Dyedkara Isesi (en egipcio: , Ḏd-kꜣ-Rˁ Izzj; , Tanqueres) fue un faraón de la Quinta Dinastía de Egipto —octavo y penúltimo soberano— que gobernó desde finales del hasta mediados del durante el Imperio Antiguo. Sucedió a Menkauhor Kaiu y fue a su vez sucedido por Unis, aunque su parentesco con ambos permanece incierto. No obstante, se conjetura con frecuencia que Unis pudo ser hijo de Dyedkara, dada la transición pacífica entre ambos mandatos.
Es probable que reinara más de cuarenta años, un periodo que inauguró una nueva etapa en la historia del Imperio Antiguo. Rompiendo con la tradición mantenida por sus predecesores desde Userkaf, optó por no construir un templo al dios solar Ra —hecho que posiblemente refleje el ascenso de Osiris en el panteón egipcio—. Más significativamente, implementó reformas integrales en la administración del Estado, las primeras desde la creación del sistema de títulos jerárquicos, y reorganizó los cultos funerarios de sus antecesores en la necrópolis de Abusir, con lo que reformó además el sacerdocio asociado.
Dyedkara envió expediciones al Sinaí para obtener cobre y turquesa, a Nubia por su oro y diorita, y a la legendaria Tierra de Punt por su incienso. Una de estas campañas registra el primer caso documentado de adivinación oracular para asegurar su éxito. Bajo su gobierno aparece atestiguada por primera vez la palabra «Nub» (oro) para designar a Nubia, y Egipto mantuvo relaciones comerciales con la costa del Levante mediterráneo, realizando además incursiones punitivas en Canaán. En particular, la tumba de uno de sus funcionarios conserva una de las representaciones más antiguas de una escena de asedio militar.
Fue sepultado en una pirámide de Saqqara llamada Nefer Dyedkara («Dyedkara es perfecto»), hoy en ruinas debido al saqueo de su revestimiento pétreo en la antigüedad. Durante las excavaciones de los años 1940, la cámara funeraria reveló restos óseos momificados que se atribuyen al faraón. Los análisis de la momia indican que el individuo falleció alrededor de los cincuenta años. Una pista sobre su identidad surgió al comparar los restos con los de dos mujeres —presuntas hijas de Dyedkara— enterradas en la necrópolis sur de Abusir. La datación por radiocarbono de sus ajuares arrojó un rango de 2886–2507 a. C., entre 160 y 390 años anterior a la cronología convencional de la Quinta Dinastía. Estudios recientes con nueve muestras (calibradas con INTCAL20) sitúan los restos entre 2503 y 2449 a. C. (95.4%), fecha ligeramente más temprana que el consenso actual sobre su reinado, ubicado entre los siglos y
Tras su muerte, recibió un culto funerario que perduró al menos hasta el final del Imperio Antiguo. Gozó de especial estima durante la Sexta Dinastía, cuyos faraones dedicaron abundantes ofrendas a su memoria. Evidencias arqueológicas sugieren la continuidad de este culto incluso en el Imperio Nuevo (). La tradición egipcia también lo recordó como el faraón del visir Ptahhotep, atribuido autor de Las Máximas de Ptahhotep, una de las primeras obras de literatura sapiencial.
Sus reformas suelen valorarse negativamente en la egiptología moderna, ya que su política descentralizadora generó un cuasifeudalismo que transfirió gran poder a las administraciones provinciales. Para especialistas como Naguib Kanawati, esto habría contribuido al colapso estatal del Primer Periodo Intermedio, unos 200 años después. Nigel Strudwick, en cambio, rechaza esta interpretación y sostiene que los funcionarios nunca acumularon suficiente poder para rivalizar con el del rey.
Fuentes
Fuentes contemporáneas Su figura se encuentra ampliamente atestiguada en fuentes coetáneas a su reinado. En las necrópolis de Guiza, Saqqara y Abusir se han descubierto las tumbas de numerosos cortesanos y familiares suyos, que ofrecen valiosos datos sobre las reformas administrativas que impulsó el faraón. En algunos casos, incluso conservan cartas que el rey enviaba a sus oficiales, inscritas en los muros de las sepulturas como un elogio real para el difunto propietario.
Otra fuente fundamental para este período son los papiros de Abusir, un conjunto de documentos administrativos que abarcan 24 años de su gobierno y que fueron hallados en los templos funerarios de los faraones Neferirkara, Neferefra y de la reina Jentkaus II. Asimismo, las misivas más antiguas conservadas en papiro, ya traten asuntos administrativos o privados, también se remontan a la época de este monarca.
Fuentes históricas El nombre del gobernante figura en cuatro listas reales del Antiguo Egipto, todas datadas en el Imperio Nuevo. La más antigua es la lista de Karnak, redactada bajo el reinado de Tutmosis III (1479–1425 a. C.), donde aparece en la quinta posición. Su nombre de trono ocupa el lugar 32 en la Lista de Abidos, confeccionada durante el gobierno de Seti I (1290–1279 a. C.). También está presente en la Tabla de Saqqara (entrada 31), aunque aquí se le registra erróneamente como «Maatkare», probablemente por un error del escriba. En el Canon de Turín (tercera columna, fila 24), su nombre de trono aparece abreviado como «Djed», muy posiblemente a causa de una laguna en el documento original que se copió en época de Ramsés II (1279–1213 a. C.). Este mismo papiro le atribuye un reinado de 28 años.
A estas fuentes se suma el Papiro Prisse, de la XII Dinastía (), que contiene Las Máximas de Ptahhotep. Allí se menciona el nombre de nacimiento de Dyedkara, «Isesi», para identificar al faraón a quien servía el supuesto autor de las enseñanzas, el visir Ptahhotep. Es probable que el monarca también apareciera en la Aegyptiaca, la historia de Egipto escrita en el por el sacerdote Manetón durante el reinado de Ptolomeo II (283–246 a. C.). Aunque la obra original se perdió, se le conoce a través de referencias posteriores, como las de Sexto Julio Africano y Eusebio. Africano recoge que un faraón llamado Tanqueris (en griego antiguo, Τανχέρης) reinó 44 años como octavo y penúltimo rey de la Quinta Dinastía, dada su posición en la secuencia dinástica, se cree que este es su nombre helenizado.
Familia miniaturadeimagen|Isesi-ankh tal y como aparece representado en su estela de puerta falsa
Padres Se desconoce la filiación del monarca, en especial su vínculo exacto con sus predecesores Menkauhor y Nyuserra. Si bien la opinión predominante lo considera hijo del primero, también se habla de la posibilidad de que fueran hermanos, ambos hijos de Nyuserra. Una tercera postulación sugiere que pudieron ser primos, siendo Dyedkara hijo de Nyuserra y Menkauhor de Neferefra, respectivamente. Tampoco se ha podido identificar a la madre del faraón.
Consortes La esposa principal de Dyedkara se llamaba Setibhor, un nombre que, perdido durante siglos, se redescubrió en 2019. Esta importante consorte real fue la propietaria de un complejo piramidal de grandes dimensiones, situado al noreste de la pirámide del faraón en Saqqara. Dicha ubicación podría indicar que fue la madre del sucesor de Dyedkara, Unis, o bien que el faraón le debía el trono. El estatus excepcional de esta reina queda patente en varios rasgos de su complejo funerario, propios de un monarca: su pirámide contaba con una pirámide satélite, una calzada procesional que ascendía desde un templo del valle hasta un templo mortuorio dedicado a su culto, además de una sala de entrada (pr-wrw), un patio descubierto y una antecámara cuadrada. Asimismo, algunos relieves que la representaban fueron retallados para añadirle insignias reales y buitres sobre su cabeza.
Dado que la construcción de su pirámide parece haberse planeado después de la de Dyedkara y que sus relieves fueron modificados, el egiptólogo Klaus Baer sugiere que pudo ejercer el poder tras la muerte del faraón, desempeñando un papel crucial en la sucesión. No obstante, otros especialistas como Michel Baud rechazan esta hipótesis debido a la falta de pruebas de una regencia o interregno entre Dyedkara y Unis. Por su parte, el egiptólogo Wilfried Seipel ha propuesto que esta pirámide se destinó inicialmente a la reina Meresanj IV, a quien él y Verner consideran una esposa de Dyedkara. Según Seipel, Meresanj habría sido finalmente enterrada en una mastaba más pequeña al norte de Saqqara tras caer en desgracia. En cambio, Aidan Dodson y Dyan Hilton plantean que en realidad fue una esposa del rey anterior, Menkauhor. miniaturadeimagen|Estatuas de madera de Kekheretnebti y, al fondo, de Neserkauhor, actualmente en el Museo Náprstek.
Hijos Solo se le ha identificado con certeza a un hijo: Neserkauhor, quien ostentaba el título de «hijo mayor amado del rey de su cuerpo». Este príncipe también era iry-pat, lo que indica su relevancia en la corte, y poseía el cargo sacerdotal de «El más grande de los cinco en el templo de Thoth», lo que sugiere que pudo haber sido visir o haber desempeñado funciones similares.
Además de él, existen indicios indirectos de que los príncipes Raemka y Kaemtjenent fueran también hijos del faraón, basándose en la datación y ubicación general de sus tumbas en Saqqara. Por ejemplo, la tumba de Kaemtjenent menciona al visir Rashepses, quien sirvió durante el reinado de Dyedkara. Raemka, por su parte, portaba el título de «hijo del rey de su cuerpo», reservado casi en exclusiva a los príncipes de sangre real. La localización de las sepulturas de ambos ha llevado a algunos egiptólogos a creer que eran hijos de la reina Meresanj IV —enterrada cerca—, quien sería así una de las esposas de Dyedkara. Estas conclusiones se debaten, especialmente en el caso de Kaemtjenent, cuyo título de «hijo del rey» podría haber sido meramente honorífico.
Un alto oficial llamado Isesi-ankh —nombre que significa «Isesi vive»— pudo ser otro hijo más. Sin embargo, las similitudes en los títulos y la ubicación de las tumbas de Isesi-ankh y Kaemtjenent han llevado a proponer que, en vez de ello, fueran hermanos e hijos de Meresanj IV, o que el primero fuera hijo del segundo. Aunque Isesi-ankh llevaba el título de «hijo del rey», los egiptólogos Michel Baud y Bettina Schmitz argumentan que esta filiación era ficticia y solo de carácter honorario.
Por último, se considera que el sucesor de Dyedkara, Unis, fue su hijo, a pesar de la completa ausencia de pruebas directas. El principal argumento a favor es que la sucesión parece haber sido pacífica, como sugieren indirectamente los papiros de Abusir. Otra evidencia indirecta procede de los relieves de la calzada de Unis, donde aparecen muchos oficiales cuyos nombres incorporan «Isesi», lo que indica, como mínimo, que Unis no percibió a Dyedkara como un antagonista.
Hijas Se le han identificado varias hijas gracias al título de «hija del rey de su cuerpo» y a la datación general de sus tumbas. Entre ellas se encuentran Kekheretnebti —cuya filiación queda clara por su otro título, «Amada de Isesi»—, Meret-Isesi, Hedjetnebu y Nebtyemneferes. Menos segura es la filiación de Jentkhaus, esposa del visir Senedyemib Mehi, quien también portaba el título de «hija del rey de su cuerpo». Los especialistas debaten si este título indica una filiación real o si era meramente honorífico.
Cronología miniaturadeimagen|Jarrón de alabastro con una inscripción que celebra el primer festival «Sed» de Dyedkara, Museo del Louvre.|300x300px La posición cronológica relativa del monarca como octavo y penúltimo gobernante de la V Dinastía, sucesor de Menkauhor y predecesor de Unis en el trono, está sólidamente establecida por las fuentes históricas y confirmada por la evidencia arqueológica.