La Manzana de Gómez es un edificio histórico de uso comercial ubicado en el centro de La Habana, Cuba, en los límites del municipio Habana Vieja. Inaugurado en 1917, fue el primer gran complejo comercial cubierto construido en la ciudad siguiendo modelos europeos de galerías comerciales.

El edificio ocupa una manzana completa delimitada por las calles Neptuno, San Rafael, Zulueta y Monserrate, junto a lugares emblemáticos del centro histórico como el Parque Central de La Habana, el Museo Nacional de Bellas Artes, el bar El Floridita y la calle Obispo.

Tras varias décadas de uso comercial e institucional, el inmueble fue restaurado en la década de 2010 y reabierto en 2017 como el Gran Hotel Manzana Kempinski, el primer hotel de categoría cinco estrellas plus de Cuba.

Historia

Origen del proyecto El proyecto de la Manzana de Gómez se remonta a finales del , cuando se concibió la construcción de un gran complejo comercial en una de las zonas más céntricas de La Habana. La iniciativa respondía al crecimiento económico y urbano que experimentaba la ciudad en ese período, así como a la influencia de las galerías comerciales europeas que se habían popularizado en ciudades como París y Milán.

Las primeras obras comenzaron bajo la iniciativa del empresario Julián Zulueta, quien encargó el diseño del edificio al arquitecto Pedro Tomé y Veracruisse. Sin embargo, el proyecto inicial no llegó a completarse en ese momento.

José Gómez-Mena Posteriormente, el terreno y el proyecto fueron adquiridos por el empresario cubano José Gómez-Mena Vila, miembro de una influyente familia vinculada a la industria azucarera y al desarrollo urbano de la capital. Gómez-Mena retomó el proyecto y promovió su finalización con el objetivo de crear un moderno centro comercial que integrara tiendas, oficinas y espacios de circulación cubiertos. A partir de ese momento el edificio comienza a llamarse Manzana de Gómez.

Construcción Los trabajos de construcción concluyeron en 1917. El complejo se concibió como una manzana comercial cubierta con varios niveles y calles interiores que facilitaban el tránsito peatonal entre las diferentes tiendas. En su momento representó una de las obras arquitectónicas más modernas de La Habana y constituyó el primer complejo comercial de estilo europeo construido en Cuba y el Caribe.

Arquitectura Estructura La Manzana de Gómez ocupa una manzana completa del centro de La Habana y está formada por un conjunto de edificios de cinco plantas organizados alrededor de un sistema de pasajes interiores. El diseño del edificio se inspira en el modelo de galerías comerciales cubiertas que se desarrolló en Europa durante el , como la Galerie Vivienne de París o la Galería Víctor Manuel II de Milán. Este tipo de espacios combinaba comercio, circulación peatonal y protección frente a las condiciones climáticas mediante pasajes interiores cubiertos a través de la manzana.

Galerías Uno de los elementos característicos del edificio es su sistema de galerías comerciales cubiertas, que albergaron numerosas tiendas y establecimientos. Estas galerías estaban destinadas a ofrecer protección contra las condiciones climáticas y facilitar la actividad comercial durante todo el año.

Calles interiores El conjunto se distingue por la presencia de dos calles diagonales interiores que atraviesan la manzana y conectan diferentes puntos del edificio. Estas vías peatonales integran la circulación interna con el tejido urbano exterior, permitiendo el acceso desde varias de las calles circundantes.

Usos históricos Comercio

Durante gran parte del funcionó como uno de los principales centros comerciales del centro de La Habana. En sus locales se establecieron tiendas, oficinas y diversos negocios que contribuyeron a consolidar el carácter comercial de la zona cercana al Parque Central.

Teatros En los primeros años del edificio funcionaron en los pisos superiores los teatros Politeama Grande y Politeama Pequeño, que tuvieron una existencia relativamente breve. Instituciones Además de su función comercial, el edificio albergó diversas instituciones y oficinas. Entre ellas se encontraba la sede de la Institución Iberoamericana de Cultura, presidida por el intelectual cubano Fernando Ortiz. Centros de enseñanza Después de 1959 algunos pisos fueron adaptados para uso escolar, entre ellos una secundaria denominada José Antonio Echeverría.

Restauración y hotel

Proyecto de 2013 A comienzos de la década de 2010 se anunció un proyecto para la restauración integral del edificio, que había sufrido deterioro tras décadas de uso y poco mantenimiento. El plan contemplaba la rehabilitación del conjunto arquitectónico y su conversión en un hotel de lujo con espacios comerciales.

Restauración Las obras de restauración se llevaron a cabo durante la década de 2010 e incluyeron la rehabilitación de la estructura original, la restauración de las galerías interiores y la modernización de los espacios para adaptarlos a nuevos usos turísticos y comerciales. El proyecto de restauración y reconversión del edificio requirió una inversión estimada en más de 100 millones de dólares.

Hotel Kempinski

El edificio reabrió en mayo de 2017 como el Gran Hotel Manzana Kempinski La Habana, operado por la cadena hotelera Kempinski en colaboración con el estatal Grupo Gaviota, propietario de la instalación. El hotel abrió sus puertas a los primeros huéspedes el 22 de mayo de 2017 y fue inaugurado oficialmente el 8 de junio del mismo año. El establecimiento fue además el primer hotel operado por la cadena alemana Kempinski en Cuba y uno de los primeros de la compañía en el Caribe.

La apertura del hotel se produjo en un contexto de expansión del turismo internacional en Cuba durante la década de 2010, tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en 2015.

El hotel cuenta con 246 habitaciones, incluidas 50 suites, y se convirtió en el primer hotel de categoría cinco estrellas plus de Cuba. La rehabilitación del edificio fue ejecutada por la constructora francesa Bouygues y desarrollada por la empresa inmobiliaria cubana Almest, con capital estatal cubano.

El hotel dispone de varios restaurantes, bares, spa, gimnasio y una piscina en la azotea con vistas al centro histórico de La Habana. En la planta baja se mantiene una galería comercial con tiendas de marcas internacionales como Versace, Giorgio Armani, Lacoste y Montblanc, retomando la tradición comercial histórica del edificio.

Tras su apertura, el hotel ha sido reconocido en premios internacionales del sector turístico, entre ellos galardones otorgados por los World Travel Awards y por los Prix Versailles dedicados a la arquitectura comercial y hotelera.

Véase también Parque Central de La Habana La Habana Vieja Arquitectura de Cuba

Referencias

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