200px|right|thumb|Los cuatro jinetes del apocalipsis de Albrecht Dürer. El apocalipticismo es la creencia religiosa en la pronta llegada del apocalipsis, es decir, el inminente fin del mundo o de la civilización actual. Asimismo, esta convicción viene acompañada de la esperanza en la próxima llegada de un mesías o salvador, y de un Juicio Final tumultuoso debido a algún tipo de evento global catastrófico. Religiones como el judaísmo, el cristianismo, el islam y el zoroastrismo creen en el apocalipticismo como una manifestación de la justicia divina, que se llevaría a cabo mediante una confrontación de fuerzas entre el bien y el mal, destinada a cambiar el curso de la historia humana.
En 2012, una creencia escatológica sostenía que el día del solsticio de diciembre del año 2012 ocurriría el fin del mundo o el comienzo de una nueva era, pues ese día concluiría el baktún 13 del antiguo calendario maya. Los escenarios postulados para el supuesto fin del mundo incluían la colisión de la Tierra con algún cuerpo celeste, como Nibiru (hipotético astro propuesto por el escritor azerbaiyano Zecharia Sitchin) o un asteroide errante; la interacción de nuestro planeta con un agujero negro; o el advenimiento de una etapa de gran actividad solar.
Religiones
Judaísmo En el judaísmo, la fuente principal de la creencia en el fin de los días es la Biblia hebrea o Tanaj. En los cinco libros de Moisés, se hacen referencias en Deuteronomio 28-31, que los judíos no serían capaces de mantener las Leyes de Moisés en la Tierra de Israel y serían posteriormente exiliados pero finalmente rescatados.
En la literatura rabínica, los rabinos explicaron las profecías encontradas en la Biblia hebrea, junto con la ley oral y las tradiciones rabínicas sobre su significado.
Los principios fundamentales de la escatología judía son los siguientes, en ningún orden en particular, elaborado en los libros de Isaías, Jeremías y Ezequiel:
Fin del mundo (antes de que todo lo que sigue). Dios redime a Israel (es decir, el pueblo judío) de la cautividad que se inició durante el exilio babilónico, en un nuevo Éxodo. Dios vuelve al pueblo judío a la Tierra de Israel. Dios restaura la Casa de David y el Templo de Jerusalén. Dios crea un regente de la Casa de David (es decir, el Mesías judío ) para conducir al pueblo judío y el mundo y marcar el comienzo de una era de la justicia y la paz. Todos los países reconocen que el Dios de Israel es el único Dios verdadero. Dios resucita a los muertos. Dios crea un cielo nuevo y una tierra nueva.
La palabra hebrea Mashiaj, que significa «ungido», correspondería a un líder humano, proveniente de la descendencia de David, que gobernará y unirá al pueblo de IsraelMegillah 17b-18a, Taanit 8b y marcará el comienzo de la Era MesiánicaSotah 9a de la paz mundial y universal. Sin embargo, este mesías judío no es considerado como divino, en contraste con el cristianismo, donde Jesús es tanto divino como humano.
En los tiempos bíblicos el título Mashiaj se otorgaba a alguien en una posición alta de nobleza y grandeza. Por ejemplo, Cohen ha-Masiah significa «Sumo Sacerdote». En la era talmúdica el título mashiaj o מלך המשיח (Méleḫ ha-Masiah) y literalmente significa «el rey ungido». Es una referencia al líder judío y el rey que redimirá a Israel en el fin de los días y el comienzo de una era mesiánica de la paz y la prosperidad tanto para los vivos y como para los difuntos.What is the Jewish Belief About Moshiach?
Cristianismo
Millerismo y el Gran Chasco
thumb|200px|William Miller, comenzó a predicar en 1831 el inminente segundo advenimiento de Cristo. thumb|260px|right|Cartel profético Millerista sobre las profecías de Daniel y Revelaciones del año 1843. El iniciador del millerismo fue William Miller (1782-1844), militar y agricultor bautista que al estudiar las profecías bíblicas, llegó a la conclusión que era inminente el fin del mundo basándose en la profecía de Daniel 8:14, que decía Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana y el santuario será purificado. Miller concluyó que la purificación del santuario (Templo de Jerusalén) representaba la purificación de la tierra por fuego en la Segunda Venida de Cristo. Para él, un día en la profecía debería ser leída como un periodo de un año (365 días). Además, estaba convencido de que el período de 2300 días había comenzado en 457 a. C. con el decreto para reconstruir Jerusalén de Artajerjes I de Persia. Cálculos simples revelaron que este período terminaba en el año 1843. Miller escribió: "Llegué entonces a la solemne conclusión, que en cerca de veinticinco años a partir de esa fecha (1818), todos los asuntos de nuestro estado actual, se colapsarían".Apology and Defence, William Miller, 11-12
Aunque Miller estaba convencido de sus cálculos en 1818, continuó con sus estudios en privado hasta 1823 para asegurarse de la autenticidad de sus interpretaciones. En septiembre de 1822, Miller plasmó formalmente sus conclusiones en un documento de 20 puntos, incluido el artículo 15: "Yo creo que la segunda venida de Jesucristo está cerca, casi en puerta, aún dentro de veinte años, o antes de 1843".Memoirs of William Miller, Sylvester Bliss, 79 Sin embargo, Miller continuó sin leerlo públicamente hasta el primer domingo de agosto de 1831 en el pueblo de Dresde.Apology and Defence, William Miller, 18
En 1832 entregó una serie de dieciséis artículos al Telégrafo de Vermont (Vermont Telegraph, una publicación Bautista). El primero de estos fue publicado el 15 de mayo, a lo que Miller comenta sobre la respuesta del público: "Comencé a ser inundado con cartas preguntándome sobre mis opiniones, y visitantes se reunieron conmigo para conversar del tema".Apology and Defence, William Miller, 17 En 1834, incapaz de cumplir con muchas de las peticiones urgentes y con invitaciones para viajar y predicar que había recibido, Miller publica una sinopsis de sus enseñanzas en un escrito de 64 páginas con el título de: Evidencia de las Escrituras y la Historia sobre la Segunda Venida de Crísto, cerca del año 1843: Exhibido en un Curso de Conferencias (Evidence from Scripture and History of the Second Coming of Christ, about the Year 1843: Exhibited in a Course of Lectures).
El 21 de marzo de 1844 pasó sin incidentes, algunas discusiones y estudios posteriores resultaron en la pronta adopción de una nueva fecha: 18 de abril de 1844, basado en la interpretación caraísta del Calendario hebreo (opuesta al calendario rabínico).Millennial Fever, George R. Knight, 163-164 Como en la fecha pasada, el 18 de abril pasó sin el retorno de Cristo. Miller respondió públicamente, escribiendo: "Confieso mi error y reconozco mi decepción; pero aún creo que el día del Señor está cerca, casi a la puerta".Memoirs of William Miller, Sylvester Bliss, 256
En agosto de 1844 en un campamento de reunión en Exeter, Nuevo Hampshire, Samuel S. Snow presentó un mensaje que llegó a ser conocido como el mensaje de los siete meses o el verdadero grito de medianoche. En una discusión basada en tipología escritural, Snow presentó su conclusión (aún basada en la profecía de los 2300 días de Daniel 8:14), que Cristo regresaría el décimo día del séptimo mes del presente año 1844.Advent Herald, 21 de agosto de 1844, Samuel S. Snow, 20 Otra vez usando el calendario de los judíos caraístas, el día fue determinado como el 22 de octubre de 1844.
El 22 de octubre y el amanecer del 23 de octubre, se convirtieron en la gran decepción de los Milleristas. Hiram Edson registró que "Nuestras más profundas esperanzas y expectativas fueron destrozadas, y un espíritu de angustia vino sobre nosotros como nunca antes había experimentado... lloramos y lloramos hasta el atardecer." Después del Gran Chasco muchos Milleristas simplemente renunciaron a sus creencias. Algunos no lo hicieron y proliferaron puntos de vista y explicaciones.Los milleritas y el Gran Chasco de 1844 Miller inicialmente parecía creer que la Segunda Venida de Cristo aún iba a tener lugar, que "el año de expectativa estaba de acuerdo a la profecía; pero... que debía de haber algún error en la cronología de la Biblia, que provenía de algún error humano, que podría haber desechado alguna fecha y que esto de alguna forma contará para la discrepancia."William Miller and the Advent Crisis, Everett N. Dick, p. 27 Miller nunca renunció a su creencia en la Segunda Venida de Cristo. Murió el 20 de diciembre de 1849, aún convencido de que la Segunda Venida era inminente. Miller fue enterrado cerca de su casa en Low Hampton, Nueva York.
Adventistas del Séptimo Día Una de las organizaciones descendientes ideológicamente de los milleritas son los Adventistas del Séptimo Día. Son un denominación cristiana protestante que se distingue por su observancia del sábado, el séptimo día de la semana en el calendario judeocristiano, como el día de reposo, y su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo. La denominación surgió del movimiento Millerita en los Estados Unidos a mediados del y se estableció formalmente en 1863. Entre sus fundadores estaba Elena G. de White.
Testigos de Jehová Los testigos de Jehová son una denominación cristiana milenarista, antitrinitarista y antiecuménica, con creencias heterodoxas distintas a las vertientes principales de la cristiandad. Su entidad jurídica, la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, fue fundada en 1881 por el comerciante Charles Taze Russell (1852-1916), nacido de una familia presbiteriana y convertido al adventismo, que luego abandona.
En 1870, Russell con algunos de sus conocidos empiezan un estudio de la Biblia, alejado de toda influencia dogmática de las religiones. No obstante, para ese mismo tiempo, él y su grupo continúa aún bajo la influencia de los ministros adventistas George Storrs y George Stetson.Sobre la influencia de los adventistas, Russell escribió: "aunque el adventismo no me ayudó a llegar a ni una sola verdad, sí me ayudó mucho a desaprender errores, y así me preparó para la verdad." (Zion’s Watch Tower de mayo de 1890; repetido en el número del 25 de abril de 1894, repetido en el de julio de 1906)En realidad Storrs era por entonces un ex congregacionalista, ex metodista y ex adventista. Adoptó sus creencias sobre la mortalidad del alma y sobre el infierno de Henry Grew (ex predicador bautista que nunca fue adventista) mientras era ministro metodista. Años después se unió al movimiento de William Miller, pero tras la "gran decepción" rechazó las explicaciones de los Adventistas del Séptimo Día y formó su propio grupo, del que incluso se separó años después tras replantearse algunas cuestiones doctrinales (The Bible Examiner, marzo de 1880); fue en esta época cuando Russell entró en contacto con él. De George Storrs, Russell aprende mucho sobre la teología; que incluye la mortalidad del alma, que la cristiandad es parte de Babilonia la Grande, y que hay una futura resurrección universal. Los Testigos de Jehová Proclamadores del Reino de Dios, Capítulo 5, página 52, Editado por los Testigos de Jehová
Profecías del regreso de Cristo Russell basándose en sus estudios personales, estima que en el año 1914, se produciría el fin de los Tiempos de los Gentiles,Bible Examiner de octubre de 1876, el artículo The Gentile Times will end in A.D. 1914. con lo que comenzaría el reinado milenario de Cristo en paz y felicidad. Con el transcurso de los años, matiza algunas de sus creencias respecto a qué es lo que sucede en aquel año (se espera, por ejemplo, que en 1914 empiece una época de anarquía que culmina en el establecimiento del Reino en la Tierra), pero sigue siempre manteniendo que aquella es la fecha del fin de los Tiempos de los Gentiles; creencia que mantienen hasta hoy día los testigos de Jehová.
thumb|250px|Cálculos cronológicos de Russell contrastados con las medidas de gran pirámide de Keops.