El monasterio de San Esteban de Ribas del Sil (en gallego Mosteiro de Santo Estevo de Ribas de Sil) es un conjunto monasterial católico ya en desuso, ubicado en la parroquia del mismo nombre del municipio orensano de Nogueira de Ramuín, en la comarca de la Ribeira Sacra en Galicia, España. En la actualidad está convertido en Parador de Turismo.Parador de Santo Estevo de Ribas de Sil en Proxecto ARGA: Arquitecturas Rehabilitadas de Galicia. Fue declarado monumento nacional en 1923 y bien de interés cultural en 1985.
El monasterio hunde sus orígenes en la Edad Media, como los otros monasterios que existen en la comarca de Ribeira Sacra y Tierra de Lemos (la orilla derecha del Sil, ya en la provincia de Lugo), el origen de este monasterio es eremítico y anterior al . En el se convierte en el principal monasterio de la región, llegando a ser uno de los más notables de Galicia hasta su abandono debido a la exclaustración en 1875. Tras un periodo de abandono, a finales del fue recuperado, siendo habilitado para uso turístico en 2004. Estuvo ocupado por la Orden de San Benito.
San Esteban de Ribas del Sil, guarda importantes elementos arquitectónicos, como el claustro románico llamado "de los Obispos" y la iglesia del mismo estilo. Tiene dos claustros más, el de los Caballeros o claustro grande y el del Vivero, ambos de estilo renacentista.
El monasterio, tuvo asociado otros monasterios menores y diferentes propiedades por toda la comarca. Cogió fama entre los creyentes por las reliquias que guardaba, entre las cuales destacaron los nueve anillos milagrosos de los obispos que entre el y fueron a terminar sus vida allí, recibiendo sepultura en el claustro de los Obispo, de donde toma el nombre, y luego en los relicarios de la iglesia. Los nueve anillos, a los que se le otorga propiedades curativas, desaparecieron entre el y , llegando a contemplar su historia como leyenda. A finales del año 2020, en el transcurso de las trabajos de restauración del altar mayor de la iglesia, aparecieron cuatro de ellos dentro de uno de los relicarios que contiene los restos de cuatro de los obispos, junto a una nota que indicaba que eran los cuatro que quedaban de los nueve existentes.
El monasterio tenía fuera del complejo monacal varios edificios por diferentes lugares de la zona, en la propia aldea de Santo Estevo estaba la casa del médico, así como un complejo panadero que se ubicaba en un bosque vecino. Era propietario de molinos y secadeiros de castañas (instalaciones destinadas a secar castañas), viñas, panaderías y bodegas. Normalmente los edificios dependientes del monasterio de San Esteban de Ribas de Sil ostentaban el escudo del mismo en el que figuran las nueve mitras de los obispos.
Ubicación El monasterio se encuentra situado en la orilla izquierda, la meridional, del río Sil, en pleno cañón del mismo, en la parroquia de San Esteban de Ribas del Sil, del municipio de Nogueira de Ramuín en la provincia de Orense en Galicia (España), en la comarca Ribeira Sacra.
El complejo se encuentra a 28 km de Orense y se llega a él por las carreteras OU-536 y OU-0507 en dirección Ribeira Sacra hasta la desviación para entrar en Santo Estevo, tras atravesar la población se llega al monasterio.
Historia Con un origen anterior al , la primera documentación escrita en que se nombra el monasterio está fechada el 12 de octubre del año 921, en la que el rey Ordoño II autoriza al abad Franquila a realizar la reconstrucción de las dependencias monacales y le concede numerosas posesiones gracias a la intercesión del influyente conde Gutier Menéndez, el padre de san Rosendo, fundador del monasterio de San Salvador de Celanova, que lo describe como un lugar sagrado abandonado y arruinado desde antiguo.
La tradición se ha atribuido su fundación a san Martín Dumiense, San Martiño de Dumio, en el , aunque parece que esto es erróneo. Probablemente el origen, como en otros caso similares de monasterios de la Ribeira Sacra, fue un eremitorio creado en el , al inicio de la llegada del cristianismo que penetró siguiendo la calzada Vía nova que unía las ciudades de Austurica Augusta (Astorga) y Bracara Augusta (Braga) y otras que enlazaban lo que hoy es Galicia con la meseta, y abandonado tras la invasión musulmana. En el ya era el principal monasterio de la región y uno de los principales de Galicia. Inicialmente se rigió por la Regula communis redactada por san Fructuoso aunque en el pasó a la orden de San Benito.
En el escudo del monasterio hay nueve mitras reflejando el hecho de que entre los siglos y fue el lugar de retiro de nueve obispos, lo que contribuyó a realzar su fama, cuyos anillos se convirtieron en objeto de veneración al ortogarseles propiedades curativas y milagrosas. Esto hizo que durante los siglos , y , el monasterio fue muy popular, con las peregrinaciones motivadas por estos 9 obispos al lugar, favoreciendo en todos los aspectos a la institución.Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil en Ourense - Turismo y Cultura
El monasterio prospera por los ingresos que obtiene de las peregrinaciones, las donaciones, la explotación vinícola y los cotos de pesca del río Sil así como por el cobro de por el uso de los puertos y paso fluviales. En el con el abad Ramiro Yáñez se incorpora a la Orden benedictina se proyectan las reformas para adaptar la edificación a al nueva regla. A finales de ese siglo se comienzan las obras de la iglesia y después se construye, ya en el siglo siguiente, el claustro de los Obispos.
En el comienza una decadencia, influida por la crisis política que dio lugar la conformación del reino portugués y la unión de los reinos de Castilla y León, y a la económica provocada por la peste negra y las luchas nobiliarias, que terminará con la reforma de la orden de San Benito a inicios del . Tras ello se inicia un periodo de ampliación de instalaciones y reformas que alteran fuertemente su estructura, se construyen los dos claustros renacentistas, dejando solamente algunos restos medievales, principalmente el claustro de los Obispos.
A mediados del se decide trasladar los restos de los obispos enterrados en el claustro a la iglesia. Alfonso Pernas ordena, para dignificar la memoria de los obispos y para evitar las interferencias y molestias que la continua visita de peregrinos producía en la congregación monacal, depositar los restos en un arca y trasladarlos a la iglesia. A mediados del , en 1544, con motivo de la realización de un nuevo altar mayor, el abad del monasterio, Fray Víctor de Nájera, decide depositar los restos de los obispos en dos urnas compartimentadas, una de ellas con cinco compartimentos y la otra con cuatro, y depositarlas en sendos relicarios ubicados en cada lado del altar mayor en el presbiterio, la de cuatro compartimentos en el lado de la Epístola y la de cinco en el del Evangelio.«Señores de los anillos españoles»: La leyenda de los 9 anillos. Medio: El reto histórico Autor:Miguel Ángel Ferreiro Fecha: 30 de diciembre de 2020
Tras la reforma canónica de los reyes Católicos y el cardenal Cisneros basada en la bula de Inocencio VIII Quanta in Dei Ecclesia de 1487, se incorpora en 1499 a la congregación de San Benito de Valladolid. La falta de vocaciones que se dio en ese periodo llevó que bajo el fray Alonso Pernas, a finales del , sólo vivían en el cenobio el abad y un monje. En 1512, tras la bula de Julio II se produce la adhesión del monasterio a la Congregación benedictina de Castilla, creada a iniciativa de los Reyes Católicos por bula de Alejandro VI en 1497 y con casa matriz en el San Benito de Valladolid.
En 1516 son anexionados como prioratos los monasterios vecinos de Santa Cristina de Ribas del Sil y San Vicente de Pombeiro lo que incrementa los ingresos y permite iniciar un plan de ampliación del conjunto monasterial acorde con las nuevas normas comunitarias impuestas por la Congregación que transforman sus conjuntos monasteriales en símbolos de poder dentro de los territorios bajo su dominio, alejándose de los principios de austeridad y pobreza de los primeros tiempos. Se realizan la reforma de los edificios existentes ampliandolos para dar cobijo a la nueva comunidad, cambiando los dormitorios comunitarios por celdas individuales que se ubican en las segundas plantas que se construyen en los claustros, se amplían refectorios, sacristías y hospederías. Las dependencias del abad son ampliadas y se les dota de nuevas infraestructuras que permiten mantener una actividad administrativa y social, se las dota de salas de reunión, biblioteca, cocina privada y dormitorio, y en el caso de Santo Estevo, se le dota de una monumental escalera para el acceso de personalidades.
En 1509 se realizan algunas reparaciones menores de las cubiertas y dependencias. En 1562 hay un incendio que destruye parte de las instalaciones. Sobre la década de 1530 el Capítulo General decide instalar un Colegio de Artes en el que se imparte Filosofía lo que obliga a realizar, aparte de la reparación de los daños del incendio, nuevos espacios, lo que lleva al inicio de una amplia reforma. En 1588 se convierte en Colegio de Artes. La reforma que se realizó consistió en la construcción de la segunda planta del claustro de los Obispos y la creación del claustro de los Caballeros y del claustro del Vivero. Las obras fueron diseñadas por Diego de Isla y se prolongaron hasta el .
En 1572 Ambrosio de Morales en su obra Viage Santo escribía Santo Estevo de la siguiente manera:
Debido a las desamortizaciones del se produce la exclaustración en 1875. Tras ella el conjunto queda abandonado, los bienes fueron incautados y se dispersaron. La iglesia es convertida en parroquia de la aldea de San Esteban por lo que mantiene su actividad religiosa. El resto del conjunto se va deteriorando hasta entrar en ruina (incluso se desmorona la crujía norte del claustro grande).
En 1923 fue declarado Monumento Nacional y en 1956 se realizan los primeros trabajo de consolidación y limpieza de la mano de los arquitectos Luis Menéndez Pidal y Francisco Pons-Sorolla. Se consolidación estructural del claustro de los Obispos, después se hizo lo mismo en el claustro grande y ya a fines de la década de 1970 se renovó la iglesia.
En 1985, tras la aprobación de la Ley de Patrimonio Histórico Español, se declara bien de interés cultural y de la mano del arquitecto José Javier Suances Pereiro se interviene en el claustro de los Obispos realizando labores de mantenimiento. Se promociona la zona turísticamente realizándose un catálogo del patrimonio arquitectónico de la misma.
En 1986 la Dirección General de Patrimonio Artístico y Monumental de la Junta de Galicia encarga a los arquitectos José Javier Suances Pereiro, Alfredo Freixedo Alemparte y Manuel Vecoña Pérez un proyecto de rehabilitación del conjunto con el objetivo de crear un pequeño albergue-hospedería con ocho habitaciones, salón de actos para doscientas personas y una cafetería que finalmente no vería la luz. En 1987 la Junta propone las instalaciones como sede del Archivo General de la Administración Autonómica, pero también se frustró. Las obras de rehabilitación siguieron en marcha y se contempló subsanar la ausencia del lienzo norte del claustro grande, del que solo se conservaban las basas, instalando un muro cortina en espejo que resultó muy controvertido, aun cuando seguía fielmente los criterios de reversibilidad y no suponía daño alguno para el monumento, porque reproducía los otros muros del claustro creando un efecto óptico que alteraba las proporciones primigenias al doblar la escala. Otra actuación polémica fue la cubierta de cristal de la escalera que estaba entre el claustro do Viveiro y el de los Caballeros.