Belén ( ; Beit Léjem)griego: Βηθλεέμ; latín: Bethlehem. es una ciudad ubicada en el centro de Cisjordania (Palestina), situada a unos 9 km al sur de Jerusalén y enclavada en los montes de Judea. Desde diciembre de 1995, se encuentra administrada por la Autoridad Palestina, que adoptó el nombre de Estado de Palestina en 2013. Belén es la capital de la gobernación homónima. Su población era de 25 266 habitantes en el último censo oficial realizado, el de 2007, si bien la Oficina Central de Estadísticas de Palestina calcula que la población a mediados de 2024 es de 32 837 habitantes, con una mayoría de población musulmana y una importante minoría cristiana, en su mayoría ortodoxa. Su economía se basa sobre todo en el turismo, cuya temporada alta coincide con la Navidad, momento en el que numerosos peregrinos cristianos viajan a la ciudad para visitar la Basílica de la Natividad. El gobierno de Israel, que ocupa militarmente toda Palestina desde 1967, ha rodeado la ciudad de murallas y pasos de control, lo cual impide el libre tránsito de los habitantes y limita los intercambios comerciales. Esto ha provocado una gran disminución del turismo.
La ciudad tiene gran significado religioso para los cristianos al ser, de acuerdo con la Biblia, el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, según los evangelios de Lucas y Mateo. Al norte de la ciudad se encuentra otro importante lugar de culto, la Tumba de Raquel, aunque los habitantes de Belén y el resto de sus conciudadanos palestinos (mayoritariamente musulmanes), tienen restringido su acceso debido al muro de separación israelí. La Biblia hebrea, según la cual Belén fue construida por Roboam como una ciudad fortificada,2 Crónicas 11:5–6 (Nota: Aunque v. 6 se traduce frecuentemente para decir que Roboam construyó la ciudad, la frase hebrea en v. 5, justo antes de וַיִּ֧בֶן עָרִ֛ים לְמָצ֖וֹר wayyiḇen ‘ārîm lemāṣôr significa "(y) él construyó ciudades en fortalezas". Véase Koehler, L., Baumgartner, W., Richardson, M. E. J., & Stamm, J. J., The Hebrew and Aramaic Lexicon of the Old Testament (edición electrónica; Leiden: E.J. Brill, 1994–2000), con la raíz pertinente: בנה bnh, p. 139. La tercera acepción dice: "—3. con לְ desarrollar edificios: עָרִים לְמָצוֹר ciudades en fortalezas 2C[rónicas] 11:5".) dice de ella que fue el lugar de nacimiento y de coronación de David, por lo que la ciudad tiene también un significado religioso para los judíos.
La mención más antigua de la ciudad de la que se tiene constancia data de las Cartas de Amarna (1350-1330 a.C.), momento en el que la ciudad estaba poblada por los cananeos. En el , Belén fue destruida por el emperador Adriano durante la rebelión de Bar Kojba, si bien fue reconstruida con el apoyo de la emperatriz Helena, la madre de Constantino el Grande, quien encargó la construcción de la Basílica de la Natividad en el año 327 d.C. La iglesia sufrió importantes daños por parte de los samaritanos, que la saquearon durante una revuelta en 529, pero fue reconstruida poco después por el emperador bizantino Justiniano I.
Tras la conquista musulmana en el año 637, Belén pasó a formar parte del Yund Filastin. El dominio musulmán sobre la zona continuó hasta 1099, cuando un ejército cruzado la conquistó y reemplazó al clero ortodoxo local por otro católico. A mediados del , los mamelucos demolieron las murallas de la ciudad, aunque los otomanos ordenaron su reconstrucción a comienzos del . El control otomano de la ciudad se extendió hasta el final de la Primera Guerra Mundial (1918), tras la que pasó a formar parte del Mandato británico de Palestina. A la conclusión de la guerra árabe-israelí de 1948, Jordania ocupó toda Cisjordania, incluida Belén, hasta que Israel la ocupase a su vez tras la Guerra de los Seis Días de 1967, momento desde el que tanto la ciudad como la región se encuentran recuperadas por este último país. De acuerdo con los Acuerdos de Oslo de 1995, la Autoridad Nacional Palestina es la encargada de la administración de la ciudad.
Etimología Belén es un nombre compuesto (en hebreo:בית לחם Beyt Leḥem «casa del pan/ de la comida», en Hebreo tiberiano Bêth Leḥem, en árabe:بيت لحم Beit Laḥm «casa de la carne», en idioma cananeo: 𐤁𐤕 𐤋𐤇𐤌 Bêth Leḥem, su traducción al griego fue Βηθλεέμ Bēthleém y al latín fue Bēthleem) se tiene por sentado que Be (Beyt significa Casa «templo») sin embargo, lo demás no se tiene certeza.
La primera mención de Belén como lugar aparece en las Cartas de Amarna (c. 1400 a. C.), en la que se hace referencia a ella como Bit-Laḫmi,"Oxford Archeological Guides: The Holy Land", Jerome Murphy-O'Connor, pp. 198–199, Oxford University Press, 1998, un nombre cuyo origen sigue siendo desconocido. Una sugerencia de larga data en la erudición es que se deriva del dios de la fertilidad mesopotámico o cananeo Laḫmu y su hermana consorte Lahamu, siendo 'lahmo' la palabra caldea para «fertilidad». El erudito bíblico William Foxwell Albright creía que esta hipótesis, presentada por primera vez por Otto Schroeder, era «ciertamente precisa».
Albright señaló que la pronunciación del nombre había permanecido esencialmente igual durante 3500 años, incluso si el significado percibido había cambiado con el tiempo: «“Templo del dios Lakhmu” en cananeo, “Casa del pan/comida” en hebreo y arameo, “Casa de la carne” en árabe”». Si bien la teoría de Schroeder no es ampliamente aceptada, continúa encontrando favor en la literatura académica sobre las traducciones literales posteriores.
Historia
Antigüedad
Periodo cananeo Belén era una ciudad cananea en torno a los 3000 años a. C., época en la que los cananeos asentados en la región levantaron pueblos rodeados de murallas para protegerse. Adoptaron al dios caldeo de la fertilidad Lahmo (o Lahmu)Losch, Richard R. (2005). The Uttermost Part of the Earth: A Guide to Places in the Bible. Wm. A. Eerdmans. p. 51. con el nombre de Lahama, al que levantaron un templo en la actual colina de la Natividad, que dominaba el valle fértil que se extiende al pie de la ciudad. De su nombre deriva el actual nombre de Beit Lahama, casa de Lahama. Se cree que la similitud entre el nombre que recibía la ciudad en las Cartas de Amarna y sus formas modernas indica que se trató en origen de un asentamiento de cananeos que compartían un patrimonio cultural y lingüístico semítico común con los pueblos que llegarían tras ellos."International Dictionary of Historic Places: Vol 4, Middle East and Africa", Trudy Ring, K.A Berney, Robert M. Salkin, Sharon La Boda, Noelle Watson, Paul Schellinger, p. 133, Taylor & Francis, 1996, .
La ciudad es mencionada en torno al año 1350 a. C. en las Cartas de Tell al-Amarna, escritas por el gobernador egipcio al faraón Amenhotep III. En una de las seis cartas, Abdi-Heba, el gobernador egipcio de Jerusalén, solicita ayuda para recuperar Bit-Laḫmi tras los disturbios generados por mercenarios apiru: «ahora incluso una ciudad cercana a Jerusalén, de nombre Bit-Lahmi, una aldea que una vez perteneció a su majestad, ha caido en manos del enemigo. (...) ¡Que el rey oiga las palabras de su sirviente Abdi-Heba, y que mande arqueros para restaurar las tierras imperiales del rey!»."Oxford Archeological Guides: The Holy Land", Jerome Murphy-O'Connor, pp. 198–199, Oxford University Press, 1998, En las cartas se describía la ciudad como un importante lugar de descanso para los viajeros que iban de Siria y Palestina a Egipto, y se la calificaba de ciudad fronteriza en mitad de Palestina y de un puesto avanzado que se adentraba en el desierto. Los filisteos, que se habían adentrado en las tierras de los cananeos mezclándose con sus gentes y asentándose en la costa entre Jaffa y Gaza, establecieron una guarnición en Belén por su gran importancia estratégica. Hacia el año 1200 a.C. habían establecido su supremacía militar sobre gran parte de la región.
En la primavera de 2013 se descubrió una necrópolis que sería estudiada por un equipo conjunto de arqueólogos italianos y palestinos en 2015. Entre los descubrimientos realizados, se comprobó que la necrópolis cubría una superficie de tres hectáreas y que contuvo más de 100 tumbas entre los años 2200 y 650 a.C. Los arqueólogos han sido capaces de identificar 30 de estas tumbas.
Tradición bíblica Según la tradición judaica la población pertenecía a la tribu de Judá y la ciudad es la cuna del rey David, que daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel y bajo el cual el reino adquiriría un gran esplendor. Ello llevaría a que nueve siglos después (David es del antes de Cristo) la ciudad fuera asociada a otro gran personaje al que se le relacionó como su descendiente: Jesús de Nazaret (según el Evangelio de Lucas 2, 4-15; y el Evangelio de Mateo 2, 1). Así pues, Belén se convirtió en el lugar donde los profetas habían anunciado que nacería el Mesías (Miqueas 5, 1 y siguientes), pero también donde vio la luz el rey David (Primer Libro de Samuel 16,1.11-13). Precisamente, el nacimiento de Jesús en este lugar se debió a que José de Nazaret, esposo de María, era descendiente de David y, como el país se hallaba bajo dominación romana, sus habitantes debían acudir a su localidad de origen para empadronarse, de cara a que la potencia ocupante elaborase el censo fiscal. El Evangelio de Lucas lo refleja así:
miniaturadeimagen|David sacando agua del pozo de Belén, en un grabado en madera de 1860 realizado por Julius Schnorr von Carolsfeld, que ilustra 2 Samuel 23:15–17. La confirmación arqueológica del hecho de que Belén perteneció al Reino de Judá fue descubierta en 2012 en el yacimiento arqueológico de la Ciudad de David, en el barrio palestino de Silwan, donde se encontró una bulla (una especie de sello real) con una inscripción en hebreo antiguo que decía «de la ciudad de Belén al rey», lo que podría indicar que se usó para sellar los cordajes de un cargamento de grano, vino o cualquier otro producto enviado como impuesto en el o VII a.C.
Algunos estudiosos de la Biblia creen que Belén, ubicada en el montañoso país de Judá, podría corresponder a la bíblica Efrata,Gen. 35:16, Gen. 48:7, Rut 4:11 que significa «fértil», dado que hay una referencia en el Libro de Miqueas a una Belén Efrata.Miqueas 5:2 La Biblia también la llama «Belén de Judá»,1 Sam 17:12 y el Nuevo Testamento la describe como la «Ciudad de David».Lucas 2:4 La primera vez que se la menciona en el Tanaj y en la Biblia es como el lugar donde murió la matriarca Raquel, que fue enterrada «en el camino de Efrata, que es Belén» (Génesis 48:7). La Tumba de Raquel, el lugar asociado tradicionalmente a su enterramiento, se encuentra a la entrada de Belén. Según el Libro de Rut, el valle que queda al este es el lugar donde Rut de Moab cosechó los campos y volvió a la ciudad con Naomi. También fue allí donde vivió Jesé, el padre de David, y donde David fue ungido por el profeta Samuel.1 Sam 16:1 La Biblia también cuenta que tres de sus guerreros le trajeron agua del pozo de Belén mientras él se escondía en la cueva de Ádullam.2 Sam 23:13–17
En el , el peregrino de Burdeos escribió que los sepulcros de David, Ezequiel, Asaf, Job, Jesé y Salomón se encontraban cerca de Belén.
Periodos romano, bizantino y persa