Tyrannosaurus (del griego latinizado tyrannus 'tirano' y saurus 'lagarto') es un género fósil con dos especies válidas de dinosaurios terópodos tiranosáuridos, que vivieron a finales del período Cretácico Superior, entre 72 a 66 millones de años, entre el Campaniense y el Maastrichtiense, en lo que es hoy América del Norte. Su distribución en el continente fue mucho más amplia que la de otros tiranosáuridos.

Tyrannosaurus fue un carnívoro bípedo con un enorme cráneo equilibrado por una cola larga y pesada. En relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores de Tyrannosaurus eran pequeños, pero sorprendentemente fuertes para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Durante mucho tiempo fue el mayor carnívoro de su ecosistema; debió de haber sido el superpredador, cazando hadrosáuridos y ceratópsidos, aunque algunos expertos han sugerido que era principalmente carroñero. El debate de si Tyrannosaurus fue un depredador dominante o un carroñero es uno de los más largos en la paleontología.

Descrito en 1905 y con más de treinta especímenes, Tyrannosaurus rex, es la especie tipo. De estos fósiles identificados, algunos de los cuales son esqueletos casi completos. Se han encontrado tejido conjuntivo y proteínas en por lo menos uno de estos especímenes. La abundancia de material fósil ha permitido investigar en detalle muchos aspectos de su biología, incluyendo su ciclo de vida y su biomecánica. Dentro de taxonomía existe polémica, con algunos científicos que consideran a Tarbosaurus bataar de Asia como una especie de Tyrannosaurus mientras otros mantienen a Tarbosaurus como género separado. Varios otros géneros de tiranosáuridos también han sido sinonimizados con Tyrannosaurus. A lo largo de estos años se han descrito especies hoy consideradas inválidas, de China se conocen Tyrannosaurus lanpingensis de los lechos rojos de Yunnan en 1975, Tyrannosaurus turpanensis de la Formación Subashi Formation en 1978 y Tyrannosasurus luanchuanensis de la formación Quiba en 1979, hoy sinonimizadas con Tarbosaurus baatar. En 2001 se nombró a Tyrannosaurus zhuchengensis cerca de Zhucheng, muy cerca de donde en 2011 se encontrara a Zhuchengtyrannus magnus, a la que posiblemente pertenezca, según muchos expertos.

En 2022 a partir de la especie T. rex se erigieron dos nuevas especies, Tyrannosaurus regina y Tyrannosaurus imperator que no han tenido aceptación entre la mayoría de los paleontólogos. Recién en 2024 Dalman y sus colegas describieron los restos de un ejemplar descubierto en 1983 en la Formación del Lago Hall del límite Campaniano-Maastrichtiano de Nuevo México y erigieron una nueva especie válida a la que llamaron Tyrannosaurus mcraeensis.

Descripción |miniaturadeimagen|izquierda|Comparación entre las distintas especies de Tyrannosaurus. Tyrannosaurus tenía el plan corporal básico de los miembros de su familia: cabeza grande, cuello corto en forma de S, el torso paralelo al suelo con miembros superiores pequeños, miembros traseros muy desarrollados y una larga cola. Distintos ejemplares hallados de Tyrannosaurus rex medían entre 11,1 y 13 metros de longitud, con pesos estimados de 5,6 a 9,5 toneladas. Se estimó que T. mcraeensis medía 12 metros de largo, lo que es similar al tamaño de un T. rex adulto. Tyrannosaurus poseía un gran cráneo de alrededor de 1,4  metros provisto de fenestras oculares y nasales. Su cráneo presenta un gran número de huesos fusionados, supliendo la movilidad por una estructura más maciza, hecho inusual en los terópodos, que por lo general tenían huesos ligeros.

El cuello era grueso, musculoso y corto y formaba una curva natural con forma de S como en otros terópodos, pero era corto y musculoso para soportar su enorme cabeza. Los miembros superiores solo tenían dos dedos con garras, junto con un pequeño metacarpiano adicional, vestigio de un tercer dígito. En cambio los miembros traseros estaban entre los más largos en proporción con el tamaño corporal de cualquier terópodo. La cola era pesada y larga, formada por más de cuarenta vértebras, para equilibrar los enormes torso y cabeza. Para compensar el inmenso tamaño del animal, muchos huesos de su esqueleto eran huecos, reduciendo su peso sin pérdida significativa de fuerza.

Descubrimiento e investigación Primeros descubrimientos miniaturadeimagen|derecha|Centro vertebral de Manospondylus gigas- Todos los especímenes se han encontrado en Norteamérica. Unos dientes que hoy son documentados como Tyrannosaurus rex fueron encontrados en 1874 por Arthur Lakes cerca de Golden, Colorado. A principios de la década de 1890, John Bell Hatcher recolectó elementos postcraneales en el este de Wyoming. Estos fósiles se consideraron en un principio pertenecientes a una especie gigante de Ornithomimus, O. grandis, luego llamados Deinodon, pero ahora se lo considera un ejemplar de Tyrannosaurus rex.

Manospondylus En 1892, Edward Drinker Cope encontró dos fragmentos vertebrales, uno de los cuales se encuentra perdido, de un gran dinosaurio. Cope creía que los fragmentos pertenecían a un dinosaurio "agatáumido", ceratópsido, y los llamó Manospondylus gigas, que significa "vértebra porosa gigante", en referencia a las numerosas aberturas para los vasos sanguíneos que encontró en el hueso. Los restos de M. gigas fueron, en 1907, identificados por Hatcher como los de un terópodo en lugar de un ceratópsido. Fue atribuida a Tyrannosaurus rex en 1912 por Henry Fairfield Osborn. Henry Fairfield Osborn reconoció la similitud entre Manospondylus gigas y T. rex ya en 1917, momento en el que se había perdido la segunda vértebra. Debido al estado fragmentado de las vértebras de Manospondylus, Osborn no sinonimizó los dos géneros, sino que consideró indeterminado el género más antiguo. thumb|izquierda|Cráneo tipo de T. rex, del Museo Carnegie de Historia Natural. Reconstruido en forma incorrecta tomando como modelo uno de Allosaurus. En junio de 2000, un equipo del Instituto Black Hills localizó la ubicación de M.gigas en Dakota del Sur y desenterró nuevos huesos de alrededor del 10% de un esqueleto de Tyrannosaurus en dicho lugar, catalogados bajo el número BHI 6248. Los investigadores concluyeron que se trataba del mismo individuo y que los restos eran idénticos a los de Tyrannosaurus rex. De acuerdo con las reglas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (ICZN), el sistema que gobierna los nombres científicos de los animales, Manospondylus debería haber tenido prioridad sobre Tyrannosaurus por haber sido utilizado primero, cosa que también sucederia con las especies. Sin embargo la cuarta edición de la ICZN, que empezó a tener efecto el 1 de enero de 2000, estableció una excepción que permite seguir considerando Tyrannosaurus rex como el nombre válido. Si alguien lo desafiase ante la ICZN, cosa que todavía no ha ocurrido, muy probablemente sería considerado un nomen protectum, "nombre protegido", y Manospondylus gigas sería considerado nomen oblitum, "nombre olvidado".

Henry Fairfield Osborn, presidente del Museo Americano de Historia Natural, describió para la ciencia a Tyrannosaurus rex en 1905. El nombre genérico proviene de las palabras en griego τυραννος, tyrannos, que significa "tirano" y σαυρος, sauros, por "lagarto". Osborn usó la palabra latina rex, que se traduce como "rey", para el término específico. La nomenclatura binominal completa de esta especie, Tyrannosaurus rex, se traduce del latín como "el rey de los lagartos tiranos", poniendo énfasis en el gran tamaño del dinosaurio, con el que, se supone, dominaba a todos los otros animales de su tiempo. Siendo la primera especie y única del género hasta 2024.

Trabajo de Barnum Brown, 1900-1940 miniaturadeimagen|Este es un modelo a escala de una exhibición de Tyrannosaurus rex que fue planeada por el Museo Americano de Historia Natural pero que nunca se ejecutó. La imagen fue publicada en un artículo de 1913 escrito por el presidente del museo, Henry Fairfield Osborn, quien murió en 1935. Nótese la postura trípode anticuada, la presencia de tres de dos y no dos, la forma del cráneo es incorrecta y el hallux invertido. Barnum Brown, el conservador auxiliar del Museo Americano de Historia Natural, encontró el primer esqueleto de T.rex en Wyoming en 1900. Luego encontró otro esqueleto parcial en la Formación Hell Creek en Montana, en 1902, que comprende aproximadamente 34 huesos fosilizados. Escribiendo en ese momento, Brown dijo: "La Cantera No. 1 contiene el fémur, el pubis, el húmero, tres vértebras y dos huesos indeterminados de un gran dinosaurio carnívoro no descrito por Marsh ... Nunca he visto algo así en el Cretácico". El primer espécimen fue originalmente nombrado Dynamosaurus imperiosus en el mismo documento en el que fue descrito Tyrannosaurus rex a partir del segundo. En 1906, Osborn reconoció que los dos esqueletos eran de la misma especie y seleccionó Tyrannosaurus como el nombre preferido. Si no hubiera sido por el orden de las páginas, Dynamosaurus se habría convertido en el nombre oficial. El material original del Dynamosaurus se encuentra en las colecciones del Museo de Historia Natural de Londres. En 1941, el espécimen tipo T. rex fue vendido al Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pensilvania, por 7000 dólares. Dynamosaurus, más tarde sería honrado por la descripción de 2018 de otra especie de tiranosáurido por Andrew McDonald y sus colegas, Dynamoterror dynastes, cuyo nombre se eligió en referencia al nombre de 1905, ya que había sido un "favorito de la infancia" de McDonald's.

En total, Barnum Brown encontró cinco esqueletos parciales de T.rex. Brown recolectó su segundo tiranosaurio en 1902 y 1905 en la formación Hell Creek, Montana. Este fue el holotipo que Osborn usó para describir a Tyrannosaurus rex en 1905. En 1941 se lo vendió al Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pensilvania. El cuarto hallazgo de Brown, que fue el más importante, también descubierto en la formación Hell Creek, está expuesto en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York. Desde la década de 1910 hasta finales de la década de 1950, los descubrimientos de Barnum siguieron siendo los únicos especímenes de Tyrannosaurus, ya que la Gran Depresión y las guerras mantuvieron a muchos paleontólogos fuera del campo.

Resugimiento del interés, 1940-1990 A partir de la década de 1960 hubo un interés renovado en Tyrannosaurus, lo que resultó en la recuperación de 42 esqueletos en el oeste de América del Norte, completos entre el 5 y 80% según el recuento de huesos. En 1967, el Dr. William MacMannis localizó y recuperó el esqueleto llamado MOR 008, que está completo en un 15% según el recuento de huesos y tiene un cráneo reconstruido que se exhibe en el Museo de las Montañas Rocosas. La década de 1990 vio numerosos descubrimientos, con casi el doble de hallazgos que en todos los años anteriores, incluidos dos de los esqueletos más completos encontrados hasta la fecha, Sue y Stan. thumb|izquierda|Reconstrucción del esqueleto publicada en el libtro "Principios de biología moderna" de 1964, en la que se puede ver la postura incorrecta.