Alcalá del Valle

es un municipio y localidad española de la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía.

Geografía física miniatura|Alcalá del Valle desde el cementerio miniaturadeimagen|361x361px|CONVENTO DE CAÑOS SANTOS BAJO LA LUNA

Situación Geográfica Alcalá del Valle se sitúa en el extremo nororiental de la provincia de Cádiz, formando parte de la comarca de la Sierra de Cádiz. Por su ubicación estratégica, se encuentra al sur de Setenil de las Bodegas; enclavada en la zona occidental de la Serranía de Ronda, a cuya comarca natural pertenece geográficamente.

El municipio se localiza a 155 kilómetros de la capital gaditana y a solo 24 kilómetros de Ronda, actuando como límite efectivo con la provincia de Málaga. Históricamente, Alcalá del Valle mantuvo estrechos vínculos con el territorio malagueño, habiendo formado parte de su provincia hasta la división administrativa de 1833 y dependiendo de su obispado hasta el año 1980. En la actualidad, es reconocida por ser la población que cierra la famosa Ruta de los Pueblos Blancos.

Puntos Clave de la Redacción

Prioridad administrativa: Se menciona primero su pertenencia a la Sierra de Cádiz. Contexto geográfico: Se explica la Serranía de Ronda como el entorno natural donde está "enclavada". Precisión histórica: Se mantienen las fechas clave (1833 y 1980) que explican su relación con Málaga. Atractivo turístico: Se destaca su papel como punto final de la Ruta de los Pueblos Blancos.

La altitud media de la población serrana es de 628 metros sobre el nivel del mar. Su relieve es casi horizontal alternando espacios abiertos con superficies alomadas y suaves, exceptuando su parte más oriental, donde las alturas rondan entre los 700 y 800 m sobre el nivel del mar, llegándose en Sierra Mollina a los 875 m.

Alcalá del Valle se encuentra dentro de la Depresión de Ronda. Durante el Terciario se produjeron los plegamientos que levantaron los Sistemas Béticos, a los que sucedió un proceso erosivo y de sedimentación que formó diferentes cuencas de sedimentación, una de ellas, la depresión en la que se encuentra Alcalá.

Límites geográficos Al norte: se encuentra Sierra Mollina, el cerro de la Atalaya y el arroyo de Tomillo; Al sur: la villa de Setenil de las Bodegas; Al este: la Serranía de Ronda; Al oeste: el río Guadalporcún y Torre Alháquime.

Clima miniaturadeimagen|Vista de la Sierra de Cádiz, donde se encuentra enclavada la localidad de Alcalá del Valle Alcalá del Valle disfruta de un clima particular, ya que al estar en una depresión natural surcada de arroyos, se templa el clima más frío de la Serranía de Ronda, que se forma por la unión de las componentes atlántica y mediterránea, magnificado por la altitud del terreno y la entrada desde el estrecho de Gibraltar de frentes húmedos.

Entre la población se habla del solano, viento conocido en el resto de la provincia como viento de Levante, que sopla ocasionalmente y que, por su supuesto efecto psicológico, acuña la frase típica «estar asolanao».

Flora y fauna Alcalá del Valle no posee ningún espacio natural protegido. La vegetación natural ha ido desapareciendo debido a la intensa roturación de sus tierras para usos agrícolas.

Quedan, fundamentalmente en la zona norte y este del término, pequeños grupos de encinas (Quercus rotundifolia) y quejigos (Quercus faginea), con un denso sotobosque formado por jaras (Cistus spp.), aulagas (Ulex baeticus), retamas (Retama monosperma), espárragos (Asparagus albus) y torviscos (Daphne gnidium).

Su avifauna es variada y abundante y la componen entre otras especies, los vencejos (Apus spp.), carboneros (Parus major), herrerillos (Parus caeruleus), águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus) y buitres leonados (Gyps fulvus).

Historia Orígenes Aunque el emplazamiento está ocupado desde la prehistoria, las primeras referencias a Alcalá como población se remontan a finales del cuando tras la toma cristiana de Setenil de las Bodegas en 1484, una parte de la población musulmana decide permanecer bajo dominio cristiano, solicitando el permiso a los Reyes Católicos para fundar una nueva localidad en la que mantendrían su religión, estilo de vida y costumbres.

Aceptada su propuesta, veinticinco familias setenileñas musulmanas se establecieron en el lugar llamado El Castillón, donde parece que había existido un antiguo fuerte. El nuevo asentamiento, en el que comenzaron a construir defensas aprovechando la altitud del terreno, fue pronto conocido como Alcalá (o Al-Kalat, que en árabe significa ‘El castillo’).

Su estratégica posición y los trabajos de defensa produjeron un fortalecimiento del enclave que provocó enseguida los recelos de los cristianos, que haciendo valer su posición predominante con respecto dala minoría mudéjar, obligaron a la pequeña comunidad de Alcalá a demoler sus construcciones y trasladarse al valle junto a unos ricos manantiales luego denominados Fuente Grande y Pedro Ibáñez, donde edificaron un nuevo núcleo.

La nueva Alcalá (denominada Alcalá de Setenil) recibiría un término municipal de un cuarto de legua a su alrededor, así como unos arbitrios compuestos por la quinta parte del producto de los montes de Setenil, del que dependía. Estos arbitrios, conocidos como Quinto de Alcalá, eran recibidos por sus vecinos en un acto simbólico de vasallaje, situación que cambiaría tras la conversión de su población al cristianismo y posterior conversión del quinto en terrenos de los montes.

De la Edad Moderna a la actualidad miniatura|La Real Chancillería de Granada devolvió la jurisdicción a Alcalá del Valle en 1763, después de dos siglos de dominio señorial En 1559, ante la necesidad de hacer frente a los gastos de guerra heredados por Felipe II, la Corona pone en venta algunos pueblos y tierras con sus vecinos, entre los que se encontraba Alcalá, que fue adquirida por Hernando Valdés, Arzobispo de Sevilla la e Inquisidor general. PPagó agó por la adquisición 1573maravedíes.ses. Sin embargo, Valdés solo conservaría la titularidad del señorío por un año, vendiéndolo entonces a Diego Bernuy, regidor de Burgos, que recibiría el título de Mariscal de Alcalá.

La villa se mantendría bajo la jurisdicción señorial de los Bernuy, luego marqueses de Benamejí, hasta finales del , con el término del sistema señorial. Los habitantes comienzan una batalla legal para la recuperación del territorio, ejerciendo su derecho de tanteo. Con este fin, se dirigieron en 1763 a la Real Chancillería de Granada, ante la que denunciaron la constante violación de sus derechos por parte de los señores de la villa. El tribunal granadino daría la razón a los alcalareños, que pudieron separarse del señorío de Benamejí tras el pago de una suma equivalente a la pagada en el momento de la compra. En total, 47360 reales a los marqueses de Benamejí y 11000 por quedar al amparo de la Corona, pese a lo cual se celebró por parte de los vecinos, con gran júbilo, la recuperación de su jurisdicción. El rescate de sus derechos no resolvió por completo la situación del pueblo, que sufrió problemas similares a los de otros municipios de la Andalucía rural, donde la permanencia de un régimen latifundista de propiedad originaría una creciente conflictividad campesina a lo largo de los siglos y .

Tras pasar por diferentes denominaciones desde su fundación como Alcalá de Setenil y de Ronda, se fija el nombre de Alcalá del Valle en 1770. La localidad formó parte durante la Edad Moderna del Reino de Granada y, en su división menor, a lo que ahora es provincia de Málaga, pasando Alcalá del Valle a pertenecer a la provincia gaditana en 1834.

Los sucesos de 1903 La falta de información concerniente a la Edad Moderna se puede explicar a raíz de los denominados Sucesos de 1903, debido a que fueron incendiados los archivos del Ayuntamiento y los papeles del Juzgado. Solo quedó el archivo parroquial, siendo el libro más antiguo el de Registros de Nacimientos, que data de 1546.

El 1 de agosto de 1903, la masa jornalera de Alcalá del Valle respondió de huelga general convocada por la Federación Regional Española de Sociedades de Resistencia, en apoyo a todos los presos españoles condenados por razones sociales. Un grupo de quinientos o seiscientos obreros y campesinos se concentró en las afueras del pueblo, en el lugar conocido como Puente Palo, acompañado de mujeres y niños. En un momento de la concentración, los obreros mantuvieron un enfrentamiento con la Guardia Civil, resultando muerto un joven de 15 años conocido como El Pelúo. Tras esto, la revuelta se recrudeció, incendiándose los archivos del Ayuntamiento y el Juzgado Municipal. Con la llegada de nuevos efectivos policiales y fuerzas militares s,e volvió al orden dentro de un clima de tensión, siendo detenidos más de cien alcalareños, que en su mayoría fueron trasladados a la cárcel de Ronda.Marcos José Correa López, La insurrección de 1903 en Alcalá del Valle. Revista "Papeles de historia", número 3 (junio 1993)

Los malos tratos y torturas sufridos por los jornaleros detenidos saltaron rápidamente a los medios de comunicación, ocupando primeras planas de los principales periódicos anarquistas y republicanos. El presidente del gobierno Antonio Maura sufrió un atentado fallido en Barcelona el 12 de abril de 1904 de manos de un joven anarquista que pretendía vengar a los presos de Alcalá del Valle.

La repulsa del movimiento obrero internacional fue unánime y siguió con atención el desarrollo de los hechos relacionados con estos presos y exigió su puesta en libertad inmediata. En 1909, el pedagogo anarquista Francisco Ferrer Guardia comenzó una campaña exigiendo la libertad inmediata de los seis presos que aún sufrían condena. El 24 de junio de ese mismo año recibieron el indulto cinco de esos presos, mientras que el sexto había fallecido poco tiempo antes en prisión.

En el el pueblo sufrió las consecuencias de la Guerra Civil

Ya en el el pueblo sufre las consecuencias de la incomunicación por el mal estado de la carretera CA-9107, que enlaza el pueblo con la nacional N-342, y que es de vital importancia para la logística del pueblo. Para finales de 2024 se presentará el proyecto de la Diputación de Cádiz para su arreglo y mejora, y que ya ha sido terminado en su primer tramo, con un nuevo acceso desde la A-382.

Geografía humana Comarca

Alcalá del Valle independientemente de pertenecer a la provincia de Cádiz, enclavado en la comarca de la Sierra y ser uno de los municipios incluidos en la denominada ‘Ruta de los Pueblos Blancos’, mantiene desde tiempos inmemoriales una importante vinculación con la cercana ciudad malagueña de Ronda.

Se trata de una de las localidades gaditanas que integran la comarca, o mejor dicho, el territorio llamado Serranía de Ronda, conformado por municipios de las provincias de Málaga, Cádiz y Sevilla.

Es una comarca natural que mantiene su capital en Ronda, que continúa actualmente siendo la cabecera de comarca. No hay que olvidar que, hasta 1980, la parroquia de Alcalá del Valle pertenecía a la diócesis de Málaga y la vinculación con esa provincia vecina y en especial con la ciudad de Ronda se mantiene actualmente, donde los alcalareños, por ejemplo, tienen su hospital de referencia o las oficinas de servicios cómo Seguridad Social y Hacienda.

Alcalá del Valle, junto al resto de localidades de la Serranía, son en parte municipios dormitorio de Ronda, que al contar con un importante sector servicios dirigido al turismo, ofrece oportunidades laborales que permiten a los trabajadores mantener la residencia en el pueblo.

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