Luis Daoíz y Torres (Sevilla, 10 de febrero de 1767 – Madrid, 2 de mayo de 1808) fue un militar español que participó de manera activa en el levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses el 2 de mayo de 1808, inicio de lo que sería la guerra de la Independencia. Junto con su compañero Velarde pasó a la historia como uno de los principales héroes de aquella jornada.
Origen y familia
Por vía paterna provenía de un linaje navarro, los Aoiz o Aoyz, apellido que derivó en D'Aoiz y Daoíz, con la llegada de una rama de esta familia a Gibraltar en el .
Su padre, Martín Vicente Daoíz Quesada, pertenecía a una antigua familia noble de Navarra (de la villa de Aoiz) muy vinculada a la milicia desde tiempos de la Reconquista. A dicho linaje pertenecieron caballeros como Berenguer D'Aoiz, que se estableció en Navarra, y García Garcés D'Aoiz, que intervino en la batalla de Las Navas de Tolosa.
En el año 1637, Martín de Aoiz Martínez (cuarto abuelo de Luis), llegó a Gibraltar, donde se casó con su pariente, también de ascendencia navarra, María de Mesa Trujillo. Lograría hacerse a través de compra con dos cargos, de alguacil mayor y regidor perpetuo. Luis Joaquín Aoiz y Mesa Trujillo (tercer abuelo), heredó los cargos de su padre, se casó con Isabel de Quesada y tuvo como hijo a Martín Martínez Daoíz y Quesada (bisabuelo de Luis), que fue testigo en primera persona de la pérdida de la plaza de Gibraltar en el año 1706, perdiendo como otros muchos vecinos gran parte de su hacienda y posesiones. A partir de ahí fue vecino de distintas localidades, como San Roque, Medina Sidonia y Sanlúcar de Barrameda. La familia tenía la finca de Quesada, en Cádiz, y la de Espínola, en El Puerto de Santa María.
Gómez Imaz (1894) afirmaría que los Daoíz tuvieron dos señoríos en Navarra, de la Rosea (Rasea) y de Mendiburúa, con el palacio de Soroquiáin, así como nueve merindades, casa principal en Aoiz y Monreal, junto a sus campos y viñas.
Luis Joaquín Daoíz Quesada y Gutiérrez del Mazo (abuelo), nació en Medina Sidonia. Contrajo matrimonio en El Puerto de Santa María en 1734 con Isabel de Mirabel e Iriarte Herrera, matrimonio del que nacería en la misma localidad, en 1739, Martín Vicente Daoiz Quesada (padre de Luis Daoiz).
Martín Vicente Daoíz Quesada nació en El Puerto de Santa María, trasladándose posteriormente a vivir a Sanlúcar de Barrameda. El 2 de febrero de 1766 se casó en la Iglesia de San Miguel de Sevilla con Francisca Torres la Vega Ponce de León, hija del III conde de Miraflores de los Ángeles. Este mismo año, el matrimonio se instaló en la casa de la madre de ella, en el número 70 de la calle del Horno, cerca de la actual Plaza de la Gavidia, en la colación de San Miguel. Allí nació Luis Daoíz en 1767.
Los padres de Daoíz se instalaron en la collación de San Andrés en 1808 y de nuevo en la de San Miguel en 1811.
En 1808 su pariente, Manuela Daoíz, era camarista de la reina, y el hijo mayor de su tío Fernando Dao´zz, teniente general de la Armada, era caballero paje del rey.
Biografía
Infancia
Luis Daoíz nació en Sevilla en el número 70 de la calle de Horno, en el entorno de la actual Plaza de la Gavidia, el martes 10 de febrero de 1767. Fue registrado en el folio 26 del libro de bautismo de la parroquia de San Miguel con los nombres de Luis Gonzaga Guillermo Escolástica Manuel José Joaquín Ana y Juan de la Soledad. Su padrino fue fray Juan Mateos, un presbítero de los carmelitas calzados. Sus hermanos se llamaban María del Rosario (primera condesa de Daoiz), Francisco y Josefa.
Recibió la enseñanza primaria en su propio domicilio y, posteriormente, estudió en el Colegio de San Hermenegildo, de los jesuitas, en el mismo barrio.
Carrera militar
thumb|right|Luis Daoiz comenzó su carrera militar en el Real Colegio de Artillería de Segovia, situado en su Alcázar. En la adolescencia, mostró deseos de entrar en la carrera militar. Su padre consiguió plaza para él en el Real Colegio de Artillería de Segovia, situado en el Alcázar de dicha ciudad. Para entrar en el cuerpo era necesario probar ascendencia noble. La información de nobleza de Luis fue aprobada el 10 de julio de 1781 por el escribano del rey, Manuel García de Castro, y por el teniente asistente de Sevilla, Fernando Vivero Sánchez.
Entró en el Colegio de Artillería el 13 de febrero de 1782 como cadete. Fue buen estudiante y se distinguió en la esgrima de sable y de espada. En enero de 1787 fue hecho subteniente de artillería.
Entre 1790 y 1791 Ceuta fue sitiada por los marroquíes y Daoiz se presentó voluntario para su defensa, al mando de una batería de su regimiento.
En 1791 fue enviado a la de la ciudad de Orán como agregado a la compañía de minadores. Participó en la defensa de la ciudad de los ataques del bey de Mascara. Finalmente, las plazas norteafricanas de Orán y Mazalquivir fueron entregadas a los argelinos por un tratado del 12 de septiembre de 1791.
Como premio por su comportamiento, fue ascendido al grado de teniente de artillería el 18 de febrero de 1792.
En 1793 España declaró la guerra a la Francia revolucionaria. En marzo de 1794 Daoiz se incorporó a luchar en este conflicto, conocido como guerra del Rosellón. Utilizó artillería fija y la nueva artillería ligera, ya que el sistema de artillería ligera de Gribeauval se había popularizado en Europa. El 25 de noviembre los franceses llevaron a cabo un contraataque y Luis Daoiz fue hecho prisionero, permaneciendo en Toulouse como tal. Durante su cautiverio, conocida su valía como militar y artillero y sus conocimientos del inglés, el francés, el italiano y el latín, recibió ofertas de pasarse al bando revolucionario francés, ofertas que rechazó, pues su único deseo era regresar a España para prestar sus servicios en sus campañas.
Tras la firma de la Paz de Basilea en 1795, que puso fin a la contienda, fue liberado. En octubre de 1795 llegó a Barcelona.
En 1796 comenzó la guerra anglo-española. En 1797 tuvo lugar un bombardeo inglés a Cádiz y Daoiz fue destinado a esta ciudad. El 11 de julio le fue confiado a Daoiz el mando de una "tartana cañonera con hornillo de bala roja". Siguiendo órdenes del almirante José de Mazarredo, se enfrentó con su tartana al navío inglés El Poderoso.
Daoiz fue destinado al navío San Ildefonso, de 74 cañones, al mando de José Uriarte de Borja. Embarcó con tropas de su cuerpo de artillería en octubre de 1798. Cádiz estaba bloqueada por la flota inglesa, pero los barcos ingleses se retiraban en invierno a otras costas para evitar los temporales. Entonces el navío San Ildefonso y el San Fulgencio partieron de Cádiz con destino a Veracruz.
En 1799 el navío San Ildefonso fue al puerto de Santoña, en Cantabria, acompañado del navío San Fulgencio y de las fragatas Esmeralda, Clara y Medea, trayendo un cargamento de 7 millones de pesos.
En noviembre de 1800 Daoiz se encontraba en La Habana ejerciendo como teniente. Al revisar las gacetas oficiales atrasadas, descubrió que el 4 de marzo, estando en la mar, le habían ascendido a capitán de artillería. Se hizo con algunos bienes en esta ciudad cubana, que liquidó en 1801.
Durante su servicio en la Armada escribió "Método que debe usarse para la enseñanza de la tropa y marinería en los ejercicios de cañón y abordaje". Se hallaba entre los papeles que, a su muerte, recogió de su casa Manuel Almira y que, en 1813, fueron depositados en la Dirección General de Artillería.
El 21 de junio de 1802 Daoiz dejó de prestar servicio en el navío San Ildefonso, quedando el buque desarmado en el departamento marítimo de Ferrol.
El 7 de julio de 1802 fue destinado al Tercer Regimiento de Artillería de Sevilla. Allí le asignaron misiones de carácter científico, por sus conocimientos matemáticos y por su aplicación al desarrollo de la artillería.
El 2 de diciembre de 1803 Manuel Godoy le ordenó a la fundición de bronces de Sevilla la construcción de dos piezas de calibre "de a ocho", según el proyecto del brigadier Vicente María de Maturana, para dar servicio a la artillería a caballo. Estas dos piezas debían de poder disparar balas, granadas y metralla. Para este fin, se creó una comisión, en la que estuvo Luis Daoiz. Maturana dirigió a esta comisión un escrito en el que explicaba que los cañones ideados por él pesaban menos, lo que facilitaba el traslado de los mismos, y señalaba las pruebas que se deberían realizar con ellos. Tras realizar las pruebas, el 15 de agosto de 1804 la comisión emitió un escrito que decía:
El comandante Juan Arzadun Zabala publicó un folleto en Madrid en 1908 en el que decía que Daoiz tenía concertado un matrimonio con una mujer de Utrera y que, finalmente, habría sido investida monja por Judas José Romo y Gamboa, que fue arzobispo de Sevilla entre 1847 y 1855.
Fue llamado a Madrid para formar parte de una comisión de oficiales con el propósito de redactar una Historia de la artillería española.
El 29 de marzo de 1803 se instalaron un parque de artillería y el Museo del Ejército en el Palacio de Monteleón. El entonces príncipe Fernando visitó las dependencias, sin previo aviso, el 6 de abril de 1807.
A comienzos de 1808 Daoiz era jefe de detall en el Parque de Artillería de Monteleón.
Planes de los militares españoles
Las tropas francesas ocuparon Madrid el 23 de marzo de 1808. El 10 de abril, Fernando VII partió de Madrid hacia Bayona, Francia, a encontrarse con Napoleón. Llegó al país galo el 20 de abril y no regresó.
Los artilleros Luis Daoiz y Pedro Velarde, capitán en la Junta Superior Facultativa del Cuerpo de Artillería, empezaron a colaborar en un plan para conseguir la liberación del rey Fernando VII y la independencia del país. El plan, en líneas generales, consistía en concentrar tropas en la provincia de Badajoz y en La Mancha, y que estas recibieran refuerzos de Andalucía. Las tropas españolas situadas al norte del río Tajo deberían desplegarse hacia Ciudad Rodrigo, Salamanca y Zamora para marchar unidas hacia Benavente, donde esperarían la llegada de refuerzos de Galicia y Asturias.
Luis Daoiz consiguió que se uniesen al plan el capitán Joaquín de Osma y Tricio, el coronel Juan de Areco y Fernández de Mesa, el capitán César González, del capitán Juan Nepomuceno Cónsul, el teniente coronel Francisco Novella y Arazabal, los profesores del Colegio de Artillería Francisco Datoli y José Córdoba y Figueroa, el ayudante de profesor del mismo colegio José Dalp, el jefe de las cuatro compañías del quinto departamento (Segovia) Francisco Javier de Carassa, el subteniente Felipe Carpegna y el coronel director de la Fábrica de Armas de Plasencia Rafael Valbuena.
Para llevar a cabo el plan hacían falta armas y municiones, pero todas estaban vigiladas por los franceses. Daoiz, con el pretexto de necesitar completar la dotación para las unidades en sus plazas, se encargó de pedir más munición de cañón y de fusil. El comandante de infantería Navarro Falcón contribuyó con él permitiendo la fabricación de cartuchos de fusil, de metralla y la reparación urgente de algunos cañones. Se corrió la voz de que todo era para realizar ejercicios reglamentarios de instrucción militar. Los franceses sospecharon y consiguieron autorización del ministro de la Guerra, Gonzalo O'Farrill, para almacenar algunos efectos en el parque de artillería y poner una guardia para vigilarlos. Esta guardia francesa tenía órdenes de informar de toda cosa sospechosa que observaran y la conspiración se hizo más difícil. Apreciaron que se estaba fabricando allí una gran cantidad de munición y paralizaron la producción. El taller de fabricación se trasladó en secreto a una casa particular, pero allí la producción era menor.