Un ítalo-brasileño es un ciudadano brasileño que tiene ascendentes italianos. También son consideradas ítalo-brasileras personas nacidas en Italia pero radicadas en Brasil.A game of mirrors: the changing face of ethno-racial constructs and language in the Americas. Thomas M. Stephens. University Press of America, 2003. ISBN 0-7618-2638-6, ISBN 978-0-7618-2638-5. Retrieved on 2010-10-14.

Según datos de la embajada italiana en Brasil, cerca de 31 millones de brasileros son descendientes de inmigrantes italianos, y concretamente, descendientes de una enorme masa de inmigrantes llegados de Italia a Brasil entre 1870 y 1960. La comunidad de descendientes de italianos en Brasil es considerada la mayor del mundo en su tipo.Migration and Immigration around the world.

Estímase que 18% de los brasileros serían ítalo-descendentes. Algunos ítalo-brasileros mantienen ciertas costumbres tradicionales italianas, principalmente respecto del arte culinario italiano. La contribución de los italianos es notable en todos los sectores de la sociedad brasilera, principalmente en el área socioeconómica.

Puede citarse que la vida en Brasil cambió bastante debido a los ítalo-brasileros, en especial por influencia de la moral y del pensamiento cristiano, abarcando tanto las artes en general, artes plásticas, música, pintura, como la arquitectura, la alimentación, y otras diversas áreas. También la influencia se ha hecho sentir en los emprendimientos empresariales, así como en las especialidades obreras y manuales. Por cierto, la influencia también ha impactado en la agropecuaria,Miriam Hermi Zaar, El cooperativismo agrario en Brasil. y en especial en la explotación de pequeñas propiedades agrícolas, y en la introducción de la policultura de productos.

La gran mayoría de los ítalo-brasileros están en el sur y en la sudeste de Brasil, pero sin duda pueden encontrarse ítalo-brasileros también en todos los otros Estados.

Muchos ítalo-brasileiros con residencia de varios años en Brasil, en especial los que se radicaron en el sur, migraron internamente para estados de la región centro-oeste – en especial para Mato Grosso do Sul.

En Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, y Espírito Santo, la comunidad italiana es fuerte y entre ellos hablan italiano y otros dialectos de ese origen. Pero ítalo-brasileros más jóvenes acostumbran casi exclusivamente a hablar portugués, incluso dentro del propio grupo.

Origen La mayoría de los italianos que emigraron para Brasil eran del norte de Italia, y ese porcentaje se estima en un 53% del total. Por su parte, cerca de 32% vinieron del sur de Italia, y cerca del 14% del centro de la península. La región que más mandó emigrantes para Brasil fue Véneto, situada en el norte, con cerca de 27% del total, seguido por Campania (12,1%) y Calabria (8,2%), ambas en el sur.

Inmigración italiana en Brasil¿Existen datos del arribo o la partida de mi antepasado italiano? . Región Porcentaje Norte 53,3% Sur 32,1% Centro 14,6% ----- ----- Véneto 26,6% Campania 12,1% Calabria 8,2% Lombardía 7,7% Toscana 5,9% Friuli-Venecia Julia 5,8% Trentino-Alto Adige 5,3% Emilia-Romagna 4,3% Basilicata 3,8% Sicilia 3,2% Piamonte 2,8% Puglia 2,5% Marche 1,8% Molise 1,8% Lazio 1,1% Umbria 0,8% Liguria 0,7% Cerdeña 0,4% Valle de Aosta 0,0%

Distribución por Brasil Brasileros descendientes de italianos por estadosImigração Italiana no Brasil Estado Población total Población con ascendencia italiana Porcentaje de ítalo-descendientes São Paulo 41 millones 12,0 30% Paraná 10 millones 3,7 millones 25% Rio Grande do Sul 10 millones 3,0 millones 30% Santa Catarina 6,0 millones 2,7 millones 45% Espírito Santo 3,5 millones 1,7 millones 48,6% Minas Gerais 19 millones 1,3 millones 6,8% Río de Janeiro 16 millones 600 mil 3,8% Región Norte 15 millones 1 millón 6,7% Región Centro-Oeste 13 millones 400 mil 3,1% Región Nordeste 54 millones 600 mil 1,1% Total en Brasil 193,5 millones 31,1 millones 17,6%

Identidad étnica Según un estudio sociológico, el núcleo interno de la comunidad de origen italiano en Brasil, está compuesto por algo más de 80.000 personas nacidas en Italia, y 1,5 millones de ítalo-brasileros conscientes de sus orígenes. En torno de estos, hay una camada de dos o tres millones de personas que saben que tienen algunos antepasados italianos, sin dar mayor importancia a eso, y un número impreciso, tal vez de 10 o 12 millones de brasileros de ascendencia italiana, que no saben de sus orígenes italianos, y/o que no consideran eso importante o relevante.

Una observación empírica muestra que el "área cultural italiana" en Brasil, o sea, aquellas regiones brasileras donde existe una influencia en potencial de asociaciones comunitarias, no excede a dos o tres millones de personas, y con grandes diferencias internas. Algunas familias brasileras de origen italiano basan su identidad en su vínculo con familiares nacidos en Italia. Esta tendencia está más presente en las clases más altas que en las más bajas, y más en la campaña que en las ciudades. La identidad muchas veces se encuentra más ligada a una específica región de Italia, por ejemplo, Véneto, Campania, Calabria o Lombardía, que centrado en la propia Italia. Y muchas veces, el viaje a América se asocia con situaciones penosas de orden económico o de otro tipo, lo que en no pocos casos contrasta con la situación presente bastante privilegiada de los descendientes en Brasil. La influencia italiana que se siente, raramente pasa por la lengua hablada, o por hábitos marcadamente distintos de los locales.

Hay cierta tendencia en la sociedad de hoy día, al "redescubrimiento de las propias raíces", y ello se da en toda América, desde Estados Unidos y Canadá hasta Argentina y Chile. Los protagonistas principales de este tipo de inquietudes por lo general son jóvenes, y en forma dominante profesionales, intelectuales, y artistas. Obviamente las razones motivadoras que surgen son múltiples, pero en muchos casos se relacionan con historias de familia sobre el momento de la inmigración y sobre sus causas, sobre la vida que se llevaba en las comunidades de origen y sobre sus tradiciones más connotadas, etc. A este interés genuino en muchos casos se agrega el interés inmediato y práctico de adquirir un segundo idioma y/o de tener una doble nacionalidad, para que si fuera del caso, en su momento también poder migrar en un camino de retorno, impulsado por razones económicas y/o políticas. Si se busca por Internet, se podrán encontrar gran cantidad de historias personales con sabrosas anécdotas, en las que se narra la búsqueda de familiares lejanos en Europa o en Asia menor, y la visita al exacto lugar de origen de un abuelo o de un bisabuelo, muchas veces un pueblo o una pequeña villa o aldea.Joan Madonia Paceco, The Italian Heritage: Tú puedes dejar Sicilia, pero Sicilia no te dejará nunca.Alesia Ferenaz Agustini, Historia de mis abuelos, (archivo, págs. 22-26).Clara Matranca, Matranga: una familia ítalo-albanese en la Argentina, Cita: "Si yo lograra sentir un poco de lo que vos sentiste al alejarte sola de tu patria a los 19 años y en tus brazos una hija de dos, viviría angustiada por el resto de mi vida... pero... no contaste nada... todo fue un gran secreto que guardaste para ti y te lo llevaste." Tu nieta Clarita.Daniel Tirso Fiorotto, Argentina, Brasil e Italia, países unidos por un apellido (reencuentro en Larroque, Entre Ríos): Los Taffarel, descendientes de agricultores inmigrantes del Véneto, se juntaron en una fiesta internacional en la que destacaron los valores de la familia, La Nación, mayo 20 de 2006.Dionisio Petriella, Sara Sosa Miatrello, Diccionario Biográfico Italo-Argentino, Buenos Aires, isbn 9089-85/0.

Entre estos nostálgicos de sus raíces ancestrales, sin duda hay unos cuantos que tienen un interés activo por Italia, por su cultura, e incluso por su lengua, y en muchos casos viajan al Viejo Continente como turistas o en plan de estudios, buscan a lejanos parientes en Italia, e intentan obtener y en muchos casos logran la doble ciudadanía.

En el caso particular de Brasil,Francesco Lazzari, Emigración italiana e identidad brasileña: desafíos y oportunidades, Margen, periódico de trabajo social y ciencias sociales (edición electrónica). existe también un grupo de brasileros que usan de hecho el ser de ascendencia italiana y de tener un apellido con ese origen, para situarse como agentes de intercambio entre Brasil e Italia, tanto en aspectos comerciales como culturales. En muchos casos estos brasileros que buscan un acercamiento con Italia, son comerciantes, dirigentes de empresas industriales, dueños de pequeños negocios, y/o emprendedores en múltiples sectores, y así se establecen relaciones de trabajo entre Brasil e Italia, se organizan cámaras de comercio brasilero-italianas y/o centros culturales, se organizan viajes grupales, etc.

A pesar de estas inquietudes y de estos movimientos, no son tantos los casos de brasileros que usan su ascendencia italiana para migrar a Italia y allí establecerse. Son más comunes los casos de ítalo-brasileros interesados en Italia básicamente en búsqueda de becas de estudio, y/o en participar en viajes grupales de turismo para conocer al país, que aquellos más orientados a fijarse definitivamente en Italia. En general, los brasileros (de origen italiano o no) sienten un orgullo genuino por Brasil, y tienen la idea que en el propio país hay espacio suficiente para su desarrollo personal. Salvo excepciones, no existe una "crisis de identidad" entre los ítalo-brasileros, como en ciertos aspectos frecuentemente acontece entre los descendientes de italianos en Argentina y en Uruguay.

Los descendientes de italianos en Brasil están completamente integrados a los otros brasileros, y no suelen tener "crisis de nostalgia" o "crisis de identidad", a pesar de que históricamente han tenido que enfrentar algunos estigmas, como en el período convulsionado y problemático de inicio del , o como en los años de ocurrencia de la II Guerra Mundial. Cierto, hoy día Italia está bastante bien conceptuada en el mundo todo, por el nivel que en muchos aspectos ha alcanzado, y por el llamado "milagro italiano", y ello obviamente llena de orgullo a muchos ítalo-brasileros y les proporciona cierto "reconocimiento social" en el propio Brasil, pero esto no llega al punto de formar guetos, o sea barrios típicamente italianos, como las áreas urbanas llamadas Little Italy que por ejemplo pueden encontrarse en varios emplazamientos de Estados Unidos.

Se reitera, los ítalo-brasileros están plenamente integrados al país y a su cultura, y están orgullosos de su propio status en Brasil, pues se sienten libres de cualquier forma de discriminación, en razón de su origen étnico o por cualquier otra causa. Con notoriedad hay ítalo-brasileros en todas las profesiones, e incluso en todos los niveles en los gobiernos y en las empresas. La "italianidad" aparece como un atributo secundario, como algo de cierta importancia que merece ser destacado en ciertos contextos, pero más como un "modo de ser brasilero" respetuoso de sus ancestros y de su propio origen, que con intencionalidad de formar una identidad separada. Para algunos, ser italiano (y sobre todo, ser véneto, calabrés, o campanés) es algo que especialmente remite al ámbito doméstico, a la familia y a los seres queridos. A otros, los impulsa a realizar búsquedas en relación con sus propias y particulares raíces, principalmente en lo cultural y en lo que pueda tener de anécdota o de hecho curioso. Para otros, es una estrategia que a veces les sirve para integrarse al mercado de trabajo, o para escalar posiciones, o incluso para aprovechar oportunidades en empresas italianas o en el comercio exterior, etc.