Computing Machinery and Intelligence (en español, "Maquinaria computacional e inteligencia") es un artículo académico escrito por Alan Turing sobre la inteligencia artificial. Publicado en 1950 en la revista Mind, fue el primero en presentar al público lo que hoy se conoce como prueba de Turing.

El ensayo considera la siguiente cuestión: «¿Pueden pensar las máquinas?» Dado que las palabras pensar y máquina no pueden definirse para todas las personas, Turing sugiere «reemplazar la pregunta por otra que sea redactada en palabras relativamente claras y sin ambigüedades». Para hacer esto, tiene que encontrar una manera simple de reemplazar el vocablo «pensar» y posteriormente se debe definir con exactitud la palabra «máquina» para no dejar dudas sobre su significado y el que tiene en el artículo.

Prueba de Turing miniaturadeimagen|La «interpretación paradigmática» de la prueba de Turing, en la cual el interrogador debe determinar cual jugador es humano y cual es una computadora.

Más que tratar de determinar si una máquina está pensando, Turing sugiere que debemos preguntarnos si una máquina puede ganar un juego llamado "El Juego de la Imitación". El Juego de la Imitación, tal como Turing lo describe consiste es un simple juego por turnos en el que participan tres jugadores. El jugador A es un hombre, el jugador B es una mujer y el jugador C ( que cumple con el papel del interrogador) puede ser de cualquier sexo. En el Juego de la Imitación el jugador C no puede ver ni al jugador A ni al B (Solo los conoce por X y Y); éste se puede comunicar con ellos solo por medio de notas escritas u otra forma que no de detalles sobre su género. Mediante preguntas sobre el jugador A y el jugador B, el jugador C trata de determinar cual es hombre y cual es mujer. El rol del jugador A es llevar al interrogador a tomar la decisión incorrecta, mientras que el jugador B trata de ayudarlo a tomar la decisión correcta.

Turing propone una variación de este juego que involucre a una computadora: "¿Qué pasa cuando una máquina toma el papel del jugador A en este juego?". ¿El interrogador decidirá equivocadamente tan seguido como cuando el juego es jugado por un hombre y una mujer? Estas preguntas reemplazan la pregunta original, ¿los ordenadores pueden pensar?" Así mismo, el juego modificado se convierte en uno donde los tres participantes se encuentran en cuartos aislados: una computadora (que será el sujeto de prueba), un humano y un juez (humano). El juez puede conversar tanto con el ordenador como con el humano mediante escritura en una terminal. Tanto la computadora como el jugador B tratarán de convencer al juez de que son humanos. Si el juez no puede decir quién es quién de manera consistente, la computadora gana el juego.

Como señala Stevan Harnad la pregunta se ha convertido en "¿Pueden las máquinas hacer lo que nosotros (como entidades pensantes) podemos hacer?" En otras palabras, Turing ya no se pregunta si una máquina puede pensar; él se pregunta si una máquina puede actuar indistintamente a la forma como lo hace un pensador. La pregunta evita el problema filosófico de definir el verbo pensar y se enfoca en evaluar las capacidades que el pensar hace posible.

Varios han interpretado la pregunta de Turing como "¿Puede una computadora, al comunicarse a través de una terminal, engañar a una persona de que es humana?" ,Wardrip-Fruin, Noah and Nick Montfort, ed (2003). The New Media Reader. The MIT Press. ISBN 0-262-23227-8. aunque parece claro que Turing no hablaba de engañar personas, sino de generar capacidades cognitivas.

Máquinas digitales

Turing también destaca que necesitamos determinar qué máquinas queremos considerar. Señala que un clon de humano, aunque sea hecho por el hombre, no aportaría un ejemplo interesante. Turing sugiere que debemos enfocarnos en las capacidades de los sistemas digitales, refiriéndose a máquinas que pueden manipular los dígitos binarios y reescribirlos en la memoria usando simples reglas. Da dos razones para ello:

Primero, no hay razón para especular sobre si existen o no existen, pues ya existían en 1950.

Segundo, los sistemas digital son universales. La investigación de Turing en los fundamentos de la computación había probado que una máquina digital, en teoría, puede simular el comportamiento de cualquier otro sistema digital, teniendo una cantidad suficiente de tiempo y memoria. Por lo tanto, si una máquina digital puede actuar como si estuviera pensando, entonces cualquier máquina digital lo podría hacer. Turing escribe, "Todas las máquinas digitales son en un sentido equivalentes"

Esto permite que la pregunta original sea aún más específica. Turing ahora dice la pregunta original como "Prestemos nuestra atención en una máquina digital particular C. Es verdad que modificando esta computadora tendremos un adecuado funcionamiento, incrementando su velocidad de acción y proveyéndola de un programa apropiado, C puede jugar satisfactoriamente la parte de A en el juego de la imitación"

Por lo tanto Turing dice que donde debemos enfocarnos no es en tanto en como las computadoras pueden tener éxito en el juego, si no en como las computadora harán esto posible. Lo que es más importante es considerar los avances posibles en el estado de nuestras máquinas hoy en día, independientemente de si tenemos o no disponibles los recursos para hacerlo.

Nueve objeciones comunes Una vez clarificada la pregunta, Turing la responde. Considera las siguientes nueve objeciones comunes, las cuales incluyen los principales argumentos en contra de la inteligencia artificial que se mostraron en los años posteriores a la publicación del artículo., y véase

Objeción religiosa: Afirma que pensar es una función del alma inmortal del humano, por lo tanto una máquina no podría pensar. "En el intento de construir estas máquinas", escribe Turing, "no debemos usurpar su poder [de Dios] para crear almas, más de lo que ya hacemos en la procreación de los niños; en lugar de eso somos instrumentos de la voluntad de Dios para proveer de mansiones para las almas que él crea". Objeción de la cabeza en la tierra: "Las consecuencias de que las máquinas puedan pensar son terribles. Mejor hay que dejar y esperar a que eso nunca pase" Este es el pensamiento popular acerca de la gente intelectual, que continuamente creen que la superioridad viene de inteligencia más alta y la posibilidad de ser tomada como un peligro (como las máquinas tienen una memoria suficiente junto a sus capacidades de procesamiento sus capacidades de aprender son muy altas). Esta objeción es una falacia que apela a las consecuencias, confundiendo entre lo que no se debe hacer contra lo que no se puede hacer (Wardrip-Fruin, 56). Objeciones matemáticas: Esta objeción usa teoremas matemáticos, como el teorema de la incompletitud de Gödel, para mostrar que hay límites para las preguntas que una computadora puede responder. Turing sugiere que los mismos humanos se equivocan demasiado a menudo y nos complacería la falibilidad de una máquina (Este argumento sería desarrollado de nuevo por el filósofo John Lucas en 1961 y el físico Roger Penrose en 1989).,, and . Argumento de la consciencia: Este argumento sugerido por el profesor Geoffrey Jefferson en su "Lister Oration" de 1949 menciona que "Hasta que una máquina pueda escribir un soneto o componer un concierto debido a sus emociones sentidas, no por una secuencia de símbolos, podemos decir que la máquina imita el cerebro humano"The Mind of Mechanical Man" Turing responde diciendo que no tenemos forma de saber los sentimientos de otras personas, más que los de uno mismo, por lo tanto deberíamos aceptar la prueba. Añade diciendo "No deseo dar la impresión que pienso que no hay misterio sobre la consciencia ... sin embargo no veo que estos misterios tengan que ser resueltos antes de contestar la pregunta [Si las máquinas pueden pensar]" (Este argumento, que las computadoras no pueden tener experiencias conscientes o ser entendidas fue hecha en 1980 por el filósofo John Searle en su argumento del Cuarto Chino. Turing responde diciendo que hay otras mentes que pueden responder. Se puede ver también ¿Puede una máquina tener una mente? en la filosofía de la IA). and , who identify Searle's argument with the one Turing answers. Argumentos sobre varias incapacidades : Estos argumento tienen la forma de "Una computadora nunca hará tal cosa" Turing ofrece una solución a este problema: «ser amable, ingenioso, hermoso, agradable, tener iniciativa, tener un sentido del humor, distinguir el bien del mal, cometer errores, enamorarse, disfrutar de las fresas con nata, hacer que alguien se enamore de él, aprender de la experiencia, utilizar palabras correctamente, ser el sujeto de su propio pensamiento, tener tanta diversidad de comportamiento como un hombre, hacer algo realmente nuevo». Las notas de Turing que no soportan lo que usualmente es ofrecido por estas sentencias. Y estas dependen de suposiciones inocentes acerca de que tan versátiles pueden ser las máquinas en el futuro o si son formas disfrazadas de la consciencia. Turing escogió responder unas de estas preguntas. Las máquinas no pueden cometer errores. Él nota que es fácil programar una máquina para hacer parecer que ha cometido un error Una máquina no puede ser consciente de ella misma. Un programa puede reportar sus procesos internos y sus procesos externos en el simple sentido de un Debugger. Turing dice que inequívocamente una máquina si puede ser consciente de sus procesos internos. Una máquina no puede tener mucha diversidad de comportamiento. Turing nota que con suficiente capacidad de almacenamiento las máquinas pueden comportarse de una manera infinita de formas. Objeción de Ada Lovelace: Una de las objeciones dice que los ordenadores no son capaces de tener originalidad. Esto es principalmente porque, según Ada Lovelace, las máquinas no pueden aprender independientemente.La máquina analítica no tiene aspiraciones de ser original en algo. Puede hacer lo que sea que le ordene o programe hacer y como se le ordene hacer. Puede seguir análisis, pero no puede anticipar análisis de información que no se tiene. Turing sugiere que la objeción de Lovelace puede ser reducida a una aserción donde las computadoras nunca nos pueden tomar por sorpresa y argumenta que, al contrario las computadoras aún pueden sorprender a los humanos, en particular donde las consecuencias son diferentes a los hechos que no son inmediatamente reconocibles. Turing de igual forma argumenta que Lady Lovelace estaba envuelta en el contexto en el cual escribió esta objeción y no estaba expuesta al conocimiento matemático y computacional del tiempo de Turing, el cual dice que el cerebro humano es similar a una computadora. Argumento de la continuidad en el sistema nervioso: La investigación neurológica moderna ha mostrado que el cerebro no es digital. A pesar de que las neuronas reaccionan en impulsos eléctricos de todo o nada, tanto el pulso como la probabilidad de que ocurra tiene componentes análogos. Turing reconoce esto, pero argumenta que en cualquier sistema análogo puede ser simulado con aparente semejanza por cualquier ordenador. Argumento de la informalidad del comportamiento: Este argumento dice que cualquier sistema gobernado por leyes será predecible por las leyes y por lo tanto no será realmente inteligente. Turing menciona que es confuso que las leyes del comportamiento con las leyes de conducta general puede hacer que una computadora sea realmente predecible. De igual forma argumenta que el que no podemos ver las leyes no significa que estas no existan. Él escribe «definitivamente no conocemos ninguna circunstancia en la cual pudiéramos decir "ya hemos buscado suficiente, no existen tales leyes"». Argumento extra-sensorial.

Aprendizaje de máquinas En la sección final del documento, Turing detalla sus pensamientos acerca de las máquinas que pueden jugar el juego de la imitación satisfactoriamente.