La Cuerpo de Infantería de Marina es una unidad de élite encuadrada dentro de la Armada española. Es la infantería de marina más antigua del mundo, creada el 27 de febrero de 1537 por el rey Carlos I. La función principal de los infantes de marina es la realización de operaciones anfibias, así como su operatividad tanto por mar y tierra, esto es, proyección del poder naval mediante el uso de fuerzas anfibias sobre una costa hostil o potencialmente hostil.
Su capacidad para embarcar en muy poco tiempo, junto con apoyos aéreos y terrestres orgánicos de la Armada, la convierten en una unidad de alto valor estratégico por su alto grado de adiestramiento, capacidad y posibilidad de posicionarse de forma rápida y discreta en aguas internacionales; constituyendo un factor de disuasión considerable.
El oficial al mando del cuerpo es un general de división que ostenta el cargo de comandante general de la Infantería de Marina (COMGEIM).
Historia
Nacimiento La Infantería de Marina tiene su origen en los Tercios Viejos, unidades de infantería inicialmente destinada a ir embarcada en navíos, cosa que se hacía de forma temporal para realizar campañas o combates específicos. La diferencia surge cuando se decide que estas tropas debían tener una dedicación exclusiva a la guerra naval. Fue creada por Carlos I el 27 de febrero de 1537 al asignar de forma permanente a las escuadras de galeras del Mediterráneo las Compañías viejas del mar de Nápoles. Sin embargo, fue Felipe II el que creó el concepto actual de "fuerza de desembarco".
Durante el reinado de Felipe II, se crearon varias unidades asignadas a distintas embarcaciones. Había nacido el concepto de fuerza de desembarco, ya que estas guarniciones, al desembarcar, formaban unidades tácticas capaces de enfrentarse a la infantería y caballería enemigas. Uno de los más famosos fue el Tercio de la Armada del Mar Océano, creado en 1566, que con el nombre de Tercio de la Liga Católica peleó en 1571 en la batalla de Lepanto. Posteriormente, este Tercio cambió varias veces de nombre hasta que en 1772 recuperó su nombre original.
Evolución
La llegada de los Borbones al trono de España modificó por completo la organización de todas las fuerzas armadas. Los Tercios desaparecen a partir de 1704 y son sustituidos por los Regimientos. En lo que se refiere a los Tercios de Marina, llamados ahora Batallones de Marina.
Hasta 1704 los Tercios se convierten en los Regimientos de Bajeles, Armada, Mar de Nápoles y de Marina de Sicilia, parte de los cuales pasan posteriormente al Ejército de Tierra y el resto sigue en la Armada constituyendo el Cuerpo de Batallones de Marina.
Entre las acciones más destacadas de esta época cabe citar:
La expedición de Argel, 1541. La batalla naval de Lepanto, 1571. La expedición de Túnez, 1573. La conquista de la Terceras y Azores, 1582. La expedición a Inglaterra, 1599. La expedición a San Salvador, Brasil, 1625.
Reorganización
El Cuerpo de Batallones de Marina fue organizado en 1717 por el ministro de Marina e Indias, llegó a tener doce batallones. Su misión se centró en la guarnición de los buques en los que predominaban los fuegos de fusilería durante el abordaje. Además formaban parte de las dotaciones de artillería y de realizar desembarcos, formando parte de las Columnas de Desembarco constituidas por la suma de las guarniciones de los buques que intervenían en la acción.
Durante esta época su actuación fue decisiva en múltiples ocasiones, entre otras:
- Conquista de Cerdeña, 1717.
- Conquista de Nápoles y Sicilia, 1732.
- Expedición a Pensacola (Florida), 1770.
- Defensa de La Habana, 1762.
- Expedición a Argel, 1775.
- Desembarco en Tolón, 1793.
- Defensa de Ferrol, 1800.
- Reconquista de Buenos Aires, 1806.
- En la guerra de la Independencia se distingue en las acciones de Bailén, Ocaña, Talavera, Fuente Frías y Tolosa.
Tras la desaparición de la escuadra de galeras del Mediterráneo en 1748, se procedió a la reorganización y a la modernización de la tropa de mar de ella, cambiando la denominación de las compañías existentes, dejando de ser conocidas por el nombre del capitán que las mandaba, y pasando desde diciembre de 1749 a nombrarse por un sistema ordinal, tal como ya se hallaba instaurado en muchos países europeos. De esta forma, en Cartagena quedaron constituidos un total de ocho batallones, compuestos de seis compañías cada uno.Martínez Martínez, Manuel. Los forzados de marina en la España del siglo XVIII (1700-1775), Almería, 2011, p. 134.
En 1763 la Infantería de Marina es nombrada Cuerpo de Casa Real, en reconocimiento a la heroica defensa que 600 infantes de marina hicieron del Castillo del Morro de La Habana frente a 12.000 soldados ingleses. Por ello el uniforme tiene las sardinetas en su bocamanga y los colores azul y rojo de Tropas de Casa Real.
En 1793, una mujer, Ana María de Soto, haciéndose pasar por varón con el nombre de Antonio María de Soto, se alista en la 6.ª compañía del 11.º Batallón de Marina, siendo licenciada con pensión y honores en 1798, al descubrirse que era mujer. Es la primera mujer infante de marina del mundo.
En 1808 estalla la guerra de la Independencia española, la Infantería de Marina baja de los buques inmovilizados y sus batallones de Marina se incorporan en forma de regimientos de infantería en los combates de las unidades del ejército.
Durante esta época los batallones y las brigadas de Marina contaron con muchos técnicos y científicos que eran los mejores de su época, por encima de los ingleses y franceses, gracias a sus saberes matemáticos. Desde mediados del siglo había un elevado número de soldados, de marina o del ejército, embarcados en los buques. Esa proporción, mayor a la británica e incluso francesa, cubrió la falta de marinería, que era suplida por los soldados.
En 1827 se crea el Real Cuerpo de Infantería de Marina. Las necesidades de las guerras carlistas, cantonales y ultramarinas le dieron un carácter de fuerza expedicionaria casi permanente.
Las campañas de Cochinchina (1858), México (1862), Santo Domingo (1864), Cuba y Filipinas (1898), y las de África (1859), son los escenarios de los batallones expedicionarios, alguno de los cuales llegó a permanecer diez años seguidos en ultramar.
En esta época tiene lugar una de las actuaciones más gloriosas, la acción de San Pedro Abanto, el 27 de marzo de 1874, durante las guerras carlistas. En ella, el segundo batallón del Primer Regimiento de Infantería de Marina rompe el cerco de Bilbao, llegando hasta Murrieta en una heroica y brillante carga a la bayoneta.
Los acontecimientos del Norte de África reclamaron la intervención en numerosas acciones: desembarco y ocupación de Tánger (1906), desembarco en Larache (1911), combates de Bu-Maiza (1912), T´Zaletza (1913), el Fondak (1919), Kudia Rapta y el desfiladero de Afarmun (1920), Verda y Dar-Mestad (1921). En 1925 tiene lugar el desembarco de Alhucemas, brillante acción de los Ejércitos Nacionales, en el que un batallón expedicionario del Cuerpo toma parte. Guerra Civil Al finalizar la Primera Guerra Mundial y debido al fracaso de Galípoli, y pese al éxito del desembarco del Alhucemas, se abandona por parte de muchos países la táctica del asalto anfibio. La Infantería de Marina española entra en crisis y es declarada a extinguir en 1931, ya que se consideraba que las unidades anfibias eran muy costosas y poco eficaces, a pesar del desembarco de Alhucemas.
La Guerra Civil reactivó en 1936 a la Infantería de Marina, con unidades en ambos bandos que combatieron tanto en tierra como a bordo de los buques. Al igual que el resto de las fuerzas armadas, la Infantería de Marina quedó dividida entre los dos bandos. Las unidades de San Fernando y Ferrol quedaron en uno y las de Cartagena y Madrid en el otro. El gobierno de la República llegó a constituir hasta cuatro brigadas mixtas de Infantería de Marina. Durante la guerra civil española, el oficial de Infantería de Marina Ambrosio Ristori de la Cuadra fue condecorado con la Placa Laureada de Madrid a título póstumo.Diario Oficial de la República, n.º 47, pág. 868 (16 de febrero de 1938).
En el lado republicano, en junio de 1937, se organizó en el frente de Madrid, con batallones de Infantería de Marina, la 151.ª Brigada Mixta. Está unidad luchó en primera fila en Madrid, Teruel y Cataluña.
Finalizada la Guerra Civil, la actividad se limita, fundamentalmente, a guarnición de bases navales y dotación de buques. La misión anfibia estaba olvidada.
Entrada en la última época
La Segunda Guerra Mundial puso de manifiesto la importancia de la guerra anfibia y posibilitó nuevos procedimientos de asalto anfibio. En España el mando de la Infantería de Marina realizó un esfuerzo para ponerse al día.
Las Unidades de Infantería de Marina recuperaron su antigua denominación de Tercios y reciben el nombre de Agrupaciones las Fuerzas de la Jurisdicción Central (Madrid) y de la Base Naval de Canarias.
En 1957 la Infantería de Marina recuperó la misión de Fuerza de Desembarco. Un Decreto de 1968 asigna como misión principal llevar a cabo acciones militares en la costa, iniciadas en la mar, además contribuir a la defensa y seguridad de las instalaciones, formar parte de dotaciones de buques y asistir a las autoridades marítimas cuando el ejercicio de su autoridad lo requiera.
Cuando las circunstancias lo requirieron volvió a hacer de Fuerza Expedicionaria, como en Ifni y Sáhara (1957), estableciendo la primera cabeza de playa en la zona de operaciones. Se llevó a cabo la creación del Grupo Especial y posteriormente en 1969 es reestructurado, recuperando la designación de Tercio de Armada. Se adquiere medios y se realiza adiestramiento para dominar la complejidad técnica de las operaciones anfibias.
En 1969, fuerzas de Infantería de Marina desembarcan en Guinea Ecuatorial para proteger la evacuación de súbditos españoles residentes en la ya exprovincia española. En 1975, unidades del TEAR embarcan y se preparan para desembarcar en el Sáhara Occidental, pero la evolución de los acontecimientos hace innecesaria su intervención.
A partir de 1989, con la desintegración de la Unión Soviética, las fuerzas anfibias adquieren aún una mayor importancia. El alto grado de alistamiento, interoperabilidad, la acción conjunta y multinacional, son características buscadas. Desde 1990 el Tercio de Armada viene actuando en Bosnia-Herzegovina (desde julio de 1996 en el marco de las misiones IFOR y SFOR, y desde diciembre de 2004 en la operación UE Althea), Irak y Océano Indico (operaciones Iraqui Freedom y Enduring Freedom desde el 2002 hasta el 2004), Haití (desde noviembre de 2004 a marzo de 2006 en apoyo a la misión MINUSTAH de Naciones Unidas) y Líbano. La Fuerza de Protección (FUPRO) ha desplegado equipos de seguridad operativa en los buques que han participado en las misiones ATALANTA y SOPHIA y en despliegues multinacionales como es el caso de las Agrupaciones Permanentes de la OTAN. También hubo un contingente de la Fuerza de Guerra Naval desplegado en Irak y otro del Tercio de Armada en Mali.
Estructura
Las dos unidades principales de la Infantería de Marina, dependientes del comandante general del Cuerpo, son el Tercio de Armada y la Fuerza de Protección (establecido un máximo de 4680 efectivos, encontrándose a un 90 % de su capacidad).
Tercio de Armada
214x214px|Emblema del Tercio de Armada
El Tercio de Armada (TEAR) es la unidad anfibia y expedicionaria de la Fuerza de Infantería de Marina (FIM). Consta de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) y Ayudantía Mayor. El Tercio de Armada (TEAR), situado en San Fernando (Cádiz), es la Fuerza responsable de aquellas misiones terrestres que se inician desde el mar. 114x114px|Emblema de la Brigada de Infantería de MarinaBrigada de Infantería de Marina (BRIMAR)