El pueblo ovambo (También llamado wambo, owambo, ambo, ndonga o mbalantu) es un grupo etnolingüístico de las sabanas semiáridas del norte de Namibia y el sur de Angola. Conforma un conglomerado de grupos o clanes diferentes; en Angola lo integran los kwanyama (ukwanyama), kwamatwi, dombondola, evale (vale) y kafima; mientras que en Namibia también están las comunidades kwanyama, además de los ndonga (ondonga), kwambi (ukwambi), ngandjera (ongandjera), mbalantu (ombarantu), kwaluudhi (ukwaluizi), eunda y nkolonkadhi (ukolonkazi). Las comunidades ovambo reúnen según estudios etnográficos y lingüísticos. Los ovambos son una pequeña minoría en Angola, pero en Namibia son la mayor etnia del país con casi el 50 % de la población total. miniatura|Localización aproximada del pueblo ovambo en Angola y Namibia Desde la independencia de Namibia muchos ovambos emigraron a otras partes del país. Allí trabajan, ya sea de manera permanente o temporal, en granjas, minas o como funcionarios públicos. Debido a la antigua política del apartheid y la política colonial que impuso Sudáfrica de "divide y vencerás", muchas personas han llegado a rechazar ser etiquetadas como ovambo, prefiriendo en cambio ser identificadas simplemente como namibios.
Idioma Archivo:Aussprache_Ovambo.ogg miniatura|Distribución de las lenguas ovambo en Namibia|alt=Distribution of Oshiwambo in Namibia.png miniatura|Oshiwambo en África El kwanyama (oshikwanyama) y el ndonga (oshidonga), son los dos idiomas principales de los siete grupos que componen el pueblo ovambo. Los ovambo de habla kwanyama son mayoritarios, , de las cuales 771.000 viven en Angola y 704.000 en Namibia. Por su parte, en la antigua zona del bantustán de Ovambolandia son importantes las comunidades de habla ndonga (shidonga, oshivambo), que suman unas 355.000 en territorio de Namibia y otras 41.000 en Angola.
Dentro del grupo de hablantes kwanyama se distinguen los nombres y dialectos cuanhama, humba, kuanjama, kwancama, kwanjama, kwanyama, ochikwanyama, oshikuanjama, oshikwanyama, oshiwambo, oshiwambo ndonga, otjiwambo, ovambo, owambo y oxikuanyama.
En la comunidad de hablantes ndonga otros nombres y dialectos son el ambo, eunda kolonkadhi, kwaludhi, ngandyera, ochindonga, oshindonga, osindonga, otjiwambo y owambo.
En cuanto a la clasificación lingüística, para Ethnologue el grupo lingüístico kwanyama y el ndonga están integrados en una categoría única llamada oshiwambo, también conocida como oshikwanyama o oshiwambo. Forman parte del filo de lenguas nigercongolesas y su árbol lingüístico sigue la línea de las lenguas atlántico-congolesas, lenguas Volta-Congo, lenguas Benue-Congo, lenguas bantoides meridionales, subgrupo R, wambo (R.21), oshiwambo y finalmente de este tronco los idiomas o dialectos kwanyama y ndonga.
En la clasificación de Glottolog el árbol lingüístico es similar pero dentro del subgrupo R de las lenguas bantúes, ubica como rama principal el ndongo (R.20) y de allí como dialectos de esta el kwanyama y el ndoga que hablan las comunidades ovambo.
A pesar de la diversidad de dialectos que conforman el complejo ovambo, la gran mayoría de ellos son fácilmente inteligibles entre sí.
Territorio miniatura|Distribución de bantustanes durante el apartheid en África del Sudoeste miniatura|Área de distribución kwanyama|alt=Kwanyama taalkaartje NL.png Las comunidades ovambo se distribuyen entre los ríos Cunene y Cubango (Okovango) y el lago o salina Etosha, a ambos lados de la línea fronteriza entre los actuales estados de Angola y Namibia.
Las comunidades kwanyama de Namibia se concentran mayoritariamente en las regiones de Oshikoto, Kunene, Ohangwena, Kavango del Oeste, al noreste de la región de Omusati, y al este de la de Oshana. Por su parte, los kwanyama en territorio angoleño se distribuyen en el centro sur del país y a lo largo de la línea fronteriza con Namibia, principalmente en las provincias de Cuando-Cubango y Cunene.
Los ovambo de lengua ndonga en territorio namibio se concentran en las regiones de Kunene, Omusati, y Oshana. También en el área este de Oshikoto y en Ohangwena.
Historia Origen miniatura|Antigua postal anónima con una fotografía del pueblo ovambo a principios del siglo XX|alt=D.S.W. Afrika-Ovambos.jpg Los nómadas san fueron los primeros habitantes de las regiones áridas que ocupan los actuales territorios del sur de Angola y el norte de Namibia. Se estima que se establecieron allí en el año Los grupos san convergieron tiempo después con los pueblos khoi y se formó el grupo étnico conocido como khoikohi. A ellos se sumaron comunidades de habla bantú que habían iniciado su expansión en el año desde la actual frontera entre Nigeria y Camerún y que se extendió hasta el año En estas migraciones bantúes llegarían los ancestros de los pueblos ovambo y herero, comunidades étnicas históricamente vinculadas.
La tradición ovambo se reconoce originaria de los grupos bantúes de África Central del norte del río Zambeze, asentados en la región de los Grandes Lagos. Desde allí se habrían desplazado hacia el suroeste hasta alcanzar la franja de territorio que ocupa las fronteras entre los actuales estados de Namibia y Angola. No hay acuerdo entre los historiadores en la fecha de esa emigración citada en las tradiciones ovambo, las dataciones van desde el al . Lo cierto es que en el año 1500 los ovambos ya se habían asentado en las salinas del Lago Etosha, al norte de Namibia. Hogar que compartían con los herero y conseguían sobrevivir gracias a una economía mixta, agrícola y ganadera, más los aportes de la caza y la pesca. Las relaciones entre herreros y ovambos se prolongarán a lo largo de la historia con períodos de paz y otros de disputas territoriales que tuvieron episodios de enfrentamientos armados.
La leyenda fundacional del pueblo ovambo afirma que los dos pueblos (herero y ovambo) descienden de hermanos que se separaron cuando llegaron al norte de la actual Namibia, en el valle del río Cunene donde finalmente se asentaron y que los europeos llamaron Ovambolandia (Owambo). Los hereros seguirían su expansión y búsqueda de territorios de pastoreo asentándose más al sur. El Kalahari era una barrera natural para los intentos de expansión y obtención de tierras tanto para el pueblo ovambo como para los hereros. Esto llevó a continuas disputas entre ambas etnias que se agravaría con el correr de los siglos.
El florecimiento de las comunidades ovambo llevó al establecimiento de varios reinos a lo largo del río Cunene. Junto con los hereros se consolidaron como etnias dominantes del norte y centro de la actual Namibia, apropiándose de la mayoría de sus recursos naturales, elementos por los que competían de forma permanente.
miniatura|Bandera de Ovambolandia miniatura|Procesión nupcial al norte de Namibia Los reinos de los ovambos reconocieron el señorío de los humbe (humbi). Los humbe eran el clan o linaje gobernante del reino de Mataman que dominó gran parte del área al norte de Ovambolandia hasta mediados del , cuando cayó en manos de los ovimbundus. Los ovambos vivían lejos de los intereses europeos y escaparon de lo peor del comercio de esclavos en el Atlántico. No estuvieron realmente en contacto con los europeos hasta que los alemanes intentaron controlar Namibia, entonces llamada África Sudoccidental, en 1884. Los alemanes tuvieron dificultades para tratar de conquistar a los pueblos nativos y no vencieron la resistencia de los ovambos hasta 1917.
En este siglo los reinos ovambo y las comunidades nama (khoikhoi) establecieron un comercio regular. Los ovambo entregaban artículos de metal y artesanías a cambio de pieles de animales y leche.
miniatura|Enfrentamiento entre ovambos y portugueses en Angola miniatura|Retrato del del pueblo ovambo Para el habían formado doce estados, algunos de ellos con buena capacidad militar. Estos se gobernaban por una monarquía que residía en plazas fortificadas que simbolizaban su poder con la presencia del fuego sagrado. Ampliaron sus sociedades con la integración de grupos pigmeos twa. Las comunidades san que no se avinieron a integrarse con los bantúes ovambus y hereros debieron retirarse al desierto del Kalahari. La creciente competencia por las tierras cultivables y de pastoreo entre el pueblo ovambo y el herero fue causa de una serie de guerras cruentas entre ambas comunidades a lo largo del .
En la segunda mitad del , un grupo kwanyama subió al poder y se convirtió en uno de los estados más poderosos del sur de Angola. Su economía se basaba en la exportación de hierro, ganado, marfil y esclavos a cambio de armas de fuego. Cuando los elefantes se agotaron en la década de 1880, los kwanyama se dedicaron a asaltar las poblaciones al sur de las Tierras Altas. Después de un conflicto prolongado los descendientes del reino de los kwanyama fueron sometidos por las fuerzas portuguesas y alemanas entre 1900 y 1917.
A finales del los europeos habían comenzado a establecerse en el sudoeste de África, y Alemania recibió su esfera de influencia sobre la región durante la Conferencia de Berlín (1884-1885). Mediante el uso de tratados turbios, fuerza policial o por violencia, Alemania impuso gradualmente sus leyes coloniales sobre gran parte del área. En respuesta los hereros y namas del centro y sur de Namibia lanzaron rebeliones que fueron aplastadas brutalmente por las tropas alemanas. Aunque los ovambos participaron en una batalla durante la rebelión herero (1904-1907), los alemanes no recurrieron a la fuerza militar para establecer su dominio en Ovambolandia. Optaron por una estrategia de pequeños tratados con los jefes de cada reino o comunidad para reclamar la soberanía sobre la región norte, un proceso que completaron en 1910.
miniatura|Grupo de personas ovambo a principios del En Angola los ovambo tuvieron una participación marginal en la guerra de independencia (1961-1974). El único episodio relevante tuvo lugar en 1968 cuando se negaron a reasentarse en los territorios que les adjudicaba el gobierno colonial portugués. La guerra de independencia angoleña desplazó a muchos ovambos a Namibia, obligándolos a adoptar el estatus de refugiados.
En Namibia se descubrieron diamantes en 1908 y los esfuerzos alemanes se concentraron en asegurar el acceso a los ríos interiores que conducían a los yacimientos. Los ovambos lograron permanecer apartados del poder europeo en esos primeros años del . Después de la Primera Guerra Mundial (1914–18), la colonia alemana del suroeste de África se convirtió en un mandato de la Sociedad de Naciones bajo la supervisión de Sudáfrica que años más tarde utilizó la fuerza militar para consolidar su control sobre Ovambolandia. Mantuvo su administración de la región después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y esencialmente la consideró como una quinta provincia bajo el régimen del apartheid que impuso a partir de 1948. Bajo el dominio colonial, Ovambolandia proporcionó mano de obra migrante para las otras partes del territorio. Como resultado, sus habitantes fueron confinados en tierras improductivas, obligados a trabajar para las asciendas europeas y vivir en una pobreza considerable.