La batalla del Lago Curcio tuvo lugar en los primeros años del reinado del primer rey de Roma, Rómulo, entre el ejército romano dirigido por el mismo monarca y los sabinos de Tito Tacio. Según la leyenda, al final de la batalla los dos pueblos resultaron unidos en una misma comunidad.
Historia
Una vez que los romanos fundaron la ciudad en el Monte Palatino, comenzó a crecer, con el fin de aparecer de acuerdo a Tito Livio "lo suficientemente potente como para competir militarmente con las ciudades de los alrededores." Dado que las mujeres eran escasas, esta potencia estaba destinada a no durar más que una generación, si los romanos no encontraban suficientes esposas con las que procrear niños nuevos a la ciudad.Tito Livio, Histoire romaine: livre I, paragraphe 9.
La juventud romana acogió con resentimiento las noticias de las embajadas, por lo que muchos fueron partidarios de usar la fuerza. Rómulo decidió, sin embargo, ocultar su resentimiento y organizar unos juegos solemnes en honor de Neptuno, a los que llamó Consualia. Luego, pidió a sus hombres que llevaran invitaciones a las ciudades vecinas de Caenina, Antemnae, Crustumenium y a los sabinos, que vivían cerca de la colina del Quirinal.
Después del espectáculo los padres de las chicas huyeron, acusando a los romanos de haber roto el pacto de hospitalidadPlutarco, Vie de Romulus, paragraphe 14, 2-6..Flavio Eutropio, Abrégé de l'Histoire romaine: livre I, paragraphe 2. Rómulo fue capaz de apaciguar los ánimos de las muchachas y, con el paso del tiempo, parece que la ira de ellas fue desapareciendo, gracias al cuidado y la pasión con la que los romanos las trataron en los días siguientes.
De los pueblos que habían sufrido la indignidad, los primeros vencidos fueron los de Caenina, que fueron conquistados por los romanosTito Livio, Histoire romaine: livre I, paragraphe 10..Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 14, 1. Luego fue el turno de los antemnatiTito Livio, Histoire romaine: livre I, paragraphe 11. y los crustumini. Ahora sólo faltaban los sabinos.
La batalla El último ataque llevado a cabo sobre Roma fue el de los sabinos. En el curso del ataque, se cuenta que la virgen vestal, Tarpeya, hija del comandante de la fortaleza Spurius Tarpeius, fue corrompida por el oro de Tito Tacio, y facilitó la entrada a la ciudadela fortificada del Capitolio a un escuadrón armado, bajo cualquier pretexto.Dionisio de Halicarnaso, livre VII, paragraphe 35; livre VIII, paragraphe 78, 5. La ocupación de la fortaleza por los sabinos llevó a los dos ejércitos a reunirse al pie de las dos colinas, Capitolio y Palatino, justo donde más tarde se colocó el Foro RomanoPlutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 4.), mientras que los comandantes de ambas partes exhortaban a sus soldados a luchar: Mezio Curzio por los sabinos y Hostus Hostilius por los romanos. El campo de batalla estaba rodeado por numerosas colinas, y no ofrecía vías de escape.Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 3. Hay que añadir que en aquellos días, las fuertes lluvias habían desbordado el río, sacándolo de su cauce y dejando un barro espeso, estancada, no fácilmente visible ni evitable, sino peligroso e insidioso.
Plutarco cuentan algunos sucesos curiosos en el curso de la batalla:
El comandante sabino, Mezio Curzio, un hombre de coraje altivo, que se encontraba a caballo, lejos de su ejército, logró escapar, de milagro luego que su caballo fuera tragado por un limo oscuro de ese lugar, que en virtud de este suceso fue llamado Lago Curcio;Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 5. Hostio Hostilio cayó durante la batalla que estalló poco después, lo que obligó a las tropas romanas a replegarse cerca de la puerta del Palatino;Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 6. Rómulo, herido por una piedra en el curso de la batalla, se desvaneció cuando los sabinos tomaron ventaja y comenzaron a llegar a la falda del Palatino;Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 7. a continuación, recuperado de las heridas, invocó a Júpiter y le prometió, en caso de victoria, la construcción de un templo, dedicado a él (Templo de Júpiter Stator,cerca del foro romano); Después, se arrojó en medio de la batalla, y organizó un contraataque sobre los lugares donde, unos años más tarde, se alzarían la denominada Regia, y el Templo de Vesta, pero los romanos llevaban las de perder frente a los sabinosTito Livio, Histoire romaine: livre I, paragraphe 12..Plutarco, Vie de Romulus, paragraphe 18, 7-9.
Fue en este momento cuando las sabinas, que habían sido secuestradas con anterioridad por los romanos, se lanzaron bajo una lluvia de proyectiles entre las facciones opuestas, para separar a los contendientes y aplacar sus iras.Tito Livio, Histoire romaine: livre I, paragraphe 13.
Consecuencias
Con este gesto, ambos bandos eligieron firmar un tratado de paz, declarar la unión entre los dos pueblos, asociar sus reinos, y transferir el poder de decisión a Roma. La ciudad vio así duplicada su población. Tito Livio cuenta que, para cumplir con los sabinos, los romanos tomaron el nombre de Quiritas, de la ciudad de Cures, mientras que el lago cercano, en la vecindad del foro romano, fue nombrado en memoria de la batalla y el comandante sabino Mezio Curzio, como Lago Curcio.
Véase también Anexo:Batallas Romanas
Referencias
Bibliografía Fuentes primarias Dionisio de Halicarnaso, Antichità romane, VII-VIII. Flavio Eutropio, Breviarium ab Urbe condita, I. Fasti trionfali Tito Livio, Ab Urbe condita libri, I. Plutarco, Vita di Romolo.
Fuentes historiográficas modernas Andrea Carandini, Roma. Il primo giorno'', Roma-Bari 2007.
Enlaces externos
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