thumb|right|230px|Antonio Negri, teórico principal del autonomismo italiano. El movimiento autónomo o autonomismo es una corriente política surgida desde la izquierda política y es, en algunos casos, parte de las interpretaciones del marxismo libertario (principalmente),"La realidad es que ninguna idea surge de la nada, y que, ya en los inicios del movimiento anticapitalista, el autonomismo tenía una larga trayectoria a sus espaldas" El Autonomismo y las luchas sociales por Albert García. En lucha, 7 de abril de 2010. y llega a coincidir con algunos postulados del anarquismo. Promueve un desenvolvimiento democrático y socializante del poder político, la democracia participativa, la horizontalidad, y una constante adecuación de las estrategias y tácticas a las realidades concretas de cada espacio.

Se caracteriza por criticar y evitar el vanguardismo y el burocratismo de los partidos y los sindicatos de izquierda clásicos desde un discurso anticapitalista, "Una de las principales corrientes del movimiento anticapitalista es el autonomismo." Toni Negri en perspectiva, por Alex Callinicos antiestatista, antiautoritario, antitotalitario y progresista. Esto apunta a analizar, criticar y evitar en la vivencia la determinación de las estructuras de poder de la sociedad capitalista y estatal, para así crear una autodeterminación de la vida que se base en la capacidad positiva y productiva de los sectores subalternos dentro de la modernidad, y así también determinar a la sociedad. Sus partidarios suelen ser llamados "autónomos" o "autonomistas".

Desde el punto de vista de la estrategia, entre los autonomistas existe la importante tendencia a enfatizar la política prefigurativa, o aquella acción que de entrada contenga las formas sociales que se desean instalar como la norma de la sociedad. Así también, se da en esta filosofía política las ideas relacionadas de la posibilidad de experimentación social y de la "rebeldía en el ahora"; por ende el movimiento es crítico con aquellas visiones políticas que aspiran a un mundo mejor que solo puede ser capaz de hacerse realidad "después de" realizar la revolución y no antes, como postulan los autonomistas.

Historia thumb|350px|right|Revolución de noviembre de 1918: soldados revolucionarios con la bandera roja en la Puerta de Brandeburgo, Berlín. Tiene antecedentes importantes en posiciones de marxismo libertario como el comunismo consejista y la izquierda comunista así como en el anarquismo, anteriormente se identificaba como operaísmo. Después de las revueltas europeas de fines de los sesenta emergería la posición autónoma con más fuerza liderada por movimientos de trabajadores y de estudiantes que se rebelaban contra el vanguardismo y burocratismo de los partidos comunistas.

Al llegar el fin de la década de los setenta, esta posición influenciaría posteriores que tomarían más diversidad al incorporar nuevas luchas, como las de los migrantes o las del feminismo y tendría nuevas expresiones, como las de los centros sociales y el movimiento okupa en general, y ya en la década de 2000 la iniciativa renovadora del primero de mayo tradicional conocida como EuroMayDay o en América Latina el neozapatismo, alejándose de esta manera, del tradicional sujeto revolucionario, al menos perdiendo este su exclusividad. En todo caso, hay que tomar en cuenta que la crítica al excesivo énfasis o la identificación del sujeto privilegiado revolucionario como la clase obrera ha existido siempre dentro del socialismo. Se podría decir que el anarquismo promueve las posiciones autonomistas en forma más constante que el marxismo aunque es claro que muchos que se identifican como "autónomos" no se adhieren al anarquismo o tampoco necesariamente al marxismo. Así mismo existen algunos anarquistas que se adhieren a las posiciones y movimientos autónomos.

Los sesenta y setenta: la crítica a los partidos comunistas y las revueltas obreras y estudiantiles En la mitad de los años sesenta la izquierda mundial se vio impactada por eventos como las descolonizaciones y los en el Tercer mundo. Por otro lado en la China de Mao Tse Tung se impulsaba el proceso conocido como la Revolución Cultural. Este movimiento se caracterizaba por querer criticar el burocratismo y en mucho era llevado a la práctica por estudiantes radicalizados que denunciaban a los viejos dirigentes del partido en sus prácticas burocráticas o en sus privilegios. Aunque este movimiento se mantenía dentro del proyecto de partido único dirigista y por tanto dentro del leninismo, de todas formas fue fuente de inspiración en todo el mundo para una nueva generación de militancia revolucionaria que quería renovar a la izquierda en lo que veía como estancamiento en las posiciones, sobre todo de los Partidos Comunistas tradicionales y de la socialdemocracia.

El fin de los años sesenta vería una revuelta estudiantil de alcance global. Es famosa la revuelta estudiantil del Mayo de 1968 en Francia. También habría que considerar las revueltas en países como EE. UU., Alemania, Bélgica y Japón. En el contexto de la Primavera de Praga en Checoslovaquia estudiantes fueron actores principales de los acontecimientos, así como en Polonia y Yugoslavia. En el contexto latinoamericano son famosos los eventos de la matanza de Tlatelolco, en la cual estudiantes en la Ciudad de México fueron acribillados por el Ejército mexicano. En particular es interesante notar que dentro del movimiento estudiantil mexicano de esa época existían algunas corrientes de pensamiento de marxismo libertario y freudomarxismo influidas pensadores de la Escuela de Frankfurt, en particular Herbert Marcuse. También en Argentina, especialmente en la revuelta del Cordobazo, los estudiantes tuvieron protagonismo esencial.

Lo que puede unir a estas luchas tan distantes en el globo es en algunos casos la crítica a las concepciones y práctica de la izquierda tradicional por parte de estudiantes radicalizados con un discurso más libertario que la izquierda marxista clásica y en algunos casos articulado a nociones de freudomarxismo, de relecturas de marxistas heterodoxos antes mencionados o de profundización del concepto de la alienación.

La influencia de la Internacional Situacionista right|thumb|250px|Ejemplares de la revista francesa Socialismo o barbarie. Habría que mencionar aquí al aporte reflexivo del situacionismo, el cual se inspiraba en el comunismo consejista y en la reflexión en el tema de la alienación y la reificación. Esta tendencia logró internacionalizarse y tendría influencia importante en los movimientos autónomos de los setenta. Así las críticas principales a los partidos de izquierda tradicionales, a las universidades, al sistema del capitalismo y al estado iban hacia el burocratismo, el autoritarismo y la centralización de estas instituciones. El legado principal para los movimientos autónomos de los setenta del situacionismo sería la problematización de la vida diaria y su experiencia subjetiva y la no intermediación en la resistencia y la lucha por parte de sindicatos, partidos u otras entidades burocráticas. Así en estos aspectos el situacionismo era tal vez la corriente más radical y renovadora de las existentes dentro del mayo francés que también incluyó a diversos tipos de marxismos-leninismos.

La discusión en torno a estos nuevos temas también llegó a penetrar a sectores de obreros organizados. En el mayo del '68 los obreros franceses acompañaron en las protestas a los estudiantes para después de lograr un alza salarial regresar al trabajo normalmente, tal como mandó el Partido Comunista Francés. En Italia, en cambio las revueltas obreras continuaron en forma importante hasta casi fines de la década de los setenta y, como veremos, en muchos casos tomaran unos caminos teórico-prácticos a los que se ha dado en llamar la línea del operaísmo.

El movimiento autónomo en Italia y su legado teórico La línea autonomista extraparlamentaria dentro de la izquierda comunista italiana comenzó a tomar fuerza en la década de los sesenta. En ese entonces comenzaba a hacerse más fuerte la insatisfacción de los comunistas obreros y estudiantes con la línea política del Partido Comunista Italiano así como con los sindicatos cercanos a él o los de la socialdemocracia. Estas posiciones motivaron cada vez más la autoorganización de estos sectores.

Desde estas posiciones aparecieron reflexiones inspiradas en los escritos de Socialismo o barbarie en Francia y la Tendencia Johnson-Forest de EE. UU. de décadas anteriores. Estos escritos trataban de estudiar las vidas de los trabajadores y las resistencias obreras que incluían varias formas de acción directa. Estas influenciaron a revistas de reflexión teórica militante como Quaderni Rossi, junto con su sucesor Classe Operaia, las cuales fueron influyentes en el desarrollo de la perspectiva autónoma italiana. Estas dos revistas fueron fundadas por Antonio Negri y Mario Tronti. La primera existió entre 1961 y 1965 y la segunda entre 1963 y 1966.

Ya a fines de la década de los sesenta estaban activos dos grupos de obreros organizados bajo esta perspectiva. Por un lado estaba Lotta Continua, liderado por Adriano Sofri y Potere Operaio, liderado por Antonio Negri, Franco Piperno, Oreste Scalzone, y Valerio Morucci. Estos desarrollaron reflexiones y prácticas de acción directa frente a los patrones y el estado en algunos casos reminiscentes del anarcosindicalismo.

El movimiento estudiantil autónomo apareció con fuerza desde 1966 y realizaba varias acciones directas como revueltas, ocupaciones de edificios universitarios y otras medidas, como el rehusarse a pagar por servicios públicos como transporte, la electricidad, gas, renta y comida. Muchos enfrentamientos ocurrieron entre los estudiantes y la policía durante las ocupaciones de universidades en el invierno de 1967-1968, durante las ocupaciones obreras de Fiat en marzo de 1968, y en Roma durante la "Batalla de Valle Giulia". El contenido básico de estas acciones era desafiar abiertamente las formas del capitalismo así como la propaganda por el hecho. Las organizaciones como Potere operaio y Lotta continua desaparecieron a comienzos y mediados de los setenta. El periódico Lotta continua siguió existiendo hasta 1982.

A mediados de los setenta comenzó a gestarse un importante movimiento de Radio libre emprendido por los nuevos militantes autónomos. Entre las más importantes radios estuvieron Radio Onda Rossa de Roma, Radio Alice de Bolonia, Controradio de Florencia, Radio Sherwood de Padua y otras menores, en Italia. Las nuevas formas que impulsaban los movimientos autónomos desafiaban las viejas estructuras y formas de la izquierda tradicional. Así describe un participante en esos movimientos, el filósofo-militante Franco Berardi (Bifo):

La dispersión del movimiento a mediados de los setenta fue corregida entre 1976 y 1978 por el nuevo movimiento conocido como Autonomía Operaia. En este siguieron participando figuras más antiguas como Oreste Scalzone, Franco Piperno, Antonio Negri y Franco Berardi, también conocido como "Bifo" (en la Radio Alice). El movimiento se puso activo especialmente en 1977 después del asesinato por parte de la policía del miembro de Lotta Continua Francesco Lo Russo en Bolonia. Este evento causó una serie de demostraciones en toda Italia. La universidad de Bolonia y La Sapienza de Roma fueron ocupadas por el movimiento de estudiantes. La dura represión estatal fue denunciada desde Francia por intelectuales simpatizantes del movimiento como Michel Foucault, Jean-Paul Sartre, Gilles Deleuze y Félix Guattari, los cuales también se opusieron a la crítica del Partido Comunista Italiano de la ocupación de la universidad de Bolonia. En este tiempo el PCI estaba promoviendo su nueva política de eurocomunismo y el llamado "Compromiso histórico" con la Democracia Cristiana.

thumb|right|280px|Miembros del movimiento social italiano Tute bianche.