2001: A Space Odyssey (conocida como 2001: Odisea del espacio en Hispanoamérica y 2001: Una odisea del espacio en España) es una película de culto británico-estadounidense del género ciencia ficción y épica dirigida por Stanley Kubrick y estrenada el 3 de abril de 1968. Marcó un hito por su estilo de comunicación visual, sus revolucionarios efectos especiales, su realismo científico y sus proyecciones vanguardistas.
Fue producida por Kubrick para la Metro-Goldwyn-Mayer y contó con Victor Lyndon como productor asociado. El guion fue escrito por el propio Kubrick y por el novelista Arthur C. Clarke, basándose en un cuento de este último titulado El centinela, escrito en 1948 y publicado originalmente en la revista 10 Historias de Fantasía, en 1951. Al igual que las cintas clásicas de los años 1960, la película conserva la grandeza técnica y los valores de producción de la era dorada de Hollywood, además del respaldo presupuestario de un estudio perteneciente a dicha época. Sin embargo, su enfoque experimental y filosófico también la sitúa como parte de la transición hacia el Nuevo Hollywood. En ese sentido, Kubrick logra una síntesis entre el sistema de estudios y el cine de autor, convirtiendo a la película en un puente entre ambas épocas del cine estadounidense.
Su trama se centra en un equipo de astronautas que trata de seguir las señales de radio emitidas por un extraño monolito hallado en la Luna y que parece ser obra de una civilización extraterrestre. El reparto está integrado por Keir Dullea como Dave Bowman, Gary Lockwood como Frank Poole, Douglas Rain como la voz de HAL 9000 y William Sylvester como el doctor Heywood Floyd.
Es una película de ciencia ficción multitemática, que aborda temas como la evolución humana, la tecnología, la inteligencia artificial y la vida extraterrestre. Se caracteriza por un notable realismo científico, por sus revolucionarios efectos especiales, por algunas de sus ambiguas imágenes, en algunos casos surrealistas e incluso psicodélicas. La banda sonora incluye música de Richard Strauss (la introducción de Así habló Zaratustra), Johann Strauss Jr. (El Danubio azul), György Ligeti y Aram Jachaturián. La dirección y diseño de los efectos visuales fueron obra de Kubrick y estuvieron supervisados por Wally Veevers.
La cinta se estrenó el 6 de abril de 1968 en el Cinerama Theatre Broadway de la ciudad de Nueva York. En un inicio, recibió críticas polarizadas, destacándose sobre todo sus efectos visuales y la abstracción de la trama, lo que los críticos tomaron como uno de los puntos débiles de la película.Sarris, Andrew. Review of 2001 review quoted from a WBAI radio broadcast in Jerome Agel's The Making of Kubrick's 2001, Signet Books, 1970. Pero, en la actualidad, es una de las películas más aclamadas de la cinematografía estadounidense y mundial. Según el American Film Institute, en 1997 2001: A Space Odyssey fue considerada por mil quinientos expertos de la cinematografía estadounidense como la vigésimo segunda mejor película estadounidense de todos los tiempos y en la revisión de la selección de dichos expertos para el año 2007 aparece como la número quince. Cf. [requiere registrarse gratuitamente]. Según la encuesta que realiza periódicamente el IMDb (Internet Movie Database), 2001: A Space Odyssey ha sido clasificada en el lugar 88, tras recibir, a la fecha de esta consulta, la cantidad de 137.013 votos entre los usuarios del sitio que votan regularmente (la metodología se explica al final de la lista en el sitio web); cf. Sus avanzados efectos especiales la hicieron acreedora de un premio Óscar en dicha categoría. En 1991, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.
Forma parte, además, del AFI's 10 Top 10 en la categoría de «ciencia ficción».
Argumento La secuencia del filme inicia con 2 minutos y 57 segundos de pantalla en negro con una banda sonora intrigante e inquietante la cual hace alusión a la nada misma, que es en sí el preludio de los eventos por venir. Seguido de esto vemos el logo de la Metro Goldwyn Mayer con su característico león para así dar paso a la imagen de la Tierra ascendiendo sobre la Luna, mientras que el Sol asciende a su vez sobre la Tierra, todos en alineación. En este momento comienza a escucharse la composición musical Así habló Zaratustra, de Richard Strauss, la misma que acompaña, en su mayoría, la primera parte de la película, titulada El amanecer del hombre.
El amanecer del hombre El segmento presenta la vida cotidiana de un grupo de primates antropomórficos en una árida sabana (todo sugiere, como la ciencia lo comprueba, una sabana casi desértica con casi todas las probabilidades en lo que hoy es África) unos 4 millones de años APVéase: Hominina; aunque tal datación era muy dudosa en la época en que se realizó el film. donde se les observa husmeando en busca de alimento y conviviendo social y aparentemente de forma pacífica. Después, uno de los miembros de esta manada es atacado y muere por un leopardo. Se muestra su disputa con otros grupos de primates muy similares por poder beber el agua fangosa de una charca y por el espacio vital, pero sin llegar al contacto físico. Se muestra cómo estos primates viven en constante estado de alerta, temen a la oscuridad nocturna y a sus depredadores, por lo que descansan con sueño nervioso en el fondo de una pequeña cueva.
En un amanecer, despertado por extrañas vibraciones acústicas, uno de los primates encuentra enfrente del refugio el monolito, un ladrillo de Euler o bloque ortoédrico perfecto de color negro de varios metros de altura con proporciones 1x4x9, que provoca la alarma en el grupo y un primer momento de confusión y miedo. Al poco tiempo, se acercan y, confiando prudentemente, llegan incluso a acariciarlo como reverenciándolo. A la postre, uno de los simios parece razonar y escalar del instinto a un nivel de inteligencia y se da cuenta de cómo utilizar un hueso como herramienta y arma, al tiempo que se observan flashbacks mentales del monolito, sugiriéndose que este ha motivado ciertos cambios en la conducta de los primates y les ha dado cierto grado de conciencia sobre los recursos disponibles para sobrevivir, debido a que ahora los monos son capaces de matar animales y comer carne. A la mañana siguiente le arrebatan el control de la charca a la otra manada, matando de un certero golpe en el cuello en el proceso al líder de la manada rival, usando el hueso como arma. Exultante con su triunfo, el primate vencedor lanza su hueso al aire, produciéndose una enorme elipsis temporal en la narración: el hueso que asciende en el aire pasa a convertirse en un satélite espacial que surca el espacio entre la Tierra y la Luna en el año 1999.
TMA-1 (Anomalía Magnética de Tycho no. 1) miniaturadeimagen|izquierda|La estación espacial con forma toroide que aparece en la película.
En 1999, el doctor Heywood Floyd viaja de la Tierra a la Luna en un Orión III, un avión cohete símil de transbordador espacial con aspecto muy futurista que recuerda a los proyectos de aviones de pasajeros supersónicos e hipersónicos diseñados en la segunda mitad de los 1960 (el vehículo lleva la insignia de la entonces importante aerolínea hegemónica de la época, hoy desaparecida en los 1990, Pan Am), que lo eleva hasta una estación espacial en torno al planeta Tierra. Mientras viaja como único pasajero, Floyd, dormido, deja escapar un bolígrafo que flota ingrávido, y una azafata le asiste y se lo regresa a su bolsillo. Se inicia la fase de aproximación a la estación espacial.
Esta estación espacial es enorme y tiene forma de doble rueda tórica que gira en torno a un cilindro, en el cual tienen su sección central el hangar de aterrizaje. Debido a la fuerza centrífuga, la zona de la estación que corresponde a la "rueda", al rotar, tiene una simulada gravedad artificial. La maniobra de aproximación es una coreografía espacial asistida por computadores de navegación con la música de El Danubio azul, de Johann Strauss II. En la estación espacial la vida se hace en uno de los anillos exteriores circulares (el otro se muestra en construcción), que poseen gravedad debido a la fuerza centrífuga de la rotación del conjunto, mientras que en la parte central, donde está el hangar para las naves, esta rotación no provoca gravedad. Durante su estancia, el Dr. Floyd realiza una videoconferencia con su hija en la Tierra, y luego mantiene un encuentro con varios científicos de otros países (incluida la Unión Soviética), en el que le preguntan sobre la extraña incomunicación con la base estadounidense de Clavius, y si son ciertos los rumores que apuntan a una epidemia en ella. Floyd cortésmente, pero con convicción, declina brindar detalles sobre el asunto a los soviéticos (y, por ende, también a los espectadores).
Después el doctor Floyd continúa el viaje a la Luna en un transbordador Aries B1B, una gran nave semi esférica blanca con capacidad de alunizar, y de nuevo, el alunizaje se convierte en una coreografía tecnológica acompañada de El Danubio azul: la gran nave tripulada semiesférica que aluniza asistida por sus ordenadores ingresa en un gigantesco hangar subterráneo con plataforma o mejor dicho excavado bajo la superficie de la Luna, descendiendo hasta la zona de descenso de la tripulación por una especie de gigantesco elevador.
Seguidamente en esa base lunar, en el interior para estar protegidos de la radiación del sol y el espacio, el doctor Floyd sostiene una reunión con altos miembros del Consejo Nacional de administración de las operaciones mineras en la Luna y devela que lo de la epidemia es solo un ardid, que se ha mantenido para apaciguar y alejar a los soviéticos de ese lugar de la Luna, y allí se revela el misterio: el doctor Floyd ha viajado para hacerse cargo de la investigación del descubrimiento de un monolito negro de perfecta forma ortoédrica (la misma clase de monolito que apareció en la escena inicial) y superficie lisa, que se hallaba enterrado en el cráter Tycho y que se descubrió durante un análisis magnético de la superficie lunar, por lo que fue bautizado como TMA-1 (Tycho Magnetic Anomaly #1 o "Anomalía magnética de Tycho número 1"). Hasta el momento el monolito se había resistido a cualquier tipo de análisis de su estructura o de sus características y tampoco había demostrado ningún tipo de actividad. Lo que quedaba claro es que se trataba de algo fabricado por una civilización extraterrestre avanzada, que había sido enterrado intencionadamente y que era la primera prueba real de la existencia de vida extraterrestre, por lo que se debía mantener en secreto de momento.
Así, viajan en un vehículo de transporte de superficie lunar (bastante similar a los de la serie Space: 1999) hasta la excavación y bajan a pie hasta el nivel del monolito, maravillándose al ver y tocar algo tan perfecto, plano, opaco e insondable. En ese momento está amaneciendo en esa parte de la Luna y el monolito, al recibir el primer rayo de sol desde que fue enterrado, emite una potente señal acústica que deja aturdidos a los presentes en la señal de radio de sus comunicaciones.
Misión a Júpiter 250px|miniaturadeimagen|derecha|Maqueta de la nave Discovery 1 miniaturadeimagen|360x360px|El "ojo" de HAL 9000.