La limpieza étnica del valle del Lašva, también conocida como el caso del valle del Lašva , se refiere a los numerosos crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Bosnia por la dirección política y militar de la Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia contra la población civil bosnia en la región del valle de Lašva, en Bosnia-Herzegovina. La campaña, planificada entre mayo de 1992 y marzo de 1993 y que estalló en abril del año siguiente, tenía como objetivo implementar los objetivos establecidos por los nacionalistas croatas en noviembre de 1991. Los bosnios del valle del Lašva fueron sometidos a persecución por motivos políticos y religiosos, discriminados deliberadamente en el contexto de un ataque generalizado contra la población civil de la región y sufrieron asesinatos en masa, violaciones y violencia sexual en tiempos de guerra, encarcelamiento en campos, así como la destrucción de lugares religiosos y culturales y propiedad privada. A esto le siguió a menudo propaganda antibosnia, particularmente en los municipios de Vitez, Busovaca, Novi Travnik y Kiseljak.
El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) dictaminó que estos crímenes constituían crímenes de lesa humanidad en numerosos veredictos contra líderes políticos y militares croatas y soldados, en particular Dario Kordić. Basándose en la evidencia de numerosos ataques del Consejo Croata de Defensa en ese momento, la Sala de Primera Instancia del TPIY concluyó en el caso Kordić y Čerkez que, para abril de 1993, el liderazgo croata tenía un plan común concebido y ejecutado para la limpieza étnica de los bosnios del valle del Lašva. Se determinó que Dario Kordić, como líder político local, fue el planificador e instigador de este plan. Además, al concluir que el Ejército croata estaba involucrado en la campaña, el TPIY definió los eventos como un conflicto internacional entre Bosnia y Herzegovina y Croacia.
Crímenes y matanzas Los crímenes fueron cometidos por el brazo armado croata de Bosnia-Herzegovina y auspiciados por sus líderes políticos y militares contra sus propios vecinos bosnios, de credo musulmán. Bajo los preceptos del liderazgo croata eran considerados una interferencia para la toma de la región del Valle de Lašva, una región estratégica para la actual República de Bosnia-Herzegovina.
La campaña, planeada y ejecutada desde mayo de 1992 hasta abril de 1993, tuvo como objetivo lograr las aspiraciones marcadas por nacionalistas croatas en noviembre de 1991.Así, los bosnios del valle de Lašva fueron objeto de persecuciones tanto por motivos políticos como raciales y religiosos, en el contexto de la amplia acción militar de la que fueron objeto los civiles en la región y ello, de forma planificada.
Para ello ejecutaron: matanzas en grupo, violaciones de mujeres y niñas, retenciones en campos de detención (luego transformados en campos de exterminio), destrucción del patrimonio cultural y sus monumentos, así como daños a la propiedad privada. Estos actos fueron acompañados de propaganda anti-bosnia, particularmente en los municipios de Vitez, Busovača, Novi Travnik y Kiseljak.
El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) consideró probados estos hechos en sus sentencias, calificándolos como crímenes contra la humanidad, emitiendo veredictos de condena contra los líderes políticos y militares croatas, siendo la más notable la impuesta al vicepresidente de la autoproclamada república croata de Bosnia, Dario Kordić.
Basándose en las numerosas evidencias presentadas de los ataques perpetrados por el Consejo Croata de Defensa (HVO), el TPIY en el caso Kordić - Čerkez, concluyó que en abril de 1993, el liderazgo croata tenía un plan encaminado al genocidio de bosnios del valle de Lašva y que dicho plan fue ejecutado.
Dario Kordić, cabeza visible del liderazgo local croata, fue hallado culpable de planificar e instigar las acciones genocidas y las campañas de exterminio ejecutadas por el brazo armado croata.Según lo establecido por el Centro de Investigación y Documentación de Sarajevo (IDC), se cifran los asesinatos en más de 2000, sin contar los desaparecidos o muertos en el citado periodo y valle.
Antecedentes Durante la desintegración de Yugoslavia, los objetivos compartidos por los croatas nativos también eran aceptados dentro de la comunidad croata en Bosnia y Herzegovina. El partido en el poder en la República de Croacia, la radical Unión Democrática de Croacia (HDZ), fundó y dirigió un brazo similar en Bosnia-Herzegovina, la Unión Democrática Croata en Herzeg-Bosnia (HDZ). En las postrimerías del año 1991, la rama más extrema, bajo el mando de Mate Boban, Dario Kordić, Jadranko Prlić, Ignac Koštroman y otros reconocidos líderes locales como Anto Valenta, contaron con el apoyo de Franjo Tuđman y Gojko Šušak, y se hicieron con el control del partido. El 18 de noviembre de 1991, la rama del partido en Bosnia y Herzegovina, proclamó la existencia de la comunidad croata en el país como una sola entidad, y diferenciada política, cultural, económica y territorialmente, dentro del territorio de Bosnia y Herzegovina.
En las declaraciones realizadas ante la ICTY, se ilustra este hecho en unos minutos de una conversación secreta hecha pública en uno de sus procesos; tuvo lugar el 12 de noviembre de 1991entre Mate Boban y Dario Kordić signando un acuerdo entre ambas partes.
{| class="toccolours" style="float: right; margin-left: 1em; margin-right: 2em; font-size: 85%; background:#c6dbf7; color:black; width:30em; max-width: 50%;" cellspacing="5" | style="text-align: left;" |<center>La Declaración de los croatas en Bosnia y Herzegovina y del HDZ.</center> 12 de noviembre de 1991"El pueblo croata en Bosnia y Herzegovina será finalmente una entidad determinada y activa, que ejercerá las políticas respectivas y hará todo esfuerzo posible por alcanzar nuestro más viejo y anhelado sueño: una patria común para los croatas".
El 10 de abril de 1992, Mate Boban decreta que las Fuerzas de Defensa Territorial de Bosnia-Herzegovina (TO), sería declaradas ilegales en el autoproclamado territorio croata. El 11 de mayo, Tihomir Blaškić declaró a las TO bosnias como ilegales en el territorio de la municipalidad de Kiseljak.
Discriminación Durante el año 1992, las autoridades y civiles bosnios de los poblados de Vitez, Busovača y Kiseljak fueron regularmente discriminados por su raza y credo. Las condiciones de vida empeoraron rápidamente y muchos decidieron el abandonar sus casas y propiedades trasladándose a las municipalidades donde hubieran mayoría bosnia. Los que permanecieron en estos villorrios se vieron obligados a visualizar y aceptar: la primera destrucción de mezquitas y residencias bosnias, las primeras masacres de civiles y los primeros actos de asalto y pillaje.
Vitez En abril de 1992, los líderes croatas de la zona ordenaron a los gobernadores de la municipalidad de ascendencia bosnia, acatar sus órdenes, provenientes del mando central de la autoproclamada Comunidad croata en Herzeg-Bosnia. El 20 de mayo del mismo año, un soldado del Ejército de Bosnia fue asesinado frente al Hotel Vitez, mientras otros dos fueron capturados y apaleados. En junio, formaciones militares croatas tomaron control sobre los cuarteles en Vitez y se apoderaron de la sede de la Asamblea Municipal izando las banderas de Herzeg-Bosnia y Croacia. En noviembre la municipalidad introdujo nuevos impuestos y requirió a las autoridades locales para que firmaran una declaración de alianza y fidelidad al nuevo gobierno croata, amenazando a quienes no obedecieran con su expulsión. Muchos bosnios rehusaron el acuerdo denegándoseles, a partir de ese momento, el acceso a instituciones públicas que quedaron en manos de los militares croatas.
Busovača También en Busovača aplicaron las mismas prácticas. El 10 de mayo de 1992, Dario Kordić decidió revocar el acuerdo de distribución de armas que se había firmado con las Fuerzas de Defensa Territorial de Bosnia, y les obligaron a deponer todas las armas tomando el control de los cuarteles. Posteriormente enviaron un ultimátum a los mandos y autoridades bosnias llamándolos a su rendición, a deponer todas sus armas y declararse supeditados a las órdenes del mando croata. Por medio de un decreto de fecha del 22 de mayo de 1992, Dario Kordić y Florian Glavočević procedieron a dar a las HVO todos los poderes administrativos generales sobre la municipalidad. Tras estos decretos, las autoridades bosnias fueron excluidas de la toma de decisiones y de las estructuras políticas, perdiendo todo su poder que quedó en manos croatas. Las fuerzas croatas tomaron las instalaciones de la televisión estatal en la estación situada en Skradno y crearon sus propios programas de radio y televisión transmitiendo propaganda anti-bosnia. Izaron el pabellón croata y se impuso el dinar croata como única moneda. Durante este periodo los bosníacos en Busovača fueron forzados a firmar un acta de subordinación a las autoridades croatas, fueron víctimas de numerosos ataques a tiendas y negocios y, gradualmente, abandonaron las áreas que habitaban por miedo a ser objeto de los crímenes que se cometían en masa. Kiseljak Prácticas similares se ejecutaron en Kiseljak, de abril a noviembre de 1992. El general Blaškić expulsó a las Fuerzas de Defensa Territorial de Bosnia acantonadas en los anteriores cuarteles del Ejército Popular Yugoslavo (JNA) el 14 de mayo de 1992.
Genocidio En junio de 1992, el foco de la atención cambió a Novi Travnik, donde los esfuerzos de los croatas para mantener el control se encontraron con fuerte resistencia. El 18 de junio de 1992, las fuerzas del gobierno bosnio acuarteladas en Novi Travnik recibieron un ultimátum de las HVO exigiendo la abolición del gobierno bosnio y de sus instituciones, conminandoles a supeditarse al mando efectivo de las HVO y solicitándo la expulsión de los refugiados bosníacos en un plazo de 24 horas El 19 de junio de 1992 estalló el conflicto, los combates duraron cerca de dos horas. El cuartel general de las fuerzas de defensa territorial bosnias, la escuela primaria y el puesto de correos fueron atacados por unidades croatas locales, en las que se incluyeron unidades provenientes de Vitez y Busovača. Los bosníacos en la parte baja del poblado fueron objeto de violanciones y matanzas.
Durante el mes de agosto de 1992, las fuerzas croatas lanzaron ataques a los caseríos de Duhri, Potkraj, Radanovići y Topolei, incendiaron residencias y vandalizaron negocios propiedad de bosníacos. Como consecuencia de ello, muchos civiles empezaron a abandonar el enclave
La sala del tribunal TPIY, en el "caso Kordić y Čerkez" declaró probada la persecución de civiles en la región de Bosnia central y sus municipalidades, especialmente las que fueron tomadas por las fuerzas armadas y paramilitares croatas: Busovača, Novi Travnik, Vareš, Kiseljak, Vitez, Kreševo y Žepče. Dichos hechos siguieron un patrón poniendo de manifiesto que las fuerzas del HVO lanzaron una campaña contra la etnia bosniaca con la esperanza de que su autoproclamada Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia se pudiera escindir de Bosnia y Herzegovina y unificarla a Croacia.
Para diciembre de 1992, la Bosnia central fue controlada por las fuerzas croatas tomando el control de las municipalidades de la región del Valle de Lašva.
Bombardeo a Gornji Vakuf Gornji Vakuf es un poblado al sur del Valle de Lašva, y también una posición de alto valor estratégico al tener allí un cruce de autopistas en ruta a la región de Bosnia central. Hay que hacer un recorrido de 48 kilómetros desde Novi Travnik hasta Vitez, trayecto que toma una hora de viaje en un vehículo blindado. Para los croatas era una muy importante conexión entre el Valle de Lašva y Herzegovina, dos territorios incluidos en la autoproclamada Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia.