido la ASMR durante estos y otros encuentros comparables con un proveedor de servicios afirman que ver a un ASMRtist simular la prestación de esa atención personal, actuando directamente para la cámara como si el espectador fuera el receptor de un servicio simulado, es suficiente para activarlo.

Los psicólogos Nick Davis y Emma Barratt descubrieron que la atención personal era un detonante efectivo para el 69% de los 475 sujetos que participaron en un estudio realizado en la Universidad de Swansea, el segundo en popularidad después del susurro.

Detonantes por la interpretación del rol clínico

Dentro de la categoría de videos ASMR que simulan la prestación de atención personal se encuentra una subcategoría para aquellos que muestran específicamente al ASMRtist proporcionando servicios clínicos o médicos, incluyendo revisiones médicas rutinarias. Los creadores de estos vídeos no demuestran la veracidad de lo que se representa, y el espectador debe ser consciente de que está viendo y escuchando una simulación, interpretada por un actor. Sin embargo, muchos sujetos atribuyen resultados terapéuticos a estas y otras categorías de videos de ASMR, y hay informes anecdóticos de su efectividad para inducir el sueño de aquellos susceptibles al insomnio y aliviar una variedad de síntomas, incluyendo aquellos asociados con la depresión, la ansiedad y los ataques de pánico.

En el primer artículo sobre ASMR, publicado en Perspectives in Biology en el verano de 2013, Nitin Ahuja, que en el momento de la publicación era médico residente en la Universidad de Virginia, invitó a conjeturar sobre si la recepción de atención médica simulada podría tener algún valor terapéutico tangible para el receptor, comparando el supuesto resultado positivo de los videos de interpretaciones de roles clínicos de ASMR con los temas de la novela del autor y médico Walker Percy, publicada en 1971.

La historia gira en torno a Tom More, un psiquiatra que vive en un futuro distópico y que desarrolla un dispositivo llamado Lapsómetro Ontológico que, cuando se traza a través del cuero cabelludo de un paciente, detecta la correlación neuroquímica con una serie de perturbaciones. En el curso de la novela, More admite que la «mera aplicación de su dispositivo» al cuerpo de un paciente «resulta en el alivio parcial de sus síntomas»..

Ahuja alega que a través del personaje de Tom More, representado en Love in the Ruins, Percy «muestra una comprensión intuitiva del acto diagnóstico como una forma de terapia para sí mismo». Ahuja pregunta si de manera similar, la recepción de atención clínica personal simulada por un actor en un video de ASMR podría brindar algún alivio al oyente y al espectador.

Trasfondo e historia

Historia temprana El escritor austríaco Clemens J. Setz sugiere que un pasaje de la novela La señora Dalloway, escrita por Virginia Woolf y publicada en 1925, describe algo comparable. En el pasaje citado por Setz, una enfermera habla a su paciente «profundamente, suavemente, como un órgano suave, pero con una voz áspera como la de un saltamontes, que raspaba deliciosamente su columna vertebral y la enviaba corriendo hacia las ondas sonoras de su cerebro».

Según Setz, esta cita alude a la eficacia de la voz humana y de los sonidos vocales suaves o susurrados como un desencadenante de la ASMR para muchos de los que la experimentan, como lo demuestran los comentarios en los videos de YouTube que muestran a alguien hablando en voz baja o susurrando, típicamente directamente a la cámara.

Historia contemporánea La historia contemporánea de la ASMR comenzó el 19 de octubre de 2007 en un foro de discusión sobre temas relacionados con la salud en un sitio web llamado Steady Health. Un usuario registrado, de 21 años de edad, bajo el seudónimo "okaywhatever" publicó un mensaje que describía haber experimentado una sensación específica desde la infancia, comparable a la estimulada por el trazado de dedos a lo largo de la piel, pero a menudo desencadenada por eventos no hápticos aparentemente aleatorios y no relacionados, como «ver un espectáculo de marionetas» o «que le leyeran una historia».

Las respuestas a este mensaje indicaban que un número significativo de personas habían experimentado la sensación que "okaywhatever" describía, también en respuesta a eventos mundanos. Los intercambios precipitaron la formación de una serie de sitios web destinados a facilitar el debate y el análisis del fenómeno, para lo cual se produjeron abundantes relatos anecdóticos, pero no se llegó a un acuerdo sobre el nombre ni sobre los datos o las explicaciones científicas.

Historia evolutiva En la actualidad, nada se sabe con certeza sobre los orígenes evolutivos de la ASMR, ya que el fenómeno perceptivo en sí todavía no se ha identificado claramente como un fenómeno con correlaciones biológicas. Aun así, una mayoría significativa de las descripciones de la ASMR por parte de aquellos que la experimentan comparan la sensación con la producida por la recepción de un contacto físico tierno, proporcionando ejemplos tales como cortarse o peinarse el pelo. Esto ha llevado a la conjetura de que la ASMR podría estar relacionada con el acto de acicalamiento.

Por ejemplo, David Huron, profesor de la Escuela de Música de la Universidad Estatal de Ohio, afirma:

Las imágenes de los cerebros de los sujetos, obtenidas gracias al IRMf cuando informaron de que experimentaban ASMR, apoyan esta hipótesis, ya que las áreas cerebrales tales como la corteza prefrontal media (asociada con conductas sociales, incluyendo el aseo), y la corteza somatosensorial secundaria (asociada con la sensación de tacto) se activaron de forma más intensa durante los períodos de ASMR que durante los períodos de control.

Medios

Vídeos miniaturadeimagen|Un vídeo ASMR