La iglesia de Santiago de los Caballeros es un templo parroquial católico de origen medieval ubicado en la ciudad española de Cáceres. Pertenece al barrio de Santiago, al que da nombre, dentro del distrito Centro-Casco Antiguo,Los Barrios - SIG de Cáceres Ayuntamiento de Cáceres y forma parte del patrimonio histórico de los Extramuros de Cáceres.Unesco: Vieille ville de Caceres - Cartes
Era una de las cuatro parroquias históricas que existían en la ciudad hasta el , junto con las de Santa María, San Mateo y San Juan. En 1949, el templo fue declarado bien de interés cultural como parte integrante del conjunto histórico de Cáceres.Gaceta de Madrid de 2 de febrero de 1949
Localización Tras la reforma territorial de 2008, pertenece al barrio de Santiago, al que da nombre, en el distrito Centro-Casco Antiguo. Dentro del barrio, se ubica en el centro de la plaza de Santiago, un espacio público cuadrangular que esta iglesia divide diagonalmente en dos triángulos. Se ubica fuera de la muralla, unos ochenta metros al norte del punto en el que se hallaba la puerta de Coria. La plaza solamente es accesible a través de callejones (calles Caleros, Nuestra Señora de la Montaña y Picadero y travesía Sande), excepto en el suroeste, donde una pequeña plazuela separa este templo del vecino palacio de Godoy. Oficialmente, esta pequeña plazuela también se considera parte de la plaza de Santiago, y también se accede a ella únicamente a través de calles estrechas: Sande, Camberos y Godoy.
Historia Algunos documentos sitúan el origen de este templo en el , aunque los restos primeros que se conservan deben fecharse bastante más tarde, en el .
Dos siglo más tarde, ya en pleno renacimiento (), el maestro Rodrigo Gil de Hontañón se haría cargo de su restauración, incorporándose en este tiempo elementos constructivos y estéticos propios de la época. De ese momento son algunos de sus aspectos más destacables como son su espléndida capilla mayor o la sacristía.
Descripción Estructura El edificio posee una doble estructura, como consecuencia del cambio de arquitecto principal que tuvo lugar en 1554, cuando Rodrigo Gil de Hontañón se retiró de la obra y fue sustituido por Sancho de Cabrera. Por un lado, la capilla mayor, correspondiente a la dirección de Hontañón, conserva su anchura primitiva, que es de 10,55 m, y consta de dos tramos con ábside semipoligonal de cinco lados. Toda la capilla mayor está cubierta con bóveda de crucería: en el ábside es de forma estrellada, mientras que en la parte contraria, estructurada a modo de transepto entre dos capillas, pasa a ser de terceletes. De los dos tramos de la capilla mayor, el primero es el que conserva su origen románico, aunque desfigurado, mientras que en el segundo se ven columnas resaltadas y estriadas, con basas clásicas y sin más capiteles que la moldura corrida por los muros.
Junto a esta capilla mayor alargada, una única nave casi cuadrada de 22,40 m de ancho comprende el resto del edificio. Con esta estructura de nave única de tres tramos, Cabrera sustituyó el proyecto de Hontañón, en el que la iglesia iba a seguir teniendo tres naves. La nave se cubre con sencillas bóvedas de crucería, sobre pilares cilíndricos adosados a los muros. En el último tramo de esta nave se ubica un coro alto sostenido en tres arcos de medio punto, que dan acceso a un sotacoro con tres bóvedas de crucería. Entre estos arcos hay columnas y ménsulas jónicas con querubines, y la parte superior del coro cuenta con una balaustrada de piedra. El empalme de esta nave con el citado transepto de la capilla mayor fue definido como «una nave que en la cabecera se convierte en tres», según Vicente Lampérez, quien destacó a este templo en una lista de «disposiciones y estructuras excepcionales» de cabeceras de iglesias españolas.
El conjunto es una fábrica que combina mampostería y sillería. Interiormente, la nave está estructurada en grandes arcos, ligeramente ojivales, que ejercen un empuje excesivo para paredes de mampostería. Para contrarrestar el empuje de estas ojivas, la iglesia tiene al exterior muy acusados y recios estribos, que sobresalen en ambos costados de la nave, y que cuentan con algunos elementos decorativos que compensan la imagen que da su gran tamaño. En esto último, destaca la perforación que tienen en su tercio inferior, donde forman arcos entre el muro y el punto exterior de apoyo. En las portadas laterales, los estribos que las flanquean tienen dicho punto de apoyo sobre columnas toscanas bajas y gruesas.
En cuanto a los vanos, este templo cuenta únicamente con dos portadas, situadas enfrentadas entre sí y ubicadas cercanas a los pies del templo, una abierta en el muro de la epístola y la otra en el muro del evangelio. Por su aspecto, han sido fechadas en los últimos años del . Ambas portadas son góticas, con arquivoltas sobre pilastras estriadas y dentro de un alfiz. La del lado de la epístola se distingue por tener, sobre la clave del arco apuntado, un escudo en el que aparece esculpida la imagen de un peregrino, identificado tradicionalmente con el apóstol Santiago. En la del lado del evangelio, con forma de arco conopial, no hay escudo, y la clave del arco se extiende para conectarse con la línea del alfiz. Sobre cada portada, ya por encima del alfiz, hay una fila de canecillos, varios de los cuales se hallan muy deteriorados. En cuanto a los vanos de luz, destacan por su tamaño algunas ventanas en arco de medio punto abocinado, así como un ojo de buey en cada lateral; estos dos últimos coronan los relieves monumentales heráldicos que hay sobre las portadas.
La ausencia de una portada principal se debe a la peculiar ubicación de la torre del campanario. Esta estructura de planta cuadrada se sitúa en el centro del imafronte, sin más acceso que desde el interior. Al igual que el resto del edificio, está construida en mampostería con refuerzos de sillería. Se organiza en dos cuerpos, y la corona un gran chapitel piramidal rematado en veleta. El segundo cuerpo es el que alberga los cinco grandes vanos para las campanas: uno en lo alto del imafronte y dos en cada lateral. Una inscripción que aparece grabada dentro de una cartela indica erróneamente que fue reconstruida en 1738; esto se debe al deterioro de la cartela, pues se refiere realmente a 1758, cuando el campanario tuvo que ser reconstruido como consecuencia del terremoto de Lisboa de 1755, como prueba la documentación del archivo parroquial.
Capillas, sacristía y conjunto funerario miniatura|Capilla En el templo hay un total de cuatro capillas laterales, todas de los siglos -. Estas cuatro son las capillas oficialmente reconocidas como tales por consenso historiográfico, aunque en los muros interiores también hay insertados varios arcos que albergan imágenes, y que a veces reciben la denominación de capillas. De las cuatro capillas señaladas, dos de ellas son las capillas absidales góticas que se añadieron al antiguo templo románico en sus últimos años, y que en el se encajaron en la nueva cabecera como las capillas laterales del crucero. Estas dos capillas principales están cubiertas con bóvedas de crucería, y destacan artísticamente sobre las otras dos, que se ubican en los laterales de la nave, carecen de elementos arquitectónicos destacables y están cubiertas con una sencilla bóveda de cañón.
Entre las dos capillas laterales del crucero, la del lado de la epístola es la fundada por el clérigo Alonso de Guzmán. Aunque es denominada habitualmente con el nombre de su promotor, o conocida simplemente como «capilla de los Guzmán», oficialmente es la «capilla de las Ánimas Benditas». Destaca por albergar el sepulcro de pared del citado clérigo que la fundó, fallecido en 1525. Se accede a su interior mediante un gran arco apuntado, y su bóveda de crucería destaca por albergar diversas formas geométricas. Solamente se conserva el esqueleto de la estructura inicial, pues los muros y bóveda originales tuvieron que ser desmontados a mediados del por el mal estado de la construcción. Aunque la capilla se restauró de la forma más fiel posible al diseño original, internamente tuvo que quedar estabilizada mediante una nueva estructura de hormigón.
Entre la capilla de los Guzmán y la portada de acceso al templo, se ubica la capilla del Nazareno, conocida por albergar la imagen titular de la cofradía homónima, cuyo especial valor histórico hace que esté protegida por una reja instalada en la década de 1950. En su origen fue fundada por un canónigo apellidado Cabezalbo, y heredada por su familia noble, de la que existen pocos datos; debido a ello, es conocida tradicionalmente como la «capilla de los condes de Cabezalbo», un título nobiliario que no existe. En los siglos y se encargó de la misma la actual cofradía, hasta entonces conocida como «cofradía de la Misericordia», al instalarse aquí en 1609 la imagen del Nazareno.
La capilla del Nazareno ha sufrido numerosas reformas, debido a la popularidad de la imagen que alberga. En 1784, se vendió su retablo original a la cofradía de San Vito y se reformó completamente la capilla, convirtiéndola en una estructura prominente sobre la vía pública, que tras una estancia principal albergaba la imagen dentro de un gran camarín barroco con cúpula. El camarín se extendía sobre el cementerio parroquial, por lo que no se cuidó su aspecto exterior en sus sucesivas restauraciones, y llegó al como una estructura discordante de cemento y uralita. Debido a ello, entre 1978 y 1985 se hizo una profunda obra que redujo la capilla a su tamaño actual: un arco de medio punto que penetra en el muro hasta poco menos que la longitud de los contrafuertes, y que no tendría relevancia si no fuese por su historia y por la imagen que alberga.
Frente a la capilla de los Guzmán y con un aspecto similar, en el lado del evangelio se ubica la conocida como «capilla de los Osma», que perteneció sucesivamente a las familias nobles Osma y Romero-Mocotela. Originalmente fue denominada «capilla de San Juan Bautista», pero actualmente su denominación oficial es «capilla de la Virgen del Amor Hermoso». Fue fundada como capilla funeraria por Rodrigo de Osma, deán de la catedral de Badajoz, que en tiempos de los Reyes Católicos se había refugiado en los Estados Pontificios, probablemente protegido por el cardenal Bernardino, tras verse involucrado en algunos hechos violentos.Los escudos olvidados de Cáceres que revelan una emboscada, un crimen y una obra frustrada El Periódico Extremadura, 3 de agosto de 2026
Por último, al lado de la capilla de los Osma y frente a la del Nazareno, se ubica la capilla de los Villalobos. Tiene una estructura similar a la que actualmente presenta la del Nazareno, aunque sin reja, y está gestionada por la cofradía del Vaquero, que guarda aquí una imagen de la Virgen de Guadalupe similar a la de su ermita.
Además de las cuatro capillas nobiliarias, en el templo hay una capilla bautismal. Se ubica a los pies de la iglesia, tras el sotacoro y junto a la torre, en el lado de la epístola. Está cubierta con bóveda de cañón de arco rebajado. Lo más peculiar de esta capilla se observa desde el exterior: sobre ella se extiende una estancia aneja del campanario, en la que durante varios siglos vivieron los campaneros con sus familias. La cubierta de esta estancia de los campaneros conserva algunos de los canecillos románicos del templo, así como la chimenea de su fogón.