La batalla de Arica, también conocida como asalto y toma del Morro de Arica,Memorias de Grau, La Batalla de Arica: Asalto y toma del morro de Arica, Ricardo Cuya Vera, 1 de octubre 2017fue el enfrentamiento final de la campaña de Tacna y Arica durante la guerra del Pacífico (1879-1884). Ocurrió en la madrugada y la mañana del lunes 7 de junio de 1880, siendo esta batalla por el puerto peruano de Arica, ubicado a 1.246 kilómetros al sur de Lima y a 2.036 kilómetros al norte de Santiago de Chile. Fue el último gran combate entre el Ejército del Perú y el Ejército de Chile en el extremo sur peruano.
Tras las batallas de Los Ángeles y de Tacna, la batalla por el puerto de Arica enfrentó a las fuerzas peruanas bajo el mando del coronel Francisco Bolognesi que quedaban en la ciudad, aisladas por tierra y sin hinterland, con dos columnas chilenas bajo el mando del coronel Pedro Lagos. Los atacantes lograron vencer los campos de minas, fuertes, fusilería y artillería peruana y ocupar la ciudad. El monitor peruano Manco Cápac fue hundido por su tripulación tras la derrota de sus fuerzas terrestres.
La caída de Arica significó para Perú la destrucción de su ejército profesional, y la pérdida de su base naval y base de operaciones terrestres más austral. Para Bolivia significó el cierre de su salida natural al Pacífico.
Posteriormente a este suceso, se desarrollaron la expedición Lynch, que tuvo como objetivo demostrar al gobierno peruano la futilidad de su resistencia, y la Conferencia de Arica, que, bajo los auspicios del gobierno de Estados Unidos, buscó un acuerdo que pusiera fin a la guerra. Sin embargo, su fracaso dio paso a la continuación del conflicto.
Antecedentes Luego de la batalla del Alto de la Alianza el ejército expedicionario chileno necesitaba un puerto adecuado para su abastecimiento además de eliminar cualquier foco de resistencia. Para ello preparó la captura del puerto de Arica, de rada profunda y protegido de los vientos del sur por el Morro de Arica y la isla del Alacrán más una conexión por línea férrea a Tacna y abastecimiento de productos agrícolas de los valles de Azapa y Lluta. Lo más importante era su función como punto de abastecimiento para las fuerzas que controlaban el nudo de comunicaciones peruano-bolivianas que era la región Tacna-Arica.
Las fuerzas peruanas acantonadas en Arequipa no habían sido movilizadas debido a la desorganización, falta de una jerarquía previamente establecida, carencia de un servicio de transportes y la falta de pertrechos. Finalmente Manuel Segundo Leiva Velasco asumió el mando de cerca de 3000 hombres y se dirigió al sur. El día de la batalla de Tacna, Leiva se encontraba en Torata y continuó hasta llegar a Locumba el 30 de mayo. Ese día recibió noticia desde Arica, que aún tenía comunicación por el cable submarino con el centro de Perú, de la decisión de Francisco Bolognesi de resistir y de que solicitaba su apoyo desde el norte.
Leiva no concurrió sino que desde Locumba regresó a Arequipa a donde llegó el 13 de junio.
Según Jorge Basadre, Bolognesi confiaba en recibir apoyo desde Arequipa, pero tanto Lizardo Montero como Pedro Alejandrino del Solar aseguraron haber intentado transmitirle la orden de destruir los fuertes y retirarse al norte, pero esta no llegó hasta el puerto. De esa manera, las fuerzas peruanas en Arica quedaron aisladas por tierra y bloqueadas por mar.
El asalto al Morro de Arica fue planeado por el general Manuel Baquedano, fue dirigido por el coronel Pedro Lagos Marchant y la defensa fue comandada por el coronel Francisco Bolognesi. La fase final se realizó en tan solo 55 minutos.
Fuerzas en combate En el caso chileno, Baquedano resolvió apoderarse de Arica empleando la Reserva de Tacna, compuesta por los Regimientos Buin 1° de Línea, 3° y 4° de Línea, agregándole el Regimiento Lautaro, el Batallón Bulnes, 2 Escuadrones de Carabineros de Yungay, 2 Escuadrones de cazadores a Caballo y 4 baterías de artillería. + Unidades peruanas Unidad Contingente Mando Jefe de fuerzas peruanas: Francisco BolognesiJefe del Estado Mayor: Coronel de la TorreInfantería 7.ª División de José Joaquín Inclán con 805 hombres Batallón Artesanos de Tacna N.º 29 391 Marcelino Varela Batallón Granaderos de Tacna N.º 31 218 Justo Arias Araguez Batallón Cazadores de Piérola 196 Francisco Cornejo 8.ª División de Alfonso Ugarte con 518 hombres Batallón Tarapacá N.º 23 216 Ramón Zavala Batallón Iquique N.º 33 302 Roque Sáenz Peña Artillería Baterías del Morro160 Batería Alta apuntando al mar un cañón Vavasseur a 250 lb dos Parrott a 100 lb dos Voruz a 68 lb Batería Baja, apuntando al mar y a tierra tres Voruz a 68 lb Juan Guillermo Moore Ruiz Baterías del Esteapuntando a tierra hacia el este 92 Batería Ciudadela, (cerro Chuño) un Voruz a 68 lb dos Parrott de a 30 lb Batería Este, (cerro Aniani) tres Voruz a 68 lb Tte. Crl. Medardo Cornejo Baterías del Norteapuntando al mar o a tierra 76 Batería San José un Vavasseur a 250 lb un Parrot a 100 lb Batería Santa Rosa un Vavasseur a 250 lb Batería Dos de Mayo un Vavasseur a 250 lbTte. Crl. Juan Pablo AyllónNaves de guerra Monitor Manco Cápac José Sánchez Lagomarsino. Alianza (torpedera) Manuel Fernández Dávila. Total 1858
+ Unidades chilenas Unidad Contingente Mando Jefe de fuerzas chilenas: Pedro LagosJefe del Estado Mayor: Infantería Regimiento 1.º de Línea "Buin" 885 Tte. Crl. Luis Ortiz Regimiento 3.º de Línea 1053Tte. Crl. Ricardo Castro Regimiento 4.º de Línea 941 Tte. Crl. Juan José San Martín Regimiento Lautaro 1000 Tte. Crl. Orozimbo Barbosa Batallón Bulnes 400 Caballería Carabineros de Yungay 300 Tte. Crl. Rafael Vargas Cazadores a caballo 300 Cap. Alberto NovoaArtillería 4 Baterías de Artillería 600 22 cañones Krupp de 78,5 mm y 75 mm 2 ametralladoras Naves de guerra Fragata blindada Cochrane Vapor Loa Goleta Covadonga Cañonera Magallanes Total 6500-5300
La infantería chilena estaba armada con fusiles Comblain y Gras recalibrado a la bala del Comblain, de tal manera que utilizaban el mismo cartucho, mientras que la caballería chilena utilizaba carabinas Winchester Modelo 1866, carabinas Remington y sables.
Todas las fuerzas peruanas estaban armadas con fusiles Chassepot, que utilizaban cartuchos de papel y se trababan después de 50 a 100 tiros. La excepción era el Artesanos de Tacna N.º 29, armado con fusiles Peabody-Martini, y el Granaderos de Tacna N.º 31, armado con fusiles Remington.
Movimientos preliminares miniatura|izquierda|Fotografía del Morro y de la ciudad de Arica en 1879, vistas desde el fuerte San José, ubicado al norte de la ciudad. El jefe militar de Arica supuso que el ataque vendría por el norte y ordenó minar las cercanías y fortificar las posiciones que miraban al norte de la ciudad, bajo la dirección del ingeniero Teodoro Elmore. Para la red de minas existía un aparato generador de electricidad en el morro, además de un aparato eléctrico cercano al hospital.
Domingo 30 de mayo El día 30, Baquedano ordenó a los Carabineros de Yungay reconocer el camino a Arica, especialmente el estado de la línea férrea. Los Carabineros regresaron al día siguiente con buenas noticias.
Martes 1 de junio El día martes salió una avanzada compuesta por Carabineros de Yungay n.º 2 y por Cazadores a Caballo, al mando del Comandante Rafael Vargas, llegó al río Azufre (Lluta). Fueron recibidos por una descarga lo que los obligó a retirarse y pernoctar en la pampa. Más tarde, ese mismo día parte la primera locomotora con tropas chilenas al valle de Lluta para organizar el campamento.
Miércoles 2 Al amanecer del día miércoles 2, Vargas reanudó su exploración, y al acercarse al cauce del río, reventaron dos minas en el camino sobre el lecho del río. Al mismo tiempo se vio escapar a dos hombres, uno a caballo y otro a pie, los que fueron tomados prisioneros. Eran el ingeniero Teodoro Elmore, y su ayudante Miguel Arenas, quienes habían puesto una mina en el lugar, y tenían en su poder los planos de las otras que debían estallar en diferentes sitios. Estas minas estaban conectadas con cables eléctricos que se hacían explotar desde el Hospital de Arica. Esto causó indignación en los soldados, y la intervención del ingeniero Orrego, ayudante de Pedro Lagos, evitó que fueran fusilados en el acto.
En la tarde del mismo día miércoles comenzaron a llegar las fuerzas chilenas por ferrocarril, ocupando Chacalluta y el valle de Azapa. Acampados en la ribera norte del Río Azufre, los destacamentos tomaron contacto con la flota que aún bloqueaba Iquique. La línea férrea, que había sido parcialmente inutilizada por los aliados, fue reparada por los pontoneros chilenos y se envió más caballería a la zona.
Jueves 3 Durante todo el día y la noche del 4 de junio, los chilenos ubicaron la artillería de campaña a cargo de los mayores Salvo, Frías y Montoya. Para ese día, se habían concentrado en el puente del ferrocarril Tacna-Arica los regimientos Buin, 3.º de Línea, 4 de Línea, Lautaro más las unidades batallón Bulnes, Carabineros de Yungay, Cazadores a Caballo y 4 baterías de artillería. La noche del 4 de junio, se instalaron las baterías chilenas en los cerros al este del Morro de Arica.
Viernes 4 A las 12:30 terminan de llegar los pertrechos. Baquedano y Velásquez opinaron en un principio que en vista de que las posiciones enemigas estaban minadas, no valía la pena perder gente en un ataque y se dio la orden de bombardearlas, creyendo que eso bastaría para que se rindieran, sin lograrlo.
Sábado 5 El 5 de junio, a las 7:00 AM Baquedano envía al emisario chileno Juan José de la Cruz Salvo, quien se presentó ante Bolognesi en Arica para intimar la rendición frente al superior número de atacantes. Se entabló el siguiente diálogo: miniaturadeimagen|La respuesta de Juan Lepiani Bolognesi: Le oigo a usted. Salvo: Señor, el General en Jefe del Ejército de Chile, deseoso de evitar un derramamiento inútil de sangre, después de haber vencido en Tacna al grueso del Ejército aliado, me envía a pedir la rendición de esta plaza, cuyos recursos en hombres, víveres y municiones conocemos. Bolognesi: Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho. Salvo: Entonces está cumplida mi misión.
Bolognesi consultó su decisión con sus oficiales frente a Salvo; la propuesta de rendición fue rechazada. Este suceso ocurrió en la llamada Casa de la Respuesta en Arica. Los quince oficiales que acompañaron al coronel Francisco Bolognesi el 5 de junio de 1880 eran José Joaquín Inclán, Justo Arias y Aragüez, Marcelino Varela, Alfonso Ugarte, Juan Guillermo Moore Ruiz, Manuel J. La Torre, Ramón Zavala, Francisco Cornejo, Benigno Cornejo, Medarno Cornejo, Mariano Bustamante, Ricardo O'Donovan, Juan Pablo Ayllón, Roque Sáenz Peña (argentino) y José Sánchez Lagomarsino.
A las 9:00 AM, después de que el mayor Salvo regresara de parlamentar con Bolognesi, la artillería chilena ubicada en Chacalluta y Azapa inició el fuego sobre las defensas peruanas de las Baterías del Norte y del Este. El enfrentamiento entre la artillería chilena y las baterías peruanas se prolongó hasta las 13:00 horas sin obtener resultados para ambos bandos.
A las 16:30 Pachecho de Céspedes llegaba a Arica para entregar un mensaje a Bolognesi ordenando que se retiraran al norte después de inutilizar los cañones, pero no lo puede entregar. En efecto, el Contralmirante Lizardo Montero, en sus memorias sobre la Batalla de Arica confirmó que envió al Coronel (Cubano) Pacheco De Céspedes con un mensaje para Bolognesi, en el que le dispuso: “Se destruya los cañones y cuanto elemento hay en Arica y salve los hombres que allí tiene para pasar ese Ejército a Moquegua y unirlos al Coronel Leiva”, sin embargo aquel mensaje jamás sería recibido.
Domingo 6