El Club Nacional es una entidad deportiva con sede en barrio Obrero de la ciudad de Asunción que se desempeña en la Primera División de Paraguay.

Fue fundado el 5 de junio de 1904 por estudiantes del Colegio Nacional de la Capital (el cual habría sido la inspiración para el nombre, camiseta y escudo),MARCA.com (ed.): El tricolor a las puertas de su capítulo más glorioso Nacional de Paraguay, su mejor historia es el presente. (julio de 2014). Consultado el 12 de agosto de 2014. teniendo como actividad principal al fútbol profesional. Aunque también promueve la práctica de otros deportes.

Es uno de los cinco clubes fundadores de la Asociación Paraguaya de Fútbol, en la cual milita en la primera división. Se halla entre los cinco equipos que han conquistado más campeonatos nacionales, con nueve títulos regulares además de otros torneos oficiales y amistosos. A nivel internacional su mayor logro lo constituye haber disputado las finales de la Copa Libertadores 2014, en su séptima participación en la misma.

Sus partidos de local los oficia en su emblemático Estadio Arsenio Erico, cuyo nombre se debe al exjugador considerado el mejor futbolista paraguayo de todos los tiempos, además de ser el máximo goleador histórico de la primera división de Argentina, en la que participó marcando para el club Independiente.

El club disputa el clásico de Barrio Obrero enfrentando a Cerro Porteño.

Historia Coyuntura política Entre los años 1904 y 1912, se vivió uno de los períodos históricos más azarosos de la vida paraguaya, solo desde 1908 se habían sucedido siete presidentes y estallado cuatro sangrientas revoluciones campales.

A principios del , el coronel Juan Antonio Escurra asumió constitucionalmente el poder el día martes 25 de noviembre de 1902, día de la Jura de la Constitución de 1870. Pese a su nueva tendencia reformista, este régimen colorado, gastado por tantos años de gobierno, se debatía en el vacío. La "vieja guardia" encabezada por José Segundo Decoud fue desplazada y el presidente Juan Antonio Escurra apeló a los elementos jóvenes del coloradismo que se hallaba debilitado por la profunda división entre "caballeristas" y "egusquizistas". Pero como en el país había evidentes signos de descomposición política, fue difícil recomponer una fuerza de poder en unidad granítica, cohesionada y disuasiva.

Entretanto, en una de las tantas anarquías reinantes, las dos facciones del Partido Liberal, "cívicos" y "radicales", se reunieron bajo la dirección del general Benigno Ferreira, y el día lunes 8 de agosto de 1904 iniciaron una revolución campal para tomar el poder.

Los sublevados establecieron su cuartel general en Villa del Pilar, y el movimiento se extendió rápidamente por todo el país. Tras algunos intentos de conciliación, que resultaron infructuosos, el día lunes 12 de diciembre de 1904 y con la mediación de representantes de Argentina y Brasil, se ajustó y concretó el "Pacto de Pilcomayo", en virtud del cual Juan Bautista Gaona asumía siete días después (lunes, 19 de diciembre de 1904) la Presidencia de la República. El Partido Liberal se hizo cargo de la dirección política del país por más de 30 años ininterrumpidos. A pesar de todo, en un año particularmente difícil para el Paraguay, en medio de una gran inestabilidad política y la consecuente intranquilidad generalizada de la población, unos "imberbes adolescentes", como desoyendo las "discordias" de sus mayores, protagonizaron un capítulo importantísimo para la posteridad de nuestro fútbol.

A pesar de todo lo acontecido en la cotidianeidad paraguaya, dos meses antes de que estallara la revolución donde falleciera –alevosamente asesinado– el insigne presidente del "Foot Ball Club Olimpia" don Lucio Sila Godoy, el día viernes 18 de noviembre de 1904, se fundaba el segundo club del fútbol local, cuyos ideólogos provenían en su totalidad de la máxima institución de enseñanza: el Colegio Nacional.

El club se fundó el día domingo 5 de junio de 1904, bajo la denominación de "Nacional Foot Ball Club".

Génesis fundacional En el ocaso del , los programas de estudio en los colegios no contemplaban dicha disciplina. Pero una vez implementados los llamados "Ejercicios Físicos" como parte del desarrollo integral del alumno, el profesor-atleta William Paats hizo lo suyo incentivando el aprendizaje y perfeccionamiento de varios estilos deportivos, buscando despertar el interés de sus dirigidos a fin de adquirir salud física y mental.

Imbuidos de entusiasmo, los jóvenes de Asunción rápidamente abrazaron un novedoso juego: el football. Don William trató de imponer el cricket; sin embargo, la atención juvenil se volcó hacia el football, siendo justamente ellos los responsables de su inusitada expansión posterior. Varios entes educacionales prontamente formaron sus respectivos teams como el "Colegio de los Salesianos", la "Escuela de Derecho" y la "Escuela Normal de Maestros", dirigido este por el mismo William Paats. La sociabilidad y unión entre compañeros iban fomentándose alrededor del football.

El "Centro Estudiantil del Colegio Nacional" recibía a través de sus integrantes informaciones de países como Chile, Argentina, Uruguay y Brasil donde había ya por doquier clubs que practicaban el football por desafío. Paralelamente, Asunción despertaba de su letargo con la aparición de nucleaciones análogas, como los clubes "Nacional de Regatas El Mbiguá" (martes 6 de mayo de 1902) y "Olimpia Foot Ball Club" (domingo 25 de julio de 1902).

Entonces, la generalizada idea de FUNDAR una sociedad aglutinante para compañeros y amigos que ya venían ensayando el novel sport se convirtió en un proyecto que trascendería los límites del predio colegial, a fin de desafiar a quienes les cruzaran el camino.

El Colegio Nacional de la Capital funcionaba en aquel entonces en el actual Colegio Nacional "Asunción Escalada" (Iturbe esq. Presidente Franco); la reunión fundacional de los deliberantes se llevaría a cabo a escasas ocho cuadras del colegio: calle Brasil Nro. 142 casi Asunción (hoy Mariscal López), domicilio de don Ángel María Molinas, padre del alumno Ángel Molinas (h).

La catarata de ansiedad, propia de los jóvenes, los indujo a cometer un "garrafal error". A la 1 PM del domingo 5 de junio de 1904, hora de la "sagrada siesta", irrumpieron bulliciosamente en la vivienda de la "Familia Molinas". Lógicamente fueron "invitados" a retirarse de la casa por un lapso prudencial y esperar el momento adecuado para concretar la reunión de tan acariciado propósito.

Con una mezcla de recogimiento y frustración, la estudiantina tomó la calle caminando en confusa dirección. Más prontamente fue atraída por la protectora sombra del elegante yvapovõ, que hasta el presente se yergue en la misma esquina de la casa ya demolida. Tal vez el paternal árbol los impregnó de magia y sabiduría, porque, instintivamente, lo adoptaron como lugar propicio para deliberar posturas y escudriñar ideas que convirtieran la anhelada fundación de la "sociedad sportiva" en una obra tangible. Así, el yvapovo pasó a ser el símbolo del club.

Cuando ya todo quedó acordado, volvieron a la casa-habitación, y siendo las 2.45 PM se inicia la reunión con sus mayores, definiendo pautas y normas a establecer. Era el GÉNESIS de una bella realidad.

El escribano Roque Encina, padre del estudiante Roque Encina (h), se encontraba ya a esas horas presente, pues una buena amistad lo unía al dueño de casa.

Los jóvenes, al instante, ponen en conocimiento de sus decisiones a los señores nombrados y ambos toman la batuta. Se labra el acta correspondiente en un pequeño cuaderno colegial, donde plasman lo resuelto por los "albinos imberbes e irreverentes", quienes no superaban el segundo curso (14 años de edad), aunque destinados estaban a protagonizar un hito en la historia de nuestro football.

Los "chicos" que integraban el equipo de football en el colegio, más otros compañeros atraídos por la novedad, ya formaban un "ente" sin nombre ni fundación. Nada formal. Pero sí había un cúmulo de deseo y entusiasmo expansivo y en total desorden.

La consigna era la de formar un buen cuadro de football que midiera sus habilidades frente a los avezados dirigidos de Paats. Tanto empeño han puesto en sus ensayos que el mismo don William, al notar el fervor de los aprendices, les sugirió que fundaran un club. En la medida que hacían progresos en la práctica y técnica del juego, la confianza fue ganando terreno, y como consecuencia lógica, surge el anhelo de convertirse en institución con presencia y relevancia.

Y es así como, al labrar el acta aquel domingo de junio, dejan constancia de que la "sociedad" ya existía antes de la fundación. Sus bienes consistían en dos balones y dos arcos (cuatro pares de goal) comprados en Buenos Aires. Quedó pendiente la adquisición del "libro de reglamentos del juego de football".

Los "miembros" depositaron su confianza y sus mínimas contribuciones en el compañero Alejandro Doldán, quien fue una especie de "tesorero mbarete" y caudillo de la "sociedad fantasma".

Guillermo Stewart El Dr. Guillermo Stewart (1830-1916) nació en Inglaterra. Médico de profesión, llegó al Paraguay en 1858. Formó familia en Asunción con Venancia Triay. Fue médico de cabecera de Carlos A. López y de su hijo Francisco S. López. En muchos reportajes narró los detalles de la Triple Alianza que le tocó vivir como los tribunales de San Fernando. Apoyó el "football" que practicaban los estudiantes. Fue socio honorario vitalicio del Nacional Football Club. Su quinta sirvió de field al gremio deportivo y fue la primera cancha de la Academia.

El primer equipo Para formar el team de los "ejercicios físicos", fue necesaria la unión de 11 menudos uniformados que en sus ratos de ocio daban patadas a los cuatro puntos cardinales.

Estos compañeros incorporaron a otros amigos que sintonizaban la misma melodía. Se multiplicaba la masa de enjundiosos peloteros para desembocar en la fundación del club. Esa pléyade de cracks que irregularmente jugaban antes de que se fundara el club estaba constituida por las siguientes "estrellas del firmamento":

Arquero: Alejandro Doldán Defensas: Fernando Fernández Urdapilleta, Saúl Fernández Urdapilleta Medios Campistas: Adolfo Viveros, Julio Teodoro Decoud y Sergio Mazó. Delanteros: Irenarco Candia, Blas Gutiérrez (h), Angel Molinas (h), Roque Encina (h) y Pedro Cáceres

Los fundadores del club El acta de fundación del club reza así:

El primer uniforme y sus cambios Desde siempre, tuvo el mismo uniforme, incluso antes de la fundación. Para formalizar esa costumbre hecha "ley", el día martes 10 de abril de 1906, en el acta XII, se dejó constancia de la regularización de los colores que consistía en una "disfrazada imitación" del uniforme colegial. Es decir: blusa blanca de mangas largas, pantalón blanco con cinto negro, gorro negro, media negra y bota para el efecto. Así era la originaria vestimenta del Nacional Foot Ball Club, cuya raíz medular estaba impregnada del alma de los fundadores, academicista e intelectual.

La camiseta sufrió pequeños cambios a lo largo de la historia del club. Nacional cambia la casaca blanqui-verde por la remera alba con la banderita paraguaya, todas obsequiadas por el Club Nacional de Football de Uruguay al presidente Pedro Larán. Desde esa fecha el club conserva la casaca alba como su primer indumentaria.

El nombre del club Ya fundado el club, increíblemente, se omitió la denominación del mismo, tal vez, fruto de la alegría y del ensueño anestésico y obnubilador, propio de los entusiasmos desbordados. Así, ese crucial detalle fue detectado 15 días después de la fundación, por lo que se resolvió convocar a una asamblea extraordinaria para el día domingo 19 de junio de 1904 en el mismo local del Colegio Nacional para tratar el caso y formalizar una solución al espinoso tema.

Al respecto, el acta III, con meridiana claridad, describe:

Una carta histórica